Censura, confianza y disolución
En España no basta con que una mayoría quiera echar al presidente: tiene que ponerse de acuerdo en quién lo sustituye. Exigir un sustituto evita que la oposición tumbe un gobierno sin tener otro, y a cambio mantiene a veces gobiernos sin mayoría estable.
La moción que prosperó
El 1 de junio de 2018 el Congreso de los Diputados aprobó una moción de censura. Era la primera vez que una moción de censura prosperaba desde la Constitución. La moción es la votación con la que la cámara puede echar al presidente del Gobierno. Votaron a favor ciento ochenta diputados, ciento sesenta y nueve en contra y uno se abstuvo. El presidente dejó de serlo ese mismo día.1
El candidato de la moción, que nunca había ganado unas elecciones generales y ni siquiera era diputado, tomó posesión al día siguiente.2 No pasó por un debate de investidura, que es la votación en la que el Congreso suele elegir al presidente. La propia moción lo había investido.
Todo fue constitucional. Aun así, unos lo vivieron como una anomalía y otros como una vuelta a la normalidad. Ninguno tenía un precedente con el que compararlo.
La moción española tiene una regla que viene de Alemania. Por ella tardó cuarenta años en prosperar, y por ella el presidente nuevo llegó en el mismo acto. Se llama moción de censura constructiva.
La censura constructiva
La moción la pueden presentar 35 diputados como mínimo, una décima parte de la cámara. Tiene que llevar un candidato a la presidencia (artículo 113 de la Constitución). Lo que se vota es si esa persona concreta debe sustituir al presidente, y no si hay que echarlo. La moción no puede votarse hasta que pasen cinco días desde su presentación, y en los dos primeros pueden presentarse mociones alternativas, cada una con su candidato (artículo 113.3). Mientras tanto, el presidente no puede disolver las Cortes, es decir, darlas por terminadas y convocar elecciones.
Para prosperar, la moción necesita mayoría absoluta: más de la mitad de la cámara, 176 de los 350 diputados. Abstenerse es lo mismo que votar no, porque solo cuentan los síes. Si la moción la alcanza, el presidente cesa y el candidato queda investido en el mismo acto. Si no, los firmantes no pueden presentar otra en el mismo periodo de sesiones.
La figura 32 aplica dos reglas a un mismo parlamento de tres bloques. Con la censura simple, que solo pregunta si el gobierno debe irse, los dos bloques de oposición suman mayoría. Lo derriban aunque no tengan sustituto. Con la censura constructiva, esos mismos bloques no se ponen de acuerdo en el candidato. El gobierno sigue, sin mayoría estable.
Ejemplo numérico: los escaños están elegidos para que la aritmética se vea, no tomados de ninguna cámara real.
Las seis mociones
Desde 1978 se han presentado seis mociones de censura, y solo una prosperó.3 Ninguna de las otras cinco tenía los votos para prosperar. Se presentaron porque la moción se usa más para presentar un candidato que para derribar un gobierno. Cada una de las cuatro presentadas desde 2017 ocupó dos días de pleno retransmitido. El debate lo abre uno de los firmantes, que defiende la moción sin límite de tiempo, y después habla el candidato, también sin límite (artículo 177 del Reglamento del Congreso). El Reglamento no prevé que el presidente intervenga, y nada lo obliga a responder. Para un líder de la oposición es una tribuna gratuita de dos días en directo.
La moción de 2018 prosperó porque por primera vez había votos para otro presidente. Hasta entonces, o el gobierno tenía mayoría absoluta, o sus socios lo sostenían. La moción se presentó tras la sentencia de la Audiencia Nacional sobre la primera época del caso Gürtel. Esa sentencia declaró al Partido Popular (PP), el partido del Gobierno, partícipe a título lucrativo: beneficiario de los delitos de la trama sin haberlos cometido.4
Esa moción enseña también el precio de reunir la mayoría. Los cinco votos que la decidieron fueron los del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Días antes, el PNV había aprobado los presupuestos del Gobierno al que ahora derribaba. En el debate, su portavoz dijo que tener ese presupuesto era «algo bueno, pase lo que pase hoy», y el candidato se comprometió a respetarlo.5 Sin el PNV, la moción se habría quedado en 175 votos, uno por debajo de la mayoría absoluta. Quien tiene escaños decisivos cobra por ellos, y no siempre en ministerios.
La cuestión de confianza
La cuestión de confianza funciona al revés que la censura. La plantea el propio presidente, que pregunta al Congreso si sigue contando con su confianza. Lo hace sobre su programa o sobre una declaración de política general, no sobre una ley concreta. Para mantenerla basta mayoría simple, más síes que noes. Si la pierde, el presidente cesa. Entonces el Congreso elige presidente en una investidura ordinaria (artículos 112 y 114 de la Constitución). Se ha usado dos veces, en 1980 y en 1990, y en ambas el presidente la ganó.6
Por eso un presidente solo la plantea cuando cuenta con ganarla. Perderla abriría una investidura que podría ganar otro. Y no le hace falta para convocar elecciones, porque puede disolver por su cuenta. En Alemania es distinto. Allí perder una cuestión de confianza es la vía para disolver el Bundestag, el parlamento, y de las seis veces que se ha planteado, cuatro fueron para perderla. Nada obliga al presidente español a plantearla. Por eso, cuando la oposición le pide que se someta a ella, la petición es retórica.
En junio de 2026 se vio con números. El Congreso aprobó por 178 votos un punto de una moción del PP. Pedía al presidente que, si no convocaba elecciones, considerara la oportunidad de plantear una cuestión de confianza. Esa moción era distinta de la de censura. Era una petición que no obliga al Gobierno (lo explica el capítulo 2.3, sobre las Cortes). Otro de sus puntos, que consideraba que las investigaciones de corrupción exigían su dimisión, salió por 177. En el primer punto votaron con el PP Vox, Junts, Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Coalición Canaria. En el segundo, Coalición Canaria se abstuvo. Los escaños de esos cinco partidos suman 179, y falta un voto en cada votación: el Diario de Sesiones no dice de quién. El presidente siguió en el cargo.
Un mes antes, una posible moción de censura, que no llegó a presentarse, se quedaba en 171 diputados de PP, Vox y UPN, cinco por debajo de los 176. La diferencia entre las dos cifras (178 y 171) está sobre todo en los siete diputados de Junts, que votó la petición pero había descartado apoyar una moción de censura del PP.7 Solo la moción de censura, si llegara a 176 votos, tendría efecto.
La disolución
El presidente puede proponer al Rey que disuelva el Congreso, el Senado o los dos, y convocar elecciones. La decide él, bajo su exclusiva responsabilidad, tras deliberarla en el Consejo de Ministros. El Rey firma el decreto sin margen para negarse (artículos 62 y 115 de la Constitución). Eso le hace dueño del calendario electoral, y lo usa. El 29 de mayo de 2023, el día siguiente a las elecciones municipales, el presidente disolvió las Cortes y convocó generales para el 23 de julio.8 En octubre de 2026 volvió a hacerlo. El Real Decreto 806/2026, de 5 de octubre, disolvió las Cortes elegidas en 2023, y se convocaron elecciones para el 29 de noviembre.9
La disolución tiene cuatro límites:
- no puede proponerla mientras se tramita una moción de censura (art. 115.2);
- no puede disolver antes de que pase un año desde la disolución anterior (art. 115.3), salvo la disolución automática del art. 99.5, que llega si dos meses después de la primera votación de investidura ningún candidato ha obtenido la confianza;
- no puede disolver el Congreso mientras esté declarado un estado de alarma, excepción o sitio (art. 116.5);
- no puede proponerla mientras el Gobierno está en funciones, es decir, desde que cesa hasta que toma posesión el siguiente (art. 21 de la Ley 50/1997, del Gobierno).
Para echar al presidente, la oposición necesita 176 votos para un mismo nombre. Para pedir la confianza o disolver, basta con que él lo decida.
Disolver las Cortes no deja al Gobierno en funciones. Cesa tras las elecciones y no con la disolución (artículo 101.1 de la Constitución). Si la disolución la decide el presidente, gobierna hasta la votación con todos sus poderes. Y no hay un pleno que pueda censurarlo. En 2026 ese periodo dura 54 días: del decreto, publicado el 6 de octubre, a las elecciones del 29 de noviembre. En la disolución automática del artículo 99.5, el Gobierno ya estaba en funciones desde las elecciones anteriores. El capítulo 2.2, sobre la legislatura, cuenta ese tramo y el calendario entero.
Las otras salidas
El artículo 101 de la Constitución dice cuándo cesa el Gobierno:
- tras unas elecciones generales;
- al perder la confianza del Congreso, por censura o por cuestión de confianza;
- por dimisión o fallecimiento del presidente.
La incapacidad no figura en la lista, y la ausencia o la enfermedad las cubre la suplencia (artículo 13 de la Ley 50/1997). Una dimisión no convoca elecciones por sí sola: el Congreso elige al sustituto en una investidura ordinaria. Así, un partido con mayoría para investir al sustituto puede cambiar de presidente a mitad de legislatura. Es lo que pasó en 1981. Adolfo Suárez dimitió en enero, y en febrero el Congreso invistió a Leopoldo Calvo-Sotelo, de su mismo partido.10
La censura en el ayuntamiento, donde vive el transfuguismo
En los ayuntamientos la moción de censura tiene reglas propias. La tiene que proponer y aprobar la mayoría absoluta del número legal de concejales (artículo 197 de la ley electoral). Además, lleva un candidato a alcalde y, si prospera, ese candidato queda proclamado.11 Es la regla constructiva del Congreso, pero en un pleno donde basta un tránsfuga para cambiar la mayoría. El tránsfuga es el concejal que deja su grupo y vota contra él; cuando su voto cambia la mayoría, entrega la alcaldía al rival.
En 2011 una reforma de la ley electoral intentó cerrarle la puerta. Apuntó a dos clases de firmantes. Unos eran o habían sido del grupo del alcalde censurado. Otros habían dejado el grupo al que se adscribieron al empezar el mandato. Por cada uno de ellos, la mayoría exigida subía en un concejal. El tránsfuga seguía pudiendo votar, pero su voto dejaