Un ejemplo: ¿De quién depende?
En España casi cualquier asunto público depende a la vez de varios de los cinco niveles de gobierno, de la Unión Europea al ayuntamiento. Como ninguno responde solo, cada uno puede atribuirse los aciertos y pasar los fallos a otro.
Un martes cualquiera
A las siete y media de la mañana suena el despertador de una mujer que vive con su hijo en una ciudad mediana. La luz que ha gastado su casa por la noche tiene un precio que fija un mercado mayorista. Las reglas de ese mercado se escriben en Bruselas. El agua de su ducha llega por una red del ayuntamiento, aunque la explote una empresa. Sale de un embalse que, si el río cruza varias comunidades, gestiona un organismo del Estado. Su café lleva el impuesto sobre el valor añadido (IVA). Una directiva europea pone los tipos mínimos, los porcentajes más bajos que se pueden cobrar, y sus excepciones. Una ley española fija el que se cobra, y la Agencia Tributaria lo recauda.
A las ocho y cuarto, su hijo entra en un colegio público de primaria. El edificio lo mantiene el ayuntamiento, y a la profesora la paga la comunidad autónoma. Las enseñanzas mínimas, lo que se enseña en toda España, las fijó el Estado.1 Si en secundaria hace un intercambio con un instituto de otro país, la Unión Europea podrá cubrir buena parte con el programa Erasmus+, si el centro participa en un proyecto.2
A las ocho y media, en el atasco de la autovía de entrada a la ciudad, una cámara mide la velocidad de su coche. Si la ciudad está en Cataluña, la multa la pone la Generalitat, con el Servei Català de Trànsit. Si está en Castilla y León, la pone la Dirección General de Tráfico, que es estatal. Unos metros más allá, ya en la calle, la multa sería del ayuntamiento.3 Y si esa calle es una zona de bajas emisiones, la restricción la aprobó el pleno municipal. Lo hizo para cumplir la ley española de cambio climático, que obliga a crearlas a los municipios de más de 50.000 habitantes.4
A media mañana, una ambulancia recoge al padre de la mujer. El servicio de emergencias es autonómico, como el hospital. El médico cobra de la comunidad. La tarjeta sanitaria sirve en toda España porque hay una norma estatal que lo garantiza. En Lisboa o en Berlín, a su padre lo atenderían con otra tarjeta, la Tarjeta Sanitaria Europea, que expide la Seguridad Social. Lo atenderían porque un reglamento europeo obliga a cada sistema público a atender a los asegurados de los demás en lo que necesiten durante su estancia.5
El precio del medicamento que le recetan, si lo financia la sanidad pública, lo fija una comisión del Ministerio de Sanidad.6 Lo pagan en parte la comunidad y en parte el paciente. Lo que paga el paciente depende de su renta, según una regla estatal.
A las ocho de la tarde, ella abre su nómina. Una parte del sueldo se ha ido en impuestos a la Agencia Tributaria y otra en cotizaciones a la Seguridad Social. Uno de esos impuestos es el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF). La mitad de lo que se recauda por él es para la comunidad autónoma, que además fija la escala autonómica de tipos y sus deducciones. En el País Vasco y en Navarra, el IRPF entero es foral, es decir, lo regulan y cobran sus instituciones propias.7 Al día siguiente llegará el recibo del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI). Lo fija el ayuntamiento sobre el valor catastral, el valor que el Estado da a la casa. En el País Vasco y en Navarra ese valor lo calculan sus instituciones forales. El cobro, el ayuntamiento puede delegarlo en la diputación o en la comunidad.8
Es un martes. En un solo día han intervenido la Unión Europea, el Estado, la comunidad autónoma y el ayuntamiento, cuatro de los cinco niveles de gobierno que tiene el país. Cada uno tiene su presupuesto y responde ante sus propios votantes, en elecciones distintas. En la Unión Europea se vota el Parlamento, no la Comisión. Buena parte de la confusión del debate público viene de pedirle a uno de ellos lo que decide otro.
Los cinco niveles
La mujer del martes, como la mayoría de los españoles, vive a la vez bajo cinco poderes públicos. Donde no hay diputación, como en las comunidades de una sola provincia, son cuatro. Todos pueden dictarle normas, y todos menos la Unión Europea cobrarle dinero directamente. Cada uno tiene sus competencias, que son las materias de las que puede ocuparse. La figura 1 reparte entre ellos veintiuna materias. Del más lejano al más cercano, son estos:
La Unión Europea. Decide sobre todo en economía: el mercado, la moneda, el comercio exterior y buena parte de la regulación agraria y financiera. No tiene hospitales, escuelas ni policía propios. Por eso casi todo lo que decide lo ejecutan por ella las administraciones de cada país.
Si una norma europea choca con una ley española, prevalece la europea. Los reglamentos europeos se aplican directamente, sin que las Cortes tengan que aprobarlos. Las directivas, en cambio, tienen que pasar a una norma española, una ley o un real decreto, y a eso se le llama trasponerlas.9
El Estado. Legisla en lo que la Constitución le reserva, como la defensa, la hacienda general o la legislación básica y el régimen económico de la Seguridad Social.10 Fija también lo que es común en toda España, de las enseñanzas mínimas del colegio al precio del medicamento.
Lo que no ha transferido, el Estado lo gestiona por sí mismo. Es el caso de la Agencia Tributaria, las cuencas de los ríos que cruzan varias comunidades, las Fuerzas Armadas, las policías estatales y los grandes puertos y aeropuertos. Con los fondos de la Seguridad Social gestiona también las pensiones y el desempleo.
Las comunidades autónomas. Hay diecisiete, más dos ciudades autónomas. Gestionan lo que un ciudadano toca con las manos, empezando por la sanidad, la educación y los servicios sociales. Algunas llevan también la policía, las prisiones o el tráfico: por eso la multa de una autovía catalana la pone la Generalitat. Pero la seguridad pública, la legislación penitenciaria y la de tráfico siguen siendo estatales, y en esas tres materias las comunidades ejecutan leyes del Estado.
Las diecisiete tienen parlamento propio y legislan sobre la sanidad o la educación, aunque dentro de una ley básica que es estatal. Ceuta y Melilla tienen asamblea, pero sin poder para aprobar leyes propias, solo reglamentos.11 El dinero de las comunidades sale sobre todo de impuestos que recauda el Estado y les cede en parte. En el País Vasco y Navarra, de régimen foral, no es así: regulan y recaudan ellas su propio sistema tributario.12 Pagan al Estado un cupo (País Vasco) o una aportación (Navarra) por los servicios que este sigue prestando allí (capítulo 3.2, sobre la financiación autonómica). En las demás reciben la mitad del IRPF (una propuesta de septiembre de 2026 lo subiría al 55%, pero no es ley; capítulo 3.2), en el que fijan la escala autonómica de tipos y sus deducciones. Otros impuestos, como el de sucesiones o el de transmisiones patrimoniales, los cobran ellas mismas.
Las diputaciones, cabildos y consejos insulares. Forman el nivel intermedio, apenas visible desde una ciudad. Existen para que los municipios pequeños puedan prestar servicios que solos no podrían pagar: recogida de residuos, carreteras secundarias, asistencia jurídica y técnica, extinción de incendios.
También es el nivel más discutido. Salvo en las islas, el ciudadano no lo elige directamente. En el País Vasco elige las Juntas Generales, de las que sale la diputación foral; en el resto sus miembros salen de los concejales ya elegidos.13 Las comunidades de una sola provincia de la península —Asturias, Cantabria, La Rioja, Madrid, Murcia y Navarra— no tienen diputación. La comunidad asumió sus funciones, según el artículo 40 de la Ley 7/1985, reguladora de las Bases del Régimen Local.
Los ayuntamientos. Forman el nivel más cercano, y el martes estaban en el agua de la ducha y en el recibo del IBI. Hay más de ocho mil municipios, y lo suyo es la calle. Llevan las licencias, el urbanismo de detalle, las basuras, la policía local y una parte de los impuestos que más se notan, como ese IBI. Que un servicio sea municipal no quiere decir que lo preste el ayuntamiento con su personal. Puede encargarlo a una sociedad municipal o, por contrato, a una empresa privada.14 Pero sigue siendo el titular del servicio.
| Materia | Unión Europea | Estado | Comunidad autónoma | Diputación | Ayuntamiento |
|---|---|---|---|---|---|
| Sanidad | L€ | LG€ | |||
| Educación obligatoria | L | LG€ | € | ||
| Universidad | L | L€ | |||
| Pensiones | LG€ | ||||
| Prestación por desempleo | LG€ | G | |||
| Dependencia | L€ | LG€ | G | ||
| Vivienda | L€ | LG | G | ||
| Urbanismo | L | L | LG€ | ||
| Basuras y limpieza | L | L | L | G | G€ |
| Agua | L | G | G | G€ | |
| Policía | LG€ | G€ | G€ | ||
| Prisiones | LG€ | G€ | |||
| Justicia | LG | G€ | |||
| Tráfico | L | LG€ | G€ | G€ | |
| Carreteras | LG€ | LG€ | G€ | G€ | |
| Ferrocarril | L | LG€ | G | ||
| Defensa | LG€ | ||||
| Inmigración | L | LG€ | |||
| IRPF | LG | L€ | |||
| IVA | L | LG€ | € | ||
| IBI | L | LG€ |
El mapa municipal
Los municipios españoles son 8.132 en 2026, y la mayoría son muy pequeños. Más de seis de cada diez tienen mil habitantes o menos, y en ellos vive el 2,9% de la población (1 de enero de 2025). En el otro extremo, cuatro de cada diez españoles viven en municipios de más de cien mil habitantes.15
Para tantos municipios pequeños hay tres salidas: que la diputación les ayude a prestar los servicios, que se asocien en mancomunidades para prestarlos juntos o que se fusionen.16 Desde 2013, una ley estatal premia a los municipios que se fusionan. Desde esa ley se ha hecho una sola fusión.17 La razón es de incentivos. Los costes los pagan los vecinos de los pueblos que se funden, y el ahorro se reparte entre todos los contribuyentes, que no lo notan (capítulo 3.3, sobre municipios y provincias).
En casi todos, hasta en los más pequeños, la legalidad y las cuentas las vigilan funcionarios con habilitación nacional, a los que selecciona el Estado. En los pequeños es uno solo, el secretario-interventor, al que varios pueblos pueden sostener en común.18 Solo los de menos de 500 habitantes y menos de 200.000 euros de presupuesto pueden quedar eximidos del puesto, y entonces esas funciones las ejercen los servicios de asistencia de la diputación o un habilitado que atiende varios municipios.
La caja de la Seguridad Social
A la lista de los cinco gobiernos le falta una caja que no es un gobierno: los fondos de la Seguridad Social. Dependen del Estado, pero las cuentas públicas los separan porque tienen ingresos propios, las cotizaciones que pagan empresas y trabajadores. Esos fondos pagan las pensiones del sistema, las bajas por enfermedad o accidente (la incapacidad temporal) y las prestaciones por desempleo. A diferencia de los cinco niveles, no tienen votantes ni dictan leyes.
En 2024 salió de esos fondos un tercio del gasto público, algo más que de las comunidades autónomas (figura 2).19 La Seguridad Social ejecuta un tercio del gasto y no decide su cuantía: la fija una ley estatal. Esa ley dice también cuánto suben las pensiones contributivas cada año: lo que haya subido de media el índice de precios de consumo (IPC) en los doce meses anteriores a diciembre.20 Las comunidades deciden buena parte de lo que gastan, y el Estado legisla sobre casi todo.
La regla que ordena todo el mapa
Un principio ordena el resto del mapa, y la figura 1 lo aplica materia por materia:
La administración que presta un servicio rara vez lo regula y lo paga sola.
Cuatro ejemplos:
- La sanidad se rige por una ley estatal, la prestan diecisiete servicios autonómicos y se financia con un sistema de reparto que negocian el Estado y las comunidades.
- La dependencia la regula una ley estatal, la valora y la presta la comunidad autónoma, y la pagan entre el Estado, la comunidad y el propio usuario.
- El urbanismo lo decide el ayuntamiento dentro de una ley autonómica que a su vez respeta una ley estatal del suelo.
- La política agraria la diseña la Unión Europea, la paga con dinero al que España contribuye, y la reparten las comunidades autónomas.
Esa separación de funciones tiene una consecuencia política de primer orden: hace muy difícil saber a quién culpar. Y cuando el votante no sabe a quién culpar, cada administración tiene incentivos para quedarse con el mérito y pasar la culpa a otra. Buena parte de esa dificultad viene del diseño institucional, y los políticos la aprovechan.
El tamaño real del Estado
Para medir cuánto pesa cada nivel hay que aclarar antes una palabra. «Estado» se usa en España para dos cosas distintas, y confundirlas arruina discusiones enteras. En sentido estricto, el Estado es la Administración General del Estado y sus organismos, que ejecutan poco más de una quinta parte del gasto público (figura 2). En sentido amplio, la palabra abarca todo el sector público. Además de la Administración central, incluye la Seguridad Social, las comunidades autónomas, las entidades locales, las universidades y cientos de organismos que dependen de todos ellos.
La diferencia se nota en los presupuestos. Los Presupuestos Generales del Estado, los que el Gobierno debe presentar cada año a las Cortes, son solo los de la Administración central y la Seguridad Social. Entre las dos ejecutan unos 56 de cada 100 euros de gasto público (figura 2). Fuera quedan las comunidades, que prestan casi toda la sanidad y la educación, y también los ayuntamientos.
El conjunto del sector público español gasta en torno al 45% del producto interior bruto (PIB), el valor de todo lo que produce la economía española en un año. En 2025, de cada 100 euros que produjo la economía española, unos 45 pasaron por alguna administración antes de volver a la economía. Ese dinero vuelve en forma de pensión, salario público, factura hospitalaria, obra, transferencia o intereses de deuda.
«Todo lo demás»: seguridad, defensa, infraestructuras, justicia, cultura, I+D, administración… IGAE: gasto consolidado por subsectores y por funciones (2024). El detalle, en el capítulo 4.2, sobre el gasto público.
Las personas
La Encuesta de Población Activa (EPA) cuenta a quienes trabajan para el sector público español, empresas públicas incluidas. En el segundo trimestre de 2026 eran 3,65 millones de personas: uno de cada seis ocupados del país.21 Según el Registro Central de Personal (enero de 2026), casi la mitad de los empleados públicos son docentes, personal sanitario y policías: unos 744.000, 563.000 y 190.000, sin contar a los policías locales.22
Ese registro cuenta menos empleados públicos que la EPA, 3,07 millones en enero de 2026, porque su universo es más estrecho. Según él, el reparto por administraciones se parece al de las competencias: seis de cada diez trabajan para una comunidad autónoma (1,93 millones), dos de cada diez para ayuntamientos y diputaciones (0,59 millones) y algo menos de dos para el Estado (0,55 millones), donde más de la mitad son militares, guardias civiles y policías nacionales.23
En 1975, en vísperas de la muerte de Franco, casi nada de este reparto del poder existía. España era un Estado centralizado y uno de los países de Europa occidental con menos gasto público. Gastaba en torno a la cuarta parte del PIB, muy por debajo de Francia o Alemania.24 No había comunidades autónomas, la sanidad pública no era universal y el sistema de pensiones cubría a una parte de la población.
En cincuenta años, el sector público español vivió tres transformaciones a la vez:
Se hizo grande. El gasto público pasó de en torno a una cuarta parte del PIB a alrededor del 45%. España levantó en cincuenta años una sanidad, una educación y unas pensiones públicas casi universales.
Se descentralizó. La Constitución de 1978, en lugar de un Estado federal, diseñó un procedimiento abierto para que los territorios que quisieran fueran asumiendo competencias. El resultado actual sitúa a España entre los países donde más gasto público pasa por gobiernos regionales y locales, por encima de varios con constitución federal (véase la comparación europea).25 Detrás hay una suma de decisiones sucesivas, muchas razonables en su momento. El resultado de conjunto no lo decidió nadie de una vez.
Se europeizó. España entró en la Comunidad Europea en 1986 y en el euro en 1999. Con esas dos entradas pasaron a Europa competencias que ninguna reforma interna había tocado. Se fueron la moneda, los tipos de interés, la política comercial, la disciplina presupuestaria y una parte enorme de la regulación económica.
Mientras una parte del poder se repartía hacia abajo, otra se marchaba hacia arriba, y la Administración central quedó en medio. Cedió a las comunidades la gestión de la sanidad, la educación y los servicios sociales. Cedió a la Unión la moneda y conservó la ley básica de casi todo. Una consecuencia es que cuesta coordinar y no está claro quién responde de qué: las dos cesiones se hicieron sin rediseñar lo que quedaba en medio.
Falta además la pieza que en otros países cierra el sistema: una cámara territorial que funcione, donde estén representadas las comunidades. El Senado se concibió como «Cámara de representación territorial», pero se compone y se comporta como una segunda cámara política.26
Por eso las comunidades no tienen una sede única donde negociar entre sí y con el Estado de forma ordinaria y visible. Lo hacen en otros sitios. El Consejo de Política Fiscal y Financiera reúne al ministro de Hacienda y al encargado de las relaciones con las comunidades, con el consejero de Hacienda de cada comunidad, para negociar el dinero.27 La ley los llama todavía «de Economía y Hacienda» y «de Administraciones Públicas». En las conferencias sectoriales, cada ministro se reúne con los consejeros autonómicos de su ramo. Quedan las comisiones bilaterales y el Tribunal Constitucional, que resuelve los conflictos de competencias.
Escala de 0% a 60%.
| Población | ~49,8 millones en julio de 2026 | 4.º país de la Unión Europea en habitantes |
| PIB | ~1,69 billones € en 2025 | 4.ª economía de la eurozona |
| Gasto público total | 45,3% del PIB en 2025 | Por debajo de la media de la Unión Europea, el 49,5% |
| Gasto por habitante | ~15.500 € en 2025 | Gasto público total de 2025 dividido entre los residentes a mitad de ese año |
| Empleados públicos | 3,65 millones en 2026 | 1 de cada 6 ocupados del país |
| Municipios | 8.132 en 2026 | Más de 6 de cada 10 con 1.000 hab. o menos; en ellos, el 2,9% de la población en 2025 |
| Comunidades autónomas | 17 + 2 ciudades | Las 17, con parlamento y gobierno; Ceuta y Melilla, con asamblea sin poder para aprobar leyes propias |
| Gasto ejecutado por las CC. AA. | ~32% del gasto público, en 2024 | Más que la Administración central, menos que la Seguridad Social |
| Peso de las pensiones | Casi 3 de cada 10 € de gasto público, en 2024 | La mayor partida, con diferencia |
Con un gasto público del 45,3% del PIB en 2025, España está por debajo de la media de la Unión Europea, que fue del 49,5%. En 2024 quedaba también por debajo de Alemania, de Italia y, con más distancia, de Bélgica y de Francia (figura 3). Cuando se habla de servicios públicos, España suele compararse con los países nórdicos de la Unión, que gastan más: en 2025, Dinamarca el 48,1% del PIB, Suecia el 49,9% y Finlandia el 57,7%, frente al 45,3% español. Finlandia es, con Francia, Austria y Bélgica, uno de los cuatro países donde el gasto y el ingreso públicos suman más del 100% del PIB.28
Por tamaño, el Estado español es mediano-bajo comparado con el resto de Europa. Lo mismo ocurre con lo que se recauda en impuestos y cotizaciones sociales, la presión fiscal: en 2024 fue del 37,3% del PIB, tres puntos por debajo de la media de la Unión.29 Eso no dice si el Estado tiene el tamaño adecuado, que es una discusión de valores y de eficiencia. Sí dice que las frases «en España pagamos los impuestos más altos de Europa» o «tenemos un Estado hipertrofiado comparado con nuestro entorno» son falsas como descripción de hecho del conjunto, aunque algún tipo concreto sea alto.
En descentralización, en cambio, España está en el grupo alto. Una medida habitual es la parte del gasto público que pasa por los gobiernos regionales y locales. Según la base de datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que compara a España con ocho países federales, fue en 2022 el 51,7% en España. Solo la superaron Canadá (74,2%) y Suiza (62,5%). Quedaron por debajo Bélgica (50,4%) y Alemania (47,7%), y la media de la OCDE era del 38,8%.30 Con Eurostat y el gasto de 2024 sin consolidar, fue del 50,4% en España, el 51,2% en Suecia y el 65,8% en Dinamarca.31 Dinamarca no es un Estado federal: allí los municipios prestan los servicios del bienestar. Esa medida, la cuota de gasto subcentral, tiene un límite. Dice qué administración paga los servicios, no cuánta autonomía tiene. Y no descuenta las normas estatales que fijan en qué puede gastarse el dinero. Un estudio de la OCDE de 2009 que corrige esa cuota concluye que el margen real de los gobiernos regionales y locales sobre lo que gastan es limitado, sobre todo en educación.32
¿Es el Estado español demasiado grande o demasiado pequeño?
En cincuenta años el gasto público casi ha duplicado su peso en el PIB, y, según quienes defienden esta postura, la calidad percibida de los servicios no ha crecido al mismo ritmo. El empleo público está cerca de su máximo histórico. Hay duplicidades reales entre administraciones. En 2013, la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA) dedicó a eliminarlas más de la mitad de sus propuestas.33 Y cada euro público sale de un euro privado que habría tenido otro uso.
Según esta postura, España presta servicios universales —sanidad, educación, dependencia— con menos recursos por habitante que los países con los que se compara. En sanidad es así: el gasto por habitante está por debajo de la media europea.34 Y, según quienes la defienden, muchos problemas que se atribuyen a la mala gestión vienen de una financiación insuficiente durante años.
¿La descentralización acerca la decisión o multiplica el coste?
Permite adaptar los servicios a realidades muy distintas y acerca la responsabilidad política al ciudadano. Diecisiete gestores se pueden comparar, y el que lo hace mejor deja en evidencia a los demás.
Genera diecisiete regulaciones distintas donde bastaría una y encarece la administración. Y diluye la responsabilidad hasta que ya no hay a quién exigírsela. Una empresa que vende en toda España puede tener que cumplir hasta diecisiete normas sobre lo mismo en las materias que son autonómicas, y quien se muda de comunidad cambia de reglas.
«El Gobierno tiene que arreglar las listas de espera.»
PreguntaSanidad, colegios y residencias son autonómicos. El Gobierno central puede financiar, coordinar y fijar mínimos. Pero fuera de Ceuta y Melilla y de los hospitales militares no gestiona ningún hospital de la sanidad pública. El humo va también en sentido contrario, cuando un gobierno autonómico culpa al Gobierno central de un servicio que gestiona él mismo.
«España es uno de los países con más impuestos de Europa.»
PreguntaCasi siempre se compara el tipo (el porcentaje que la ley fija) de un impuesto concreto, y algunos son altos. En 2026, el tipo marginal máximo del IRPF, sumadas la escala del Estado y la de la comunidad, es del 53,85% en la Comunidad Valenciana, para la parte de la renta que pasa de 300.000 euros.36 Pero un tipo alto con muchas deducciones puede recaudar menos que uno más bajo sin ellas. Lo que se puede comparar entre países es la presión fiscal, lo que se recauda en total en proporción al PIB. Y la española está por debajo de la media europea.
«Se gasta más en esto que en sanidad.»
PreguntaEl gasto sanitario lo ejecutan las comunidades. En los Presupuestos Generales del Estado apenas aparece, y por eso casi cualquier partida estatal lo supera. Para comparar con la sanidad hay que sumar lo que gastan en ella las diecisiete comunidades.
«Hay tres millones de funcionarios.»
PreguntasLa cifra de tres millones cuenta empleados públicos, y no todos son funcionarios. Funcionario de carrera es quien entró por oposición o concurso-oposición y tiene plaza fija.37 Los interinos, el personal laboral (con contrato de trabajo) y los eventuales no lo son. En enero de 2026, casi uno de cada tres empleados públicos era temporal, como cuenta el capítulo 2.10, sobre el empleo público. Y casi la mitad trabaja en las aulas, los hospitales y la policía. Una propuesta seria de reducir el empleo público tiene que decir de cuál de esos colectivos habla. Si no lo dice, es un eslogan.
Los servicios que tu ayuntamiento tiene que prestar dependen de su número de habitantes, y los fija la Ley de Bases del Régimen Local.38 Lo que tu comunidad puede asumir está en su estatuto de autonomía, y lo que ya gestiona, en los reales decretos de traspaso.
- Artículo 6.2 de la Ley Orgánica 2/2006, de Educación: para asegurar una formación común y garantizar la validez de los títulos, el Gobierno fija los aspectos básicos del currículo, que constituyen las enseñanzas mínimas. ↩
- Programa Erasmus+, guía del programa, movilidad de alumnos y personal en educación escolar: la ayuda se calcula con cuantías unitarias por participante, que la propia guía dice que están calculadas para cubrir de media el 80% de los costes reales. ↩
- Real Decreto Legislativo 6/2015, texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, art. 84: la sanción por las infracciones cometidas en vías urbanas corresponde a los alcaldes, y el jefe provincial de Tráfico solo la asume cuando el ayuntamiento no puede ejercerla. En las carreteras sanciona la Dirección General de Tráfico, salvo en las comunidades que tienen el tráfico transferido: Cataluña, el País Vasco y Navarra, a la que se traspasó por el Real Decreto 252/2023, de 4 de abril. ↩
- Artículo 14.3.a de la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética: «Los municipios de más de 50.000 habitantes y los territorios insulares adoptarán antes de 2023 planes de movilidad urbana sostenible» que incluyan «El establecimiento de zonas de bajas emisiones antes de 2023». Ninguna directiva europea obliga a crearlas. ↩
- Reglamento (CE) n.º 883/2004, sobre la coordinación de los sistemas de seguridad social, art. 19: el asegurado que está de estancia en otro Estado miembro tiene derecho a la asistencia que resulte necesaria durante esa estancia, en las mismas condiciones que los asegurados de ese país. La Tarjeta Sanitaria Europea es el documento que lo acredita, y en España la expide el Instituto Nacional de la Seguridad Social. ↩
- Artículo 94.5 del texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos (Real Decreto Legislativo 1/2015): corresponde a la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos, adscrita al Ministerio de Sanidad, fijar «los precios de financiación del Sistema Nacional de Salud» de los medicamentos que necesitan receta. ↩
- Artículo 46.1 de la Ley 22/2009, de 18 de diciembre, del sistema de financiación de las comunidades autónomas de régimen común: las comunidades pueden regular el mínimo personal y familiar, «la escala autonómica aplicable a la base liquidable general» y deducciones en la cuota. El artículo 54 les delega la gestión y la recaudación de los impuestos sobre el patrimonio, sobre sucesiones y donaciones y sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, entre otros. En el País Vasco el IRPF es «un tributo concertado de normativa autónoma» cuya exacción corresponde a la diputación foral (artículo 6 de la Ley 12/2002, del Concierto Económico); en Navarra la exacción corresponde a la Comunidad Foral (artículo 9 de la Ley 28/1990, del Convenio Económico). ↩
- El artículo 7 del texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (Real Decreto Legislativo 2/2004) permite a las entidades locales delegar en la comunidad autónoma o en otras entidades locales en cuyo territorio estén integradas «las facultades de gestión, liquidación, inspección y recaudación tributarias». ↩
- El artículo 288 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea obliga al Estado en cuanto al resultado y le deja «la elección de la forma y de los medios». En España se traspone con una ley o con un real decreto, según la materia: el Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero, es el «por el que se transpone la Directiva 2012/27/UE». ↩
- Artículo 149.1.17.ª de la Constitución: «Legislación básica y régimen económico de la Seguridad Social, sin perjuicio de la ejecución de sus servicios por las Comunidades Autónomas». ↩
- Las asambleas de Ceuta y Melilla tienen potestad normativa reglamentaria, no legislativa, según sus estatutos de 1995, la Ley Orgánica 1/1995, de Estatuto de Autonomía de Ceuta y la Ley Orgánica 2/1995, de Estatuto de Autonomía de Melilla. El Tribunal Constitucional las trata como entes locales con una autonomía propia, distinta de la de una comunidad (STC 240/2006, de 20 de julio). Consultado en septiembre de 2026. ↩
- Artículo 1 de la Ley 12/2002, del Concierto Económico: las instituciones de los territorios históricos pueden mantener, establecer y regular su régimen tributario, y la exacción, gestión, liquidación, inspección, revisión y recaudación de sus tributos corresponde a las diputaciones forales. Artículo 1 de la Ley 28/1990, del Convenio Económico: Navarra tiene potestad para mantener, establecer y regular su propio régimen tributario. ↩
- Las Juntas Generales de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa se eligen por «sufragio universal, libre, directo» y secreto, con representación proporcional, según la Ley 1/1987 del Parlamento Vasco, de elecciones para las Juntas Generales. El diputado general lo designan las propias Juntas, como recoge el acuerdo de las Juntas Generales de Bizkaia de 27 de junio de 2019, que invoca los artículos 21 y 22 de la Norma Foral 3/1987. ↩
- Artículo 85 de la Ley 7/1985, reguladora de las Bases del Régimen Local: los servicios públicos locales se gestionan de forma directa (por la propia entidad, un organismo autónomo, una entidad pública empresarial o una sociedad mercantil de capital público) o indirecta, mediante las formas del contrato de gestión de servicios públicos. Sobre los edificios escolares, la disposición adicional decimoquinta de la Ley Orgánica 2/2006, de Educación, da al municipio «la conservación, el mantenimiento y la vigilancia» de los de educación infantil, primaria y especial. ↩
- INE, Censo Anual de Población, primeros resultados de 2025: 49.128.297 residentes a 1 de enero de 2025, de los que el 40,9% en municipios de más de cien mil habitantes, el 27,0% en los de 10.001 a 50.000 y el 16,6% en los de 1.001 a 10.000. La nota de prensa da el 2,9% de la población en los municipios de 1.000 habitantes o menos. La infografía del mismo censo cuenta 4.975 municipios de menos de 1.000 habitantes, más del 60% de los 8.132, con el 3,0% de la población: según el corte, el INE da el 2,9% o el 3,0%, y en los dos casos son más de seis de cada diez municipios. Los municipios no han cambiado de número desde el censo: las relaciones del INE de modificaciones entre el 1 de enero de 2025 y el 1 de enero de 2026 y desde el 1 de enero de 2026 no recogen ningún municipio creado ni desaparecido, solo cambios de denominación. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Artículo 44 de la Ley 7/1985: «Se reconoce a los municipios el derecho a asociarse con otros en mancomunidades para la ejecución en común de obras y servicios determinados de su competencia». ↩
- La Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, introdujo los incentivos a la fusión (artículo 13 de la Ley de Bases del Régimen Local). Desde entonces solo se ha hecho la de Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), aprobada por el Decreto 134/2016, de 22 de septiembre, de la Xunta; la de Oza-Cesuras (A Coruña) la aprobó el Decreto 83/2013, de 6 de junio, de la Xunta, y el INE la anota el 17 de julio de 2013, meses antes de la ley. Son las dos únicas en las relaciones anuales de municipios desaparecidos del INE desde 2013 (2013, 2016, 2025 y lo que va de 2026). Consultado en octubre de 2026. ↩
- Artículo 92 bis de la Ley 7/1985: la secretaría (fe pública y asesoramiento legal) y el control interno de la gestión económica son funciones necesarias en todas las corporaciones locales, reservadas a funcionarios con habilitación de carácter nacional. El Real Decreto 128/2018 crea la subescala de Secretaría-Intervención, que reúne las dos funciones en los puestos de clase tercera, los de municipios de menos de 5.001 habitantes con presupuesto de hasta 3.000.000 de euros (artículo 8); en los demás, la secretaría y la intervención son puestos distintos. Su artículo 9 permite que las entidades locales «cuyo volumen de servicios o recursos sea insuficiente» sostengan el puesto en común mediante una agrupación. El artículo 10 permite eximir del puesto a las entidades de menos de 500 habitantes y presupuesto inferior a 200.000 euros, y entonces ejercen las funciones «los Servicios de Asistencia» de la diputación o un habilitado por acumulación. ↩
- La contabilidad nacional reparte el gasto público español entre cuatro subsectores: fondos de la Seguridad Social, administración regional, administración central y corporaciones locales. El primero es el mayor, y la IGAE publica la serie en sus Cuentas de las Administraciones Públicas. En 2024, según el resumen de su clasificación funcional del gasto consolidado 2020-2024, con datos provisionales, los fondos de la Seguridad Social ejecutaron el 33,7%, las comunidades autónomas el 32,4%, la Administración central el 22,6% (de ello, el subsector Estado, sin sus organismos, el 18,0%, y esos organismos, el 4,7%) y las corporaciones locales el 11,2%; en 2023 habían sido el 33,5%, el 32,8%, el 21,8% y el 11,8%; son las cifras que usan también los capítulos 3.1, sobre el Estado autonómico, y 3.3, sobre municipios y provincias. ↩
