De qué vive España
La renta por habitante de España queda por debajo de la europea por dos motivos de peso casi igual: trabaja menos gente y cada hora rinde menos. Sumar empleo es el camino que antes se agota. La parte de la población que trabaja y las horas tienen techo, y a la larga los salarios los paga lo que rinde cada hora.
Dos titulares que parecen contrarios
En marzo de 2026 llegó un dato de Eurostat, la oficina estadística europea. El producto interior bruto (PIB) por habitante de España había llegado al 92% de la media de la Unión Europea (UE). Era un punto más que el año anterior. Es convergencia, y va despacio. En 2019 estaba en 90, no pasó de ahí hasta 2023 y el 92 de 2025 iguala el de 2016 y 2017.1
Con las mismas cuentas de Eurostat, la productividad por hora trabajada en España está un 14% por debajo de la media europea si se mide en euros, con datos de 2025.2 El primer informe anual del Consejo de la Productividad, publicado en 2026, añade que desde 2022 la productividad por hora crece más deprisa que antes.3
Las dos cifras son correctas, salen de las mismas cuentas y parecen contar historias opuestas. La primera sirve para decir que España va bien, la segunda para decir que va mal. Pero cada una está en una unidad distinta.
El PIB por habitante se compara en paridad de poder de compra, que descuenta lo que cuesta la vida en cada país. La productividad por hora suele darse en euros, que no lo descuentan, aunque Eurostat la publica en las dos unidades. Cambiar de unidad cambia el titular sin cambiar el dato. En 2024, con datos de Eurostat, la hora española valía el 64% de la alemana en euros (constantes de 2020) y el 77% en paridad.
La aritmética es sencilla. Lo que un país produce por habitante sale de multiplicar tres factores. Son lo que produce cada hora (la productividad), las horas que trabaja cada ocupado y la proporción de la población que tiene empleo (la tasa de empleo). La figura 72 los pone en la escala de la renta, en paridad y con la media europea en 100.
La productividad por hora puede despejarse a partir del PIB por habitante, la jornada y la tasa de empleo. Así calculada, sale en torno al 96% de la media europea.4 Es una aproximación, porque la tasa de empleo solo cuenta de 20 a 64 años, pero enseña dónde está la distancia. Lo que le falta a la renta se lo quitan casi a partes iguales dos factores. Son la productividad por hora (cuatro puntos) y la tasa de empleo (cinco), más baja que la europea. La jornada, algo más larga, devuelve uno.
Con esa cuenta delante, el diagnóstico es este: la distancia de renta con Europa se reparte casi a partes iguales entre la tasa de empleo y la productividad por hora. Lo que más ha crecido en 2025 es el número de ocupados, empujado también por la población. El país sumó más de seiscientos mil ocupados, en torno a un 3% más que un año antes.5 La productividad por hora, en cambio, creció de media en torno al 1% anual entre 2022 y 2025. Lo dice el informe del Consejo de la Productividad.
Ese crecimiento por empleo es real: da ingresos a más hogares y recauda más impuestos. También es el que antes se agota. Para la renta por habitante lo que cuenta es la parte de la población que trabaja. Ahí la distancia con Europa es de unos cuatro puntos de tasa de empleo. La jornada, además, tiene tope. La productividad por hora no tiene ese techo, y por eso es la que a largo plazo paga los salarios.
Multiplicadas, las tres primeras filas dan la cuarta: 96 por 1,01 por 0,95 da 92. La productividad por hora resta cuatro puntos, el empleo cinco y la jornada devuelve uno. La productividad en paridad es aproximada, despejada de las otras tres. Eurostat, 2025; la productividad en euros es un cálculo con Eurostat, del mismo año.
Los sectores: qué pesa en el PIB y qué pesa en el empleo
La economía española es una economía de servicios: aportan en torno a tres cuartas partes del valor añadido y del empleo. El valor añadido es lo que produce cada sector descontado lo que compra a los demás. La suma de todos, más los impuestos sobre los productos, da el PIB. El cuarto restante se reparte entre tres sectores:
- La industria aporta en torno a un sexto del valor añadido y algo más de una décima parte del empleo: menos que en Alemania o Italia y algo más que en Francia.6 La automoción, la agroalimentación, la química y la farmacéutica son sus sectores exportadores principales.
- La construcción aporta la mitad de lo que llegó a pesar en 2007.
- El sector primario pesa menos del 3% del PIB y exporta mucho más de lo que su tamaño sugiere.
El turismo va aparte porque es un corte que atraviesa la hostelería, el transporte y el comercio. Aporta en torno a un octavo del PIB (el 12,6%) si se cuentan los efectos indirectos, y en torno al 5,6% si solo se cuenta el gasto turístico directo. La industria, medida solo en directo, aporta el 15,4%.
Lo que cada sector aporta al PIB y lo que aporta al empleo no coincide. La diferencia es la productividad de ese sector. La industria y los servicios financieros aportan más PIB que empleo. La hostelería, el comercio y la agricultura aportan más empleo que PIB.
Un camarero de un hotel de Benidorm y una técnica de una planta química de Tarragona pueden trabajar las mismas horas con el mismo esfuerzo. Lo que ella produce en cada hora vale más, y a largo plazo los sueldos siguen esa diferencia de productividad. Una economía cuyo empleo se concentra en la hostelería, el comercio y la agricultura tiende por eso a tener salarios más bajos.
La productividad: lo que sostiene los salarios
Desde los años noventa, la productividad española creció menos que la media europea, Alemania y Francia, aunque más que la italiana. Salvo en la crisis de 2008 a 2013, solo recortó distancia entre 2022 y 2024. En 2025 la distancia en euros volvió a subir, hasta el 14,5%, porque la productividad europea creció más que la española ese año.
Ese recorte hay que leerlo con cuidado. El empleo y la productividad por hora están ligados, y el resultado depende del año desde el que se mide. En 2013 el paro tocaba su máximo y la productividad llevaba cinco años subiendo. La crisis había destruido empleo mucho más deprisa que producción, sobre todo en la construcción. Cuando desaparecen los empleos que producen menos, la media por hora sube aunque nadie produzca más.7 Con la recuperación pudo pasar lo contrario, que el empleo nuevo restara productividad. Entre 2014 y 2019 la productividad por hora creció a la mitad del ritmo que lleva desde 2022.
Una productividad baja puede tener tres orígenes:
- Eficiencia interna. Cada empresa saca poco de lo que emplea, sobre todo las pequeñas.
- Composición sectorial. La economía se especializa en sectores que producen poco por hora.
- Asignación. Los recursos no van a las empresas más productivas.
Los estudios que han separado esos tres orígenes con los datos de cada empresa señalan la asignación.8 Uno de ellos usa los datos de la práctica totalidad de las empresas españolas. Atribuye el mal comportamiento de la productividad entre 1995 y 2007 más al reparto que a la composición sectorial. Dentro de cada sector, el capital y el trabajo fueron a empresas que no eran las más productivas.
Lo que rinde una hora depende también del capital con que se trabaja. En 2025 España invirtió el 21% de su PIB, casi como la media de la Unión (21,4%), pero repartido de otra manera. Puso más en vivienda, el 5,9% del PIB frente al 5,0%. Y puso menos en maquinaria y equipo (5,6% frente a 6,4%) y en intangibles como programas, bases de datos e investigación (4,1% frente a 4,4%). En 2007 la vivienda se llevaba casi cuatro de cada diez euros invertidos.9
Un caso imaginario, el del crédito, muestra cómo pasa. Un taller de mecanizado con pedidos de sobra pide un préstamo para una segunda máquina y no tiene qué dar en garantía. La promotora de al lado, con solares en el balance, lo consigue. El taller se queda en cuatro trabajadores. No llega al tamaño en que compensa vender fuera, y paga los sueldos de un taller de cuatro. Repetido en miles de empresas, el resultado son empresas que no crecen. El problema se ve en qué tamaño tienen las empresas y cómo se gestionan.
El tamaño medio de la empresa española se parece al europeo. Lo que le falta es la franja de empresas medianas y grandes que pueden pagar un laboratorio, un departamento de exportación o un plan de formación.
El tamaño, y por qué importa tanto
El número medio de ocupados por empresa no separa a España de la Unión, y sí de Alemania. Según la estadística de empresas de Eurostat, en 2024 era de 4,6 trabajadores en España, cerca de la media de la Unión (4,8). En Alemania era de 12,1. La Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), una organización empresarial, da 5,9 como media europea, pero es el promedio de quince países, con datos de 2022, y no la media de la Unión. La diferencia con Alemania está en que allí hay menos microempresas y más empresas medianas y grandes. Diecinueve de cada veinte empresas españolas son microempresas, de menos de diez trabajadores, y en la Unión también; en Alemania, algo más de cuatro de cada cinco.10
La productividad crece con el tamaño de la empresa. Lo mide la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En sus países, una empresa de más de 250 trabajadores produce por hora en torno al doble que una de 10 a 19.11 Una razón posible es que una empresa mayor reparte entre más trabajadores lo que cuestan la tecnología, la exportación y la formación.
Investigar es un ejemplo. Tiene costes fijos que solo se reparten bien entre muchos trabajadores. Esos costes fijos son un departamento técnico y el abogado que redacta la patente, a los que se suman los años hasta que la investigación da ingresos. Pesan más cuanto más pequeña es la empresa. La encuesta de innovación ni siquiera mira a las microempresas: solo cuenta las de diez o más asalariados, en torno al 5% del total. De ellas, algo más de una de cada cuatro fueron innovadoras entre 2022 y 2024.12 «Empresa innovadora» abarca toda innovación de producto o de proceso de negocio, con laboratorio detrás o sin él.
La investigación, y quién la hace
España gastó en investigación y desarrollo (I+D) el 1,5% de su PIB en 2024, el máximo de toda la serie. La media de la Unión Europea fue ese año de algo más del 2,2%, y apenas ha avanzado desde 2018.13 Desde 2018 la distancia con esa media ha pasado de 0,94 a 0,76 puntos de PIB: España subió 0,27 puntos y la media europea, 0,09.
Quien hace la investigación no siempre es quien la paga. Las empresas ejecutan algo más de la mitad del gasto, pero ponen menos de la mitad del dinero.14 Una quinta parte de lo que investigan se lo pagan otros. La Administración pone casi cuatro de cada diez euros, algo menos del 0,6% del PIB. La reforma de 2022 de la Ley de la Ciencia le pide que en 2030 ponga más del doble, hasta el 1,25% del PIB.15
El reparto de los investigadores por sector no coincide con el del gasto. En 2024, unos cuatro de cada diez investigadores españoles trabajaban en una empresa, cuando en la Unión eran casi seis. Otro 44% trabajaba en la enseñanza superior.16 Las estadísticas oficiales no cuentan cuántos investigadores españoles trabajan fuera. La red de asociaciones que los agrupa tiene identificados a unos cuatro mil y admite que son más.17
El paso de lo investigado a algo que alguien vende se llama transferencia, y las patentes la enseñan. En 2025 se presentaron desde España algo más de dos mil doscientas solicitudes de patente europea, récord de la serie. Es apenas el 1% de las que recibió la Oficina Europea de Patentes. El mayor solicitante español fue, por sexto año consecutivo, un organismo público: el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con 55. El mayor alemán, Siemens, presentó treinta veces más.18
Que el mayor solicitante sea un organismo público sugiere que el paso del laboratorio a la fábrica es un punto débil. Recorrerlo suele exigir un departamento técnico propio, difícil de sostener en una empresa de menos de diez trabajadores, que es la de diecinueve de cada veinte empresas españolas.
Las tres comunidades que más investigan son también las tres de mayor PIB por habitante. Navarra, el País Vasco y Madrid son las únicas que dedican a I+D más del 2% de su PIB.19 En 2024 el PIB por habitante de Madrid superaba en más de un tercio la media española. El del País Vasco, en una cuarta parte; el de Navarra, en casi una quinta. Andalucía y Extremadura se quedaron en torno a tres cuartas partes de la media española.20
El turismo, separado en tres preguntas
La dependencia es cuánto pesa el turismo, y tiene dos medidas. La cuenta satélite del Instituto Nacional de Estadística (INE) suma al gasto del turista lo que sus proveedores compran a otros sectores. Da en torno a un octavo del PIB y del empleo. El World Travel and Tourism Council representa a las grandes empresas turísticas privadas de todo el mundo. Sus estimaciones suman además los efectos inducidos, el gasto de las rentas que genera, y llegan para 2024 a cerca de un sexto del PIB y a casi el 14% del empleo (figura 73).21 Miden cosas distintas, y ninguna es un error de la otra.
Las llegadas de turistas dicen poco por sí solas. Francia recibe más turistas internacionales que España. Pero España fue en 2025 el país de la Unión con más noches en alojamientos turísticos, de residentes y no residentes: en torno a 514 millones, frente a 477 de Italia y 472 de Francia.22
La estacionalidad es que la actividad turística se concentre en unos meses. Un sector así contrata para esos meses, lo que alimenta la temporalidad que describe el capítulo siguiente, sobre el mercado de trabajo. Para el trabajo de temporada, la reforma laboral de 2021 generalizó el contrato fijo discontinuo, indefinido pero interrumpido fuera de temporada. En enero de 2025 era el 5% de los afiliados a la Seguridad Social.23 La temporada se alarga despacio. De junio a septiembre se concentraban el 51,1% de las pernoctaciones de 2015 y el 48,8% de las de 2025.24 El avance es desigual según el destino.
La carga territorial es dónde se concentra el turismo. De los casi 97 millones de turistas internacionales de 2025, récord de la serie, Cataluña, Baleares y Canarias recibieron algo más de la mitad.25 Una media nacional dice poco de la presión sobre cada lugar. La cifra que la mediría, los turistas por residente de cada municipio, no la publica ninguna estadística oficial de ámbito nacional; Cataluña estima la población estacional de sus municipios.26
La vivienda de uso turístico muestra esa desigualdad. Según una estimación experimental del INE de mayo de 2026, es algo más del 1% del parque de viviendas en el conjunto de España.27 En Pollença es una de cada seis. Un mercado de vivienda así tiene poco que ver con el de la media. Por eso la política de vivienda y la turística se cruzan (capítulo 6.4, sobre vivienda).
Ninguna de las dos es un error de la otra: la primera suma al gasto del turista lo que sus proveedores compran a otros sectores; la segunda añade el gasto de las rentas que genera. Cuenta Satélite del Turismo del INE y World Travel and Tourism Council, datos de 2024.
El saldo con el exterior
Lo que gastan aquí los turistas extranjeros cuenta como una exportación, y eso lleva a la cuenta con el exterior. Durante casi toda la democracia, España importó más de lo que exportó y financió la diferencia con deuda exterior. Desde 2012 ocurre lo contrario: la cuenta corriente, que suma bienes, servicios y rentas, cierra con superávit todos los años.28 En 2025 el superávit rondó el 3% del PIB. Con él se ha corregido uno de los grandes desequilibrios anteriores a 2008: el país ya no añade cada año deuda exterior neta para crecer, como sí ocurrió durante la burbuja.
Sin el saldo turístico, la cuenta corriente sería deficitaria. En 2025 ese saldo fue del 4,3% del PIB. El resto de bienes y servicios dejó casi medio punto de déficit y las rentas, algo más de medio punto.29 Y corregir el flujo no es saldar lo debido. La posición de inversión internacional neta es lo que el país debe al exterior menos lo que tiene fuera. Era del −43% del PIB a finales de 2025. Llegó al −97% en 2009, el dato más negativo de la serie, que empieza en 1995.30 No mejora cada año aunque haya superávit: depende también de cómo se valoran las acciones y la inversión directa, y en 2025 empeoró del −40,0% al −42,7%.
La dependencia energética del exterior sigue ahí. España importa casi toda la energía fósil que consume. Por eso la transición a renovables es también una decisión sobre el saldo exterior (capítulo 6.5, sobre energía).
La estructura productiva española viene de dos procesos: una industrialización tardía y un turismo de masas que arrancó en los sesenta. La industrialización llegó un siglo después que a Inglaterra y se concentró en tres o cuatro regiones. Cuando la reconversión de los ochenta cerró astilleros, siderurgia y minería, la industria no volvió a esos lugares.
El turismo de masas empezó a crecer en los sesenta, tras la apertura económica de 1959. Sus ventajas, que España compartía con Italia, Grecia y Portugal, eran el clima, la costa, los precios y la proximidad a Europa. En 2025 recibió casi 97 millones de turistas internacionales.
La burbuja inmobiliaria reforzó esa estructura. En 2007 la vivienda se llevó el 38% de la inversión y la construcción aportaba el 12,0% del valor añadido, el doble que en 2025. Cuando la burbuja estalló, el empleo que se destruyó fue sobre todo el de la construcción.
Entre las causas que se señalan del tamaño pequeño de las empresas, dos son:
- Los umbrales de plantilla, que encarecen crecer.
- Una financiación bancaria que pide garantías.31
Esas dos y las otras dos que se proponen, con lo que se ha medido de cada una, las cuenta el capítulo 6.3, sobre empresas, autónomos y economía sumergida.
La tasa de empleo es más baja que la europea. La explica en parte el paro, del que trata el capítulo siguiente, sobre el mercado de trabajo. Ese mercado ha tenido un paro alto durante décadas y mucha contratación temporal.
| PIB | 1.690.012 M€ en 2025 | 4.ª economía de la UE |
| PIB por habitante | 92% de la media de la UE | Puesto 15 de 27, empatada con Chequia; 91% en 2023 y 2024 |
| Productividad por hora | 14% por debajo de la media de la UE | En euros, con datos de 2025. Recortó distancia entre 2022 y 2024 (del 14,7% al 14,0%) y en 2025 volvió al 14,5% |
| Productividad por hora frente a los vecinos | 64% de la alemana en euros constantes de 2020 · 77% en paridad | De la francesa, 66% y 84%. De la italiana, 87% y 97%. Eurostat, 2024 |
| Tasa de empleo (20-64 años) | 72,4% en 2025 | Media de la UE: 76,1%. Brecha de 3,7 puntos |
| Ocupados | 22,46 millones a finales de 2025 | 605.400 más en un año; paro por debajo del 10% |
| Jornada semanal media | 36,3 horas en 2025 | Media de la UE: 35,9. Alemania: 33,9. Eurostat |
| Ocupación media por empresa | 4,6 trabajadores | Media de la UE: 4,8. Alemania: 12,1. Eurostat, 2024 |
| Turismo | 12,6% del PIB · 12,3% del empleo | Efectos directos e indirectos, cuenta satélite del INE, 2024. Solo directos: 5,6% del PIB |
| Saldo por cuenta corriente | Superávit cada año desde 2012 | 54.829 M€ en 2025, el 3,2% del PIB. Antes, déficit crónico |
| Posición de inversión internacional neta | −42,7% del PIB a finales de 2025 | −97,2% en 2009, el más negativo de la serie, que empieza en 1995 |
| Gasto en I+D | 1,50% del PIB en 2024 | Media de la UE: 2,26%. Objetivo legal: 1,25% público en 2030 |
| Investigadores en empresas | 41% del total | Media de la UE: 57%. En enseñanza superior, 44% frente al 32%. Datos de 2024 |
| Patentes europeas solicitadas | 2.255 en 2025 | El 1,1% del total. Mayor solicitante español: el CSIC, con 55 |
| Vivienda turística | 1,28% del parque en mayo de 2026 | En Pollença (Baleares), 17,0% |
Alemania e Italia tienen más industria; Francia y el Reino Unido, una estructura de servicios parecida a la española con más servicios avanzados. En turismo, España está con Italia, Grecia y Portugal. En tamaño empresarial, con el sur de Europa: Italia, Portugal y Grecia tienen también economías de microempresa y el mismo problema de productividad. Los países con más empresas medianas, como Alemania o Austria, son también más productivos.
En investigación, España está con el sur. La Comisión Europea publica un cuadro de innovación, y en él España es innovador moderado. Es el tercero de los cuatro grupos, junto a Italia, Portugal y Grecia. Mejora 14,1 puntos desde 2019 y está por encima de la media de ese grupo.32 El cuadro lo encabezan Suecia, Dinamarca y los Países Bajos. De ellos, Dinamarca (6,0 ocupados por empresa) y Suecia (4,7) tienen empresas con más ocupados de media que las españolas (4,6); los Países Bajos (3,6), con menos.
El objetivo del 3% del PIB en I+D lo fijó en 2002 el Consejo Europeo de Barcelona. Es la cumbre de los jefes de Estado o de Gobierno de la Unión. Debía cumplirse en 2010, con dos tercios pagados por el sector privado. En 2024 lo alcanzaban o superaban seis Estados, con Suecia a la cabeza.33 España está en la mitad de ese objetivo. Sus empresas pagan menos de la mitad de su gasto en I+D, lejos de los dos tercios.
En tasa de empleo, España está en la parte baja de la Unión con su 72,4% de 2025. Va por delante de Italia, Rumanía y Grecia, las tres más bajas.34 Queda lejos de Malta y los Países Bajos, las dos más altas. En horas por trabajador está por encima de la media: trabaja menos gente que en Europa, y cada ocupado, algo más de horas.
¿Tiene España un problema de modelo productivo?
Quien lo afirma sostiene que la especialización en turismo, construcción y servicios de bajo valor lleva a salarios bajos. Los sectores que más empleo crean son los que menos producen por hora. Mientras el empleo se concentre en ellos, dice, la productividad media no subirá. Por eso hace falta reindustrializar.
Quien lo niega responde que los sectores nacen de ventajas reales. Y que la industria española es más competitiva de lo que se dice. Los estudios con datos de cada empresa, añade, encuentran la brecha dentro de cada sector, en adónde va el capital. Cambiar de sector no haría crecer a un taller que no consigue crédito.
¿Es el turismo un problema o un activo?
Quien lo ve así señala que es un sector exportador: los turistas internacionales gastaron en España unos 134.700 millones de euros en 2025. Esa cifra, de la Encuesta de Gasto Turístico (EGATUR), es el gasto total del viaje; la balanza de pagos solo registra lo que los no residentes pagan a residentes: 105.145 millones de ingresos por turismo. Genera, además, empleo en territorios sin otra alternativa. Sus ventajas, el clima, la costa y la cercanía a Europa, no se pueden deslocalizar y contribuyen al superávit exterior.
Para quien lo ve así, el turismo emplea mucho para producir poco y presiona la vivienda y el territorio. Además, ha llegado a un volumen que no puede crecer sin degradar lo que vende. Señala, por ejemplo, que en Pollença una de cada seis viviendas es de uso turístico. Y que casi la mitad de las pernoctaciones sigue concentrándose entre junio y septiembre.
«España vive del turismo.»
ProporciónVive de los servicios, y dentro de ellos el turismo es lo que más se ve. Pero la industria pesa más en el PIB. Donde sí se vive del turismo es en algunos municipios, y eso la cifra nacional no lo enseña.
«Los españoles son menos productivos.»
PreguntaLa cifra de productividad por hora que suele citarse va en euros, que no descuentan lo que cuesta la vida. Medida como la renta, en paridad, la hora española queda cerca de la media. Una cifra sin su unidad no se puede poner al lado de otra.
«Los españoles trabajan poco.»
Al revésEn 2025, quien tiene empleo trabaja algo más que la media europea. Trabaja más de dos horas a la semana por encima de un alemán, aunque en Alemania pesa más el tiempo parcial. Lo que es menor es la parte de la población que trabaja. La otra parte de la distancia de renta está en lo que se produce en cada una de esas horas.
«Madrid mantiene a Extremadura.»
Qué mideLa renta por habitante mide dónde se produce, no quién aporta. La Contabilidad Regional asigna a Madrid la actividad de las sedes centrales allí ubicadas, no toda la producción que las empresas con sede en Madrid tienen en el resto de España. Lo que de verdad pasa de unas comunidades a otras lo cuenta el capítulo 3.2, sobre la financiación autonómica.
«Hay que cambiar el modelo productivo.»
Quién lo cambiaUn modelo productivo depende de lo que decidan miles de empresas. La consigna no dice qué se propone cambiar ni con qué instrumento. Lo que un gobierno toca directamente son, por ejemplo, la formación y los umbrales de tamaño que se acusa de frenar el crecimiento empresarial. Cuánto frenan en España está en discusión (capítulo 6.3, sobre las empresas).
«La economía española es la que más crece de Europa.»
La defensa acríticaEn 2025 el PIB creció un 2,6%, más que la zona del euro (1,2%) y que Alemania, Francia e Italia, pero no es el primero de la Unión: Irlanda (8,0%), Malta (4,7%) y Polonia (3,8%) crecieron más.36 Lo que crece deprisa es el PIB total, con más población y más empleo. El PIB por habitante avanza despacio, un punto en el último año. La productividad por hora sigue por debajo de la media: recortó distancia entre 2022 y 2024 y en 2025 devolvió medio punto.
«El turismo ha llenado las calles.»
Quién lo mideExceltur, la alianza que agrupa a las mayores empresas turísticas, mide la presión humana. Son las personas que hay cada día en un destino, residentes y visitantes. Atribuye más del 90% de su aumento en España entre 2019 y 2025 a la población residente, y en Baleares, cuatro quintas partes.37 Es una cifra de parte, y aun así casa con lo que cuenta el capítulo 6.6, sobre demografía: la población creció sobre todo por inmigración. Ningún promedio dice que agosto en Pollença no se parece a agosto en una capital de interior.
El INE publica la Contabilidad Nacional por ramas de actividad y la Encuesta de Población Activa por rama. Con las dos se pone al lado lo que cada sector aporta al PIB y lo que aporta al empleo. La comparación europea de productividad, en paridad de poder de compra, y de tasa de empleo la publica Eurostat. El Directorio Central de Empresas del INE da cada año la distribución de las empresas por número de asalariados. Su Contabilidad Regional desglosa de qué vive una provincia concreta.
Para la presión turística del municipio donde vives hay dos tablas del INE. Una da los turistas mensuales por municipio de destino, en sus estadísticas experimentales. La otra, las viviendas turísticas y sus plazas, y también baja a municipio.
- Eurostat, PIB por habitante en paridad de poder adquisitivo, índice con la UE-27 = 100; datos preliminares de 2025 publicados el 25 de marzo de 2026: España en 92, tras dos ejercicios en 91, dentro del grupo que queda a menos de un 10% por debajo de la media, con Francia, Chipre, Italia, Chequia y Eslovenia. La media comunitaria equivalía en 2025 a unos 41.600 euros por habitante en poder de compra. El resumen del INE ordena a los Veintisiete con los mismos datos: España es la decimoquinta, con el mismo índice que Chequia. Con la serie de Eurostat (tec00114, UE-27 = 100), España hizo 90 en 2019, 82 en 2020, 85 en 2021, 88 en 2022, 91 en 2023 y 2024 y 92 en 2025, dato provisional que se revisa: no pasó del 90 de 2019 hasta 2023, y el 92 de 2025 es el nivel de 2016 y 2017. ↩
- Cálculo con las cuentas nacionales de Eurostat (tablas nama_10_gdp y nama_10_a10_e, actualizadas el 7 y el 9 de octubre de 2026): en 2025 el PIB a precios corrientes por hora trabajada fue de 45,6 euros en España y de 53,3 en la Unión, un 14% menos. La distancia era del 14,7% en 2022, bajó al 14,0% en 2024 y volvió al 14,5% en 2025. En euros constantes de 2020 la distancia es del 14%, y en paridad de poder de compra, del 5%. Con las mismas tablas, en 2024 la hora española valía, en euros constantes de 2020, el 63,5% de la alemana, el 66,0% de la francesa y el 87,4% de la italiana. En paridad de poder de compra (tesem160, con la Unión en 100: España 95,9, Alemania 124,1, Francia 114,1 e Italia 99,3), el 77,3%, el 84,0% y el 96,6%. La elección de una u otra unidad cambia el titular sin cambiar el dato. ↩
- Consejo de la Productividad de España, I Informe del Consejo de la Productividad de España (copia íntegra del PDF): el repunte del crecimiento de la productividad «se inicia en 2014 y se intensifica a partir de 2022», con un 1% anual por hora trabajada en 2022-2025, el doble que en 2014-2019 (tabla 1.4). Añade que «es pronto para asegurar» que el repunte sea estructural, y no lo compara con la Unión: el recorte de distancia sale de Eurostat (nota 2). Su tabla 1.3 da un crecimiento anual medio de 1996 a 2024 del 0,6% en España, el 1,1% en la Unión, el 1,0% en Alemania, el 0,8% en Francia y el 0,2% en Italia; de 2009 a 2013, del 2,0% en España y el 1,0% en la Unión. Advierte de que ese ritmo tendrá que subir para que la renta por habitante siga creciendo como en el pasado con la población proyectada. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Cálculo hecho con cifras de Eurostat de 2025: el PIB por habitante en paridad de poder de compra (92), la jornada (36,3 horas semanales frente a 35,9, un cociente de 1,011; Alemania, 33,9; son las horas efectivas en el empleo principal de 20 a 64 años, lfsa_ewhan2) y la tasa de empleo de 20 a 64 años (72,4% frente a 76,1%, un cociente de 0,951). 92 dividido entre los dos cocientes da 95,7. Son horas efectivas de todos los ocupados, a tiempo completo y parcial, y Eurostat avisa de que la medida depende de la proporción de empleo a tiempo parcial de cada país: parte de la brecha con Alemania es composición. Es una aproximación y no una cifra publicada, porque la tasa de empleo de 20 a 64 años no es la proporción de ocupados sobre toda la población, que es la que entra en la renta por habitante. La serie publicada, en paridad de poder de compra y con la Unión en 100, es la de Eurostat Labour productivity per person employed and hour worked (tesem160), que da 95,3 para España en 2025 y 95,9 en 2024. Consultado en septiembre de 2026. ↩
- INE, Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2025: 22.463.300 ocupados, 605.400 más que doce meses antes, y una tasa de paro del 9,93%, la primera por debajo del 10% desde 2008. Eso equivale a un 2,8% más de ocupados sobre los 21.857.900 de un año antes (22.463.300 − 605.400): es una variación de personas, mientras que la productividad por hora de la nota 3 es una media anual de 2022 a 2025. Las horas semanales y la tasa de empleo salen de Eurostat: 36,3 horas efectivas en España frente a 35,9 de media en la Unión en 2025, y una tasa de empleo de 20 a 64 años del 72,4% frente al 76,1% europeo. ↩
- Eurostat, valor añadido bruto por rama de actividad a precios corrientes (nama_10_a10, actualizada el 9 de octubre de 2026): en 2025 la industria (secciones B a E: extractivas, manufacturas, energía y agua) aportó el 15,4% del valor añadido en España, el 22,8% en Alemania, el 19,7% en Italia, el 13,5% en Francia y el 19,0% en la Unión; solo la manufacturera, el 11,7%, el 19,4%, el 16,7%, el 11,2% y el 15,8%. El empleo sale de la tabla nama_10_a10_e, personas, concepto interior: en 2024 la industria (B a E) ocupaba al 11,2% de los ocupados en España, al 17,5% en Alemania, al 16,3% en Italia y al 10,1% en Francia. En 2025 los servicios aportaron el 75,6% del valor añadido español y el 78,2% del empleo. La construcción pasó del 12,0% del valor añadido en 2007 al 5,9% en 2025, la mitad. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Banco de España, recuadro 9 del informe trimestral del cuarto trimestre de 2019: en la fase recesiva de 2008 a 2013 el empleo se destruyó mucho más deprisa de lo que cayó el PIB, y la productividad aparente del trabajo subió en promedio un 2,3% anual. Ese comportamiento contracíclico es un rasgo diferencial de la economía española, porque en la mayoría de las economías avanzadas la productividad sube y baja con el ciclo. La destrucción de empleo se concentró primero en la construcción, como describió el Banco de España en su Informe Anual 2008. El máximo de la tasa de paro de la EPA, el 26,94% del primer trimestre de 2013, es el que recoge el capítulo 6.2, sobre el mercado de trabajo. ↩
- Manuel García-Santana, Enrique Moral-Benito, Josep Pijoan-Mas y Roberto Ramos, «Growing like Spain: 1995-2007», International Economic Review, 61(1), 2020, págs. 383-416: con el cuasi-universo de empresas españolas atribuyen el mal comportamiento de la productividad en la expansión al deterioro de la asignación de recursos entre empresas dentro de cada sector, más que a la composición sectorial. En la misma línea, Gita Gopinath, Şebnem Kalemli-Özcan, Loukas Karabarbounis y Carolina Villegas-Sánchez, «Capital Allocation and Productivity in South Europe», Quarterly Journal of Economics, 132(4), 2017. ↩
- Eurostat, formación bruta de capital fijo por tipo de activo (nama_10_an6) y PIB (nama_10_gdp), a precios corrientes, actualizadas el 9 de octubre de 2026. En 2025 España invirtió 354.333 millones de euros, el 21,0% de su PIB de 1.690.012 millones (Unión: 21,4%). En vivienda, 99.596 millones (5,9% del PIB; Unión, 5,0%); en maquinaria y bienes de equipo, 94.921 (5,6%; Unión, 6,4%); en productos de la propiedad intelectual, que incluyen programas informáticos, bases de datos e I+D, 69.870 (4,1%; Unión, 4,4%). En 2007 la vivienda fueron 122.344 de los 321.924 millones invertidos, el 38%. En volumen, la inversión de 2025 seguía un 5% por debajo de la de 2007, tras caer un 37% hasta 2013. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Eurostat, estadística estructural de empresas por tamaño (sbs_sc_ovw), industria, construcción y servicios de mercado, sin administración pública ni organizaciones asociativas, datos de 2024 actualizados el 30 de septiembre de 2026: 16.246.767 ocupados en 3.516.793 empresas en España, 4,6 por empresa; 39.312.214 en 3.236.281 en Alemania, 12,1; 164.521.796 en 33.978.235 en la Unión, 4,8. Las de menos de diez ocupados son el 94,6% de las empresas españolas, el 84,7% de las alemanas y el 94,4% de las de la Unión. Cepyme, Crecimiento empresarial. Situación de las pymes en España comparada con la de otros países europeos, enero de 2025, a partir de Eurostat, con «datos para 2022» del «sector privado no financiero ni agrícola»: 4,8 ocupados de media por empresa en España, 11,9 en Alemania, 8,7 en el Reino Unido y 7,6 en Austria, y 5,9 para «Europa», que es el «promedio de los 15 países analizados», Reino Unido incluido, y no la media de la Unión. Las empresas de menos de diez ocupados son el 94,2% en España y el 83,6% en Alemania. Cepyme es la confederación empresarial de la pequeña y mediana empresa. Para España y Alemania sus cifras se acercan a las de Eurostat de 2024; su 5,9 es un promedio de países y no se puede comparar con el 4,8 de la Unión. ↩
- OCDE, Compendium of Productivity Indicators 2025, cap. 7, «Productivity in SMEs and large firms»: en el promedio de los países, las empresas de más de 250 empleados «produce about twice as much output per hour as firms with 10-19 employees», y son en torno a un 75% más productivas que las de 50 a 249. Para España, Emilio Huerta y Vicente Salas, «Tamaño de las empresas y productividad de la economía española», Mediterráneo Económico, n.º 25, 2014. ↩
- INE, Encuesta sobre Innovación en las Empresas, año 2024, datos definitivos: el 27,3% de las empresas de diez o más asalariados fueron innovadoras en el periodo 2022-2024, frente al 23,9% de 2020-2022, y el gasto en actividades innovadoras alcanzó los 23.554 millones de euros. La definición de «empresa innovadora» procede del manual de Oslo y abarca innovaciones de producto y de proceso de negocio, de modo que una empresa puede contar como innovadora sin haber hecho I+D. ↩
- INE, Estadística sobre Actividades de I+D, año 2024, datos definitivos, publicados en noviembre de 2025: el gasto interno en I+D fue de 23.931 millones de euros, un 6,9% más que en 2023 y el 1,50% del PIB, máximo de la serie en términos absolutos y relativos. La media de la Unión Europea, según Eurostat (tabla rd_e_gerdtot, actualizada el 29 de septiembre de 2026), fue del 2,26% del PIB en 2024 frente al 2,25% de 2023 y al 2,17% de 2018; la serie comparada muestra que lleva estancada en torno al 2,2% desde 2018, de modo que la media europea apenas avanza. Con la misma tabla, España pasó del 1,23% en 2018 al 1,50% en 2024 (0,27 puntos) y la Unión del 2,17% al 2,26% (0,09): la distancia se cerró de 0,94 a 0,76 puntos, y el cierre lo pone el aumento español, que compensa el pequeño avance europeo. ↩
- INE, Estadística sobre Actividades de I+D, año 2024: por sector de ejecución, las empresas gastaron el 55,8%, la enseñanza superior el 24,9% y la Administración el 19,1%; por origen de los fondos, las empresas pusieron el 47,7% y la Administración el 38,6%, que sobre un gasto del 1,50% del PIB equivale a algo menos del 0,6% del PIB. La I+D de las empresas se financia en un 80% con recursos del propio sector. ↩
- Disposición adicional sexta de la Ley 17/2022, de 5 de septiembre, que modificó la Ley 14/2011, de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación: fija el objetivo de que la financiación pública de la I+D «aumente regularmente de forma que alcance el 1,25 % del PIB en 2030», conforme a la Recomendación (UE) 2021/2122 del Consejo sobre un Pacto Europeo por la Investigación y la Innovación. El objetivo del 3% del conjunto, con dos tercios a cargo del sector privado, lo fijó el Consejo Europeo de Barcelona en marzo de 2002 con horizonte en 2010. ↩
- El personal investigador ascendió en 2024 a 184.382 personas en equivalencia a jornada completa, el 8,5 por mil de la población ocupada, sobre un total de 295.290 dedicadas a I+D (INE, estadística citada). El reparto por sector de ocupación es el que más separa a España de sus vecinos. Según Eurostat (personal de I+D por sector de ejecución, rd_p_persocc, investigadores en equivalencia a jornada completa, actualizada el 29 de septiembre de 2026), en 2024 trabajaban en empresas 75.375 de los 184.428 investigadores españoles, el 40,9%, frente al 57,0% de la media de la UE-27, y en la enseñanza superior 81.604, el 44,2%, frente al 31,5% europeo. En 2020 eran el 38,0% y el 46,2% en España, y el 55,0% y el 33,0% en la Unión. ↩
- No se publica cuántos investigadores españoles trabajan en el extranjero, y la expresión «fuga de cerebros» no tiene detrás una estadística oficial. El Ministerio de Ciencia remite a la Red de Asociaciones de Investigadores y Científicos Españoles en el Exterior (RAICEX), que tiene identificados a unos 4.000 y reconoce que la cifra real es mayor. La encuesta de la propia red entre sus miembros, de edad media en torno a los 35 años, da ocho de cada diez dispuestos a volver y una cuarta parte que conoce las vías de retorno: son datos declarados por los interesados y no una medición del fenómeno. ↩
- Oficina Europea de Patentes, Technology Dashboard 2025, el antiguo Patent Index, difundido el 24 de marzo de 2026 y resumido por la OEPM: 2.255 solicitudes de origen español, un 2,9% más que en 2024 y récord de la serie, el 1,1% de las 201.974 recibidas por la oficina. España ocupa el noveno puesto de la Unión por volumen, el decimoquinto mundial y el vigesimoquinto por habitante. El CSIC encabezó por sexto año consecutivo el ranking español con 55 solicitudes; Siemens, primer solicitante alemán, presentó 1.653 y fue el sexto del mundo. Los datos están en la descarga de estadísticas de la Oficina: Siemens, 1.653 solicitudes y sexto puesto; España, 45,9 solicitudes por millón de habitantes, vigesimoquinta. ↩
- INE, gasto en I+D interna sobre el PIB por comunidades autónomas, serie 2021-2024: Navarra dedica el 2,34% de su PIB, el País Vasco el 2,30% y Madrid el 2,18%. Cataluña gastó en I+D 5.486,6 millones de euros en 2024, el 1,73% de su PIB según el Idescat, por encima también de la media española del 1,50%; consultado en septiembre de 2026. Navarra y el País Vasco superan también la media europea del 2,26%. ↩
- INE, Contabilidad Regional de España. Producto Interior Bruto regional. Serie 2022-2024: en 2024 el PIB por habitante fue de 32.633 euros en el conjunto de España y de 39.870 en la media de la Unión. La Comunidad de Madrid encabezó la clasificación con 44.755 euros, un 37,1% más que la media española, seguida del País Vasco (41.016, un 25,7% más) y de Navarra (39.076, un 19,7% más). Los valores más bajos, tras los de Melilla y Ceuta, fueron los de Andalucía (24.566 euros, un 24,7% menos) y Extremadura (25.227, un 22,7% menos). ↩
- INE, Cuenta Satélite del Turismo de España, con datos de 2024: el producto interior bruto turístico, 200.699 millones de euros, fue el 12,6% del PIB, y las ramas características del turismo dieron el 12,3% del empleo. Esa cifra suma a los efectos directos del gasto turístico los indirectos, lo que sus proveedores compran a otras ramas (metodología de la cuenta satélite, apartado 2.5.2); el producto interior bruto directo turístico fue de 89.422 millones, en torno al 5,6% del PIB. Las estimaciones del World Travel and Tourism Council incluyen los efectos «direct, indirect, and induced» (wttc.org). Su nota de 29 de mayo de 2025 da para 2024 el 15,6% del PIB y «nearly 14%» del empleo, y prevé para 2025 casi el 16% y el 14,4%. Ninguna de las dos es un error: miden cosas distintas. El World Travel and Tourism Council se presenta como la organización que «represents the global Travel & Tourism private sector», y sus miembros son presidentes y consejeros delegados de empresas turísticas (wttc.org). ↩
- Eurostat, pernoctaciones en establecimientos turísticos, 2025: España encabeza la Unión con en torno a 514 millones, seguida de Italia (477) y Francia (472). Francia recibe más llegadas de turistas internacionales y España acumula más noches, que cuentan también a los residentes; el gasto de los turistas internacionales en España rondó los 134.700 millones de euros en 2025 según la Encuesta de Gasto Turístico (EGATUR) del INE. La balanza de pagos del Banco de España da una cifra menor (105.145 millones de ingresos por turismo, nota 29) porque cuenta solo lo que cobran los residentes; EGATUR mide el gasto total del viaje, y su transporte internacional incluye el pagado a compañías no residentes. ↩
- El contrato fijo discontinuo, que la reforma laboral de 2021 (Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, que dio nueva redacción al artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores) generalizó para el trabajo de temporada, ronda el 5% de la afiliación total a la Seguridad Social: en enero de 2025 era «tan solo, el 5% del total de afiliados», con subidas en los meses de temporada. ↩
- Eurostat, pernoctaciones mensuales en establecimientos turísticos (tour_occ_nim), que recoge la Encuesta de Ocupación Hotelera del INE y las de apartamentos, campings y alojamientos rurales: de junio a septiembre se concentraba el 51,1% de las pernoctaciones de 2015, el 50,1% de las de 2019 y el 48,8% de las de 2025 (el 46,8% en los hoteles). En el turismo internacional, el peso de esos meses bajó del 50,0% de 2015 al 47,5% de 2023. El avance es muy desigual por destinos, porque depende de que exista una temporada de invierno —ferias, congresos, deporte o clima— y no de una política nacional. ↩
- INE, Movimientos Turísticos en Fronteras (FRONTUR), diciembre de 2025 y año 2025: 96,8 millones de turistas internacionales, máximo de la serie histórica. El gasto, según EGATUR, fue de 134.712 millones de euros, un 6,8% más que en 2024. Cataluña recibió 20,1 millones, y Baleares y Canarias, 15,7 millones cada una: las tres concentran algo más de la mitad de las llegadas, y el Reino Unido siguió siendo el primer mercado emisor. ↩
- INE, estadística experimental de medición del turismo a partir de la posición de los teléfonos móviles, elaborada con datos agregados de los tres grandes operadores: da turistas mensuales por municipio de destino, pernoctaciones y duración media, con serie de 2022 a 2025. Desde enero de 2026 la parte de turismo receptor dejó de publicarse aparte porque se integró en la elaboración de FRONTUR. El denominador —los residentes de cada municipio— lo da el padrón, pero el cociente entre ambos no lo publica ninguna estadística oficial de ámbito nacional. En Cataluña, el Idescat publica estimaciones de población estacional de los municipios de 1.000 habitantes o más, que suman a los residentes a quienes trabajan, estudian o pasan algún tiempo en ellos. ↩
- INE, estadística experimental de viviendas turísticas, mayo de 2026, que estima por rastreo web las viviendas anunciadas en las tres plataformas más usadas: 341.001 en el conjunto de España, el 1,28% del parque. Por comunidades encabeza Andalucía (90.649), seguida de Cataluña (51.305), la Comunidad Valenciana (51.268) y Canarias (48.356). El porcentaje sobre el parque residencial es donde aparece la desigualdad: por municipios, la misma estadística da el 17,0% en Pollença, con 2.344 viviendas, el máximo de Baleares, por delante de Escorca (13,7%), Formentera (12%), Deià (10,3%) y Es Mercadal (8,6%). Baleares en conjunto bajó un 12,6% en un año. ↩
- Banco de España, Balanza de Pagos (cuadro 17.1 del Boletín Estadístico, con la revisión del 23 de septiembre de 2026, que, según había anunciado el Banco, corrigió los datos desde el primer trimestre de 2023). La cuenta corriente suma el saldo de bienes, el de servicios y el de rentas y transferencias con el exterior. El giro se produce en 2012, con un superávit por cuenta corriente de 1.613 millones de euros frente al déficit de 27.931 millones de 2011, y no se ha interrumpido desde entonces: en 2025 el saldo positivo fue de 54.829 millones, el 3,2% del PIB, y en 2024 de 53.401 millones. La primera estimación de 2025 daba 48.700 millones, el 2,9% (nota de prensa de 27 de febrero de 2026). Es uno de los grandes desequilibrios de la economía española anteriores a 2008 que se han corregido y siguen corregidos. ↩
- Banco de España, cuadro 17.3 del Boletín Estadístico, con la revisión del 23 de septiembre de 2026: en 2025 los ingresos por turismo fueron de 105.145 millones, el 6,2% del PIB, y los pagos de 33.115, un saldo de 72.030 millones, el 4,3% del PIB. El resto de los bienes y servicios dejó −6.924 millones (−0,4%) y las rentas primaria y secundaria, −10.277 millones (−0,6%); la suma es el superávit por cuenta corriente de 54.829 millones, el 3,2%. La nota de prensa de 27 de febrero de 2026, con los datos provisionales, daba el 4,2%, el −0,5% y el −0,8%. ↩
- Eurostat, posición de inversión internacional neta en porcentaje del PIB, con datos del Banco de España (tipsii10, actualizada el 2 de octubre de 2026): −42,7% a finales de 2025, frente al −40,0% de 2024 y al −97,2% de 2009, el valor más negativo de la serie, que empieza en 1995 con el −20,5%. En la serie trimestral (tipsii40) era del −40,7% en el segundo trimestre de 2026. En 2025 la posición empeoró en unos 83.000 millones (de −638.257 a −721.250) pese a un superávit por cuenta corriente de 54.829 millones: la diferencia son revalorizaciones y otros ajustes que no son flujos de la balanza, y las dos cifras son de la misma edición de Eurostat. Mide los activos financieros frente al exterior menos los pasivos, y no solo la deuda: incluye las acciones y la inversión directa. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Sobre los umbrales de plantilla: Luis Garicano, Claire Lelarge y John Van Reenen, «Firm Size Distortions and the Productivity Distribution: Evidence from France», American Economic Review, 106(11), 2016. El estudio de Miguel Almunia y David López-Rodríguez, «Under the Radar», American Economic Journal: Economic Policy, 10(1), 2018, trata de otro umbral, el de facturación a partir del cual la Agencia Tributaria vigila más de cerca, y mide el cumplimiento fiscal. Sobre la financiación bancaria y la calidad de la dirección, Emilio Huerta y Vicente Salas, Tamaño y productividad de la empresa española, EuropeG, Policy Brief n.º 12, 2017. ↩
- Comisión Europea, European Innovation Scoreboard, edición de 2026: España sigue en el grupo de los innovadores moderados —el tercero de cuatro, entre los innovadores fuertes y los emergentes— con una mejora de 14,1 puntos desde 2019; puntúa 94,0 sobre la media europea, por encima de los 86,4 de la media de su grupo, y es la decimocuarta de los Veintisiete (perfil de país de 2026). En la edición de 2025 puntuaba 92,7 sobre la media europea y ocupaba el decimoquinto puesto de los Veintisiete; su dimensión más débil eran los innovadores empresariales, con el 55% de la media y el puesto 21 (perfil de país). Según la estadística estructural de empresas de Eurostat de la nota 10, en 2024 la ocupación media era de 6,0 trabajadores por empresa en Dinamarca, 4,7 en Suecia y 3,6 en los Países Bajos, frente a 4,6 en España. ↩
- Eurostat, «EU spending on R&D exceeded €403 billion in 2024», 4 de diciembre de 2025: seis Estados de la Unión alcanzaron o superaron en 2024 una intensidad de I+D del 3% del PIB: Suecia (3,6%), Bélgica (3,4%), Austria (3,3%), Finlandia (3,2%), Alemania (3,1%) y Dinamarca (3,0%). La noticia da para la media de la Unión un 2,2%; la serie revisada de Eurostat, el 2,26%. Que las empresas españolas paguen menos de la mitad del gasto, el 47,7%, sale de la estadística del INE citada en el epígrafe de la investigación. ↩
- Eurostat, «EU’s employment rate grew above 76% in 2025», 17 de abril de 2026: el 76,1% de la población de 20 a 64 años de la Unión tenía empleo en 2025, 197,7 millones de personas, el máximo desde que empieza la serie en 2009. Las tasas más altas fueron las de Malta (83,6%), los Países Bajos (83,4%) y Chequia (82,9%), y las más bajas, las de Italia (67,6%), Rumanía (69,0%) y Grecia (71,0%). ↩
- Eurostat, valor añadido bruto a precios corrientes (nama_10_a64) y horas trabajadas (nama_10_a64_e, concepto interior), 2024: la rama I (alojamiento y servicios de comidas) produjo 95.278 millones de euros en 2.895,8 millones de horas, 32,9 euros por hora; el total de la economía, 1.456.740 millones en 36.336,2 millones de horas, 40,1 euros por hora. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Eurostat, PIB en volumen, variación respecto al año anterior (nama_10_gdp, unidad CLV_PCH_PRE), 2025: Unión Europea, 1,4%; zona del euro, 1,2%; España, 2,6%; Alemania, 0,2%; Francia, 0,8%; Italia, 0,6%; Irlanda, 8,0%; Malta, 4,7%; Polonia, 3,8%. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Exceltur, estudio sobre la «presión humana» —la media diaria de personas presentes en un destino, residentes y visitantes—: aumentó en España en 2,3 millones de personas desde 2019, y la alianza atribuye el 93,5% de ese aumento al crecimiento de la población residente y el 6,5% al turismo, con proporciones del 80,7% en Baleares y del 69,5% en Canarias (Exceltur, Perspectivas turísticas n.º 95, enero de 2026, con datos de 2019 a 2025). Exceltur agrupa a las mayores empresas turísticas españolas y defiende una posición en el debate sobre la saturación, de modo que el indicador que elige y la atribución de causas que hace forman parte de ese debate y no lo zanjan. ↩
- INE, Contabilidad Nacional, Encuesta de Población Activa, Cuenta Satélite del Turismo, Directorio Central de Empresas y Contabilidad Regional.
- Eurostat, PIB per cápita y productividad por hora en paridad de poder de compra; tasa de empleo 20-64; Structural Business Statistics.
- Banco de España, balanza de pagos; OCDE, Productivity Statistics; Comisión Europea, Informe por país: España; Fundación BBVA e Ivie, Cuentas de la productividad.
- INE, Estadística sobre Actividades de I+D, Encuesta sobre Innovación en las Empresas, estadística experimental de Viviendas turísticas y Medición del turismo a partir de la posición de los teléfonos móviles; FRONTUR y EGATUR.
- Oficina Española de Patentes y Marcas y Oficina Europea de Patentes, Technology Dashboard 2025; Comisión Europea, European Innovation Scoreboard.
- Fundación BBVA e Ivie La productividad en España informes periódicos
La descomposición del problema —eficiencia, composición, asignación— con datos por sector y por tamaño. - Juan Francisco Jimeno y otros Crecimiento y empleo en España Fedea, serie
La relación entre tasa de empleo, productividad y renta explicada con series largas. - Leandro Prados de la Escosura Spanish Economic Growth, 1850-2015 Palgrave, 2017
De dónde viene la estructura española, con las series históricas más completas que existen. - Comisión Europea Informe sobre España Semestre Europeo, anual
El diagnóstico exterior sobre productividad, tamaño empresarial y empleo.
16 de octubre de 2026 · fecha de corte de los datos: octubre de 2026