- Artículo 58.2 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015): todas las pensiones contributivas «se revalorizarán al comienzo de cada año en el porcentaje equivalente al valor medio de las tasas de variación interanual expresadas en tanto por ciento del Índice de Precios al Consumo de los doce meses previos a diciembre del año anterior». Si ese valor fuera negativo, la pensión no varía (apartado 3). Consultado en octubre de 2026. ↩
- INE, Encuesta de Población Activa, segundo trimestre de 2026: 3.646.900 asalariados del sector público sobre 22.779.000 ocupados, el 16,0%, tras el máximo de la serie trimestral, que empieza en 2002, en el primer trimestre (3.662.500). La EPA cuenta a quien declara trabajar para el sector público sea cual sea su vínculo, de modo que incluye a interinos, laborales y personal de entes y empresas públicas. ↩
- Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, microdatos del Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas de enero de 2026: de 3.071.725 efectivos, 634.314 son personal docente de centros no universitarios y 110.004 personal docente e investigador de las universidades; 562.687, personal sanitario de las instituciones sanitarias; y 189.830, policías (78.740 de la Policía Nacional, 82.609 de la Guardia Civil y 28.481 de las policías autonómicas), más que los 123.504 de las Fuerzas Armadas. El personal de las entidades locales, policías locales incluidos, no se desglosa. ↩
- Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, enero de 2026, en la edición revisada de agosto de 2026 (tabla 1.1): 3.071.725 efectivos, de los que el 62,84% (1.930.273) en el sector público autonómico, el 19,37% (594.898) en la administración local y el 17,79% (546.554) en el estatal, y de estos 546.554, más de la mitad (284.853) en las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Guardia Civil. El boletín cuenta a los inscritos en el Registro Central de Personal y la EPA a los asalariados del sector público, que son más de medio millón más: los dos universos no coinciden. ↩
- Vicente Antón, Javier Burgos y Pilar Coll, «Comparación del gasto de las Administraciones Públicas entre España y los países de la CE», documento de trabajo D-92009 de la Dirección General de Planificación, noviembre de 1992, cuadro II: el gasto público total fue en 1975 el 25,0% del PIB en España y el 44,5% de media en Alemania Occidental, Francia, Italia y el Reino Unido, con datos de la IGAE y de la Comisión Europea. ↩
- El indicador es la OECD Fiscal Decentralisation Database, que publica desde 1965 el gasto de los gobiernos subcentrales como porcentaje del gasto público total. La propia OCDE introduce una cautela: Hansjörg Blöchliger y David King, «Less Than You Thought: The Fiscal Autonomy of Sub-Central Governments», OECD Economic Studies, vol. 43, 2006/2, págs. 155-188, muestran que la cuota de gasto sobrestima la autonomía real, porque no descuenta la regulación estatal que decide en qué puede gastar un gobierno subcentral. ↩
- Artículo 69.1 de la Constitución: «El Senado es la Cámara de representación territorial». Cómo se compone y cómo funciona lo cuenta el capítulo 2.3, sobre las Cortes. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Artículo 3 de la Ley Orgánica 8/1980, de Financiación de las Comunidades Autónomas: el Consejo de Política Fiscal y Financiera lo forman el ministro de Economía y Hacienda, el de Administraciones Públicas (así los nombra la ley) y el consejero de Hacienda de cada comunidad o ciudad autónoma, como «órgano de coordinación del Estado y las Comunidades Autónomas en materia fiscal y financiera». ↩
- Eurostat, «Euro area government deficit at 2.9% and EU at 3.1% of GDP», 22 de abril de 2026: en 2025 el gasto de las administraciones públicas fue el 49,5% del PIB en la UE y el 49,8% en la zona euro. Según Eurostat, Government finance statistics, los Estados con más gasto e ingreso públicos sumados, por encima del 100% del PIB, fueron ese año Finlandia, Francia, Austria y Bélgica. La figura 3 da los datos de 2024 de la misma notificación: Francia 57,0%, Bélgica 54,1%, Italia 50,4%, Alemania 49,4%, media de la UE 49,1%, España 45,5%, Países Bajos 44,3% e Irlanda 22,3%. El PIB irlandés sobrestima la economía del país, porque incluye beneficios de multinacionales que van a sus propietarios en el extranjero; por eso la oficina estadística irlandesa publica la renta nacional bruta modificada, y el gasto irlandés medido sobre el PIB sale mucho más bajo que el de los demás. Los datos de 2025 de los países nórdicos son de la base de Eurostat Government finance statistics (código gov_10a_main, gasto total y gasto por tipo, en porcentaje del PIB), consultada el 16 de octubre de 2026: gasto del 48,1% en Dinamarca, el 49,9% en Suecia, el 57,7% en Finlandia y el 45,3% en España; ingreso del 51,1%, el 48,5%, el 53,9% y el 42,9%. Consultado en septiembre y octubre de 2026. ↩
- Eurostat, «EU and euro area tax-to-GDP ratio up in 2024», 31 de octubre de 2025: impuestos y cotizaciones sociales netas, el 40,4% del PIB en la UE en 2024. Para España, el 37,3%, según la base de datos de Eurostat, Main national accounts tax aggregates, que da para 2010 el 32,1% en España y el 39,0% en la UE (y para la UE de 2024, tras la revisión de julio de 2026, el 40,3%). La brecha con la media europea pasó de 6,9 puntos en 2010 a 3,1 en 2024: España se ha acercado a Europa, no alejado. La media de la OCDE fue del 34,1% (blog del Instituto de Estudios Fiscales, 4 de febrero de 2026). ↩
- OCDE, Subnational government expenditure (gasto de los gobiernos estatal y local como porcentaje del gasto público total, 2022; consultado el 16 de octubre de 2026). La base solo compara a España con ocho países federales: Canadá 74,2%, Suiza 62,5%, España 51,7%, Bélgica 50,4%, Alemania 47,7%, Estados Unidos 47,2%, Australia 46,2%, México 42,5% y Austria 34,2%; media de la OCDE, 38,8%. La base no incluye a Dinamarca ni a Suecia, así que no permite situar a España entre todos los países de la organización. La IGAE, con su propia clasificación del gasto consolidado, da para las comunidades autónomas y las corporaciones locales de España el 43,6% en 2024 (32,4% y 11,2%, datos provisionales), una cifra que no es comparable con la de la OCDE (resumen de la IGAE). ↩
- Eurostat, base de datos Government expenditure by function (código gov_10a_exp), gasto total de 2024 de los gobiernos regionales (sector S1312) y locales (S1313) sobre el de todas las administraciones (S13), consultada el 16 de octubre de 2026: Dinamarca 65,8%, Suiza 62,7%, Suecia 51,2%, Bélgica 50,5%, España 50,4%, Alemania 48,0%, Austria 36,3% y media de la Unión Europea 34,9%. Son gastos sin consolidar: las transferencias entre administraciones se cuentan en las dos, así que la cuota sobrestima a los países cuyos gobiernos locales reciben mucho dinero de otros niveles. ↩
- Steffen Bach, Hansjörg Blöchliger y Dominik Wallau, «The Spending Power of Sub-Central Governments: A Pilot Study», OECD Economics Department Working Papers n.º 705, 2009. Su punto de partida es que los indicadores habituales, la cuota de gasto subcentral entre ellos, «son a menudo engañosos, porque subestiman el efecto de la regulación del gobierno central sobre el gasto subcentral». El estudio construye indicadores institucionales de control y concluye que la discrecionalidad real de los gobiernos subcentrales sobre su propio presupuesto es limitada, sobre todo en educación, que es su mayor partida en casi todos los países. ↩
- Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas, Reforma de las Administraciones Públicas, informe elevado al Consejo de Ministros el 21 de junio de 2013, con 217 propuestas, la cifra que da el capítulo 3.1, sobre el Estado autonómico: 11 de carácter general, 118 dirigidas a eliminar duplicidades con las comunidades y dentro del Estado, 42 de supresión de trabas, 38 de gestión de servicios y medios comunes y 8 de racionalización de la Administración institucional. El informe del primer año de la CORA, de septiembre de 2014, cuenta cinco propuestas añadidas después, hasta 222, de las que 120 eran de duplicidades. Con cualquiera de las dos cuentas, las de duplicidades son más de la mitad. ↩
- El capítulo 7.2, sobre sanidad, da la cifra y su fuente: el gasto sanitario por habitante, en torno a una quinta parte por debajo de la media de la Unión, según la OCDE y el Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas Sanitarias, State of Health in the EU. Spain: Country Health Profile 2025. ↩
- El informe de la CORA, de junio de 2013, da varias: «unos ahorros acumulados totales de 6.440 millones de euros en los tres años de su implantación» para las medidas de la propia CORA, «un ahorro de al menos 7.129 millones de euros» para la reforma local y 37.620 millones que el sector público dejaría de gastar con el conjunto de las reformas. Son previsiones del Gobierno, no mediciones de lo que cuestan las duplicidades. El balance del Consejo de Ministros de 12 de febrero de 2016 cifró el ahorro logrado en 33.937 millones de euros y los entes públicos suprimidos en 2.348. Son también cifras del Gobierno que ejecutaba la reforma, y no consta una auditoría externa. ↩
- Escala estatal del artículo 63 de la Ley 35/2006, del IRPF: el 24,5% desde 300.000 euros de base liquidable. A ese tipo se suma el 29,35% de la escala autonómica valenciana desde 200.000 euros, artículo 2 de la Ley 13/1997 de la Generalitat en la redacción del artículo 18 de la Ley valenciana 5/2026, de 31 de julio, con efectos desde el 1 de enero de 2026: 24,5 más 29,35 son 53,85. En 2025 el máximo era el 54%, con el 29,5% autonómico, como cuenta el capítulo 4.1, sobre los ingresos del Estado. ↩
- Artículo 61.6 del Estatuto Básico del Empleado Público (Real Decreto Legislativo 5/2015): los sistemas selectivos de los funcionarios de carrera son la oposición y el concurso-oposición; solo por ley y con carácter excepcional puede aplicarse el concurso, que consiste en valorar méritos. ↩
- Los servicios que cada municipio tiene que prestar según su población son los del artículo 26 de la Ley 7/1985, reguladora de las Bases del Régimen Local. ↩
- Constitución Española, arts. 137-158 (organización territorial) y 148-149 (reparto competencial); Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases del Régimen Local; Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, sobre fusiones voluntarias.
- IGAE, Clasificación funcional del gasto de las Administraciones Públicas (COFOG), con el gasto por subsectores.
- INE: Estadística Continua de Población, Encuesta de Población Activa, Contabilidad Nacional y Censo Anual de Población.
- Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, semestral.
- Eurostat, Total general government expenditure; OCDE, Fiscal Decentralisation Database.
- Santiago Muñoz Machado Informe sobre España Crítica, 2012
Un diagnóstico del Estado autonómico escrito por un administrativista; el mejor mapa de quién hace qué y por qué. - Eliseo Aja Estado autonómico y reforma federal Alianza, 2014
Para ver cómo se llegó al reparto actual: la evolución de las competencias desde 1978, contada por uno de sus principales estudiosos. - Francisco Sosa Wagner y Mercedes Fuertes El Estado sin territorio Marcial Pons, 2011
Para leer la crítica del reparto actual: la tesis de que el Estado ha perdido presencia en el territorio.
17 de octubre de 2026 · fecha de corte de los datos: octubre de 2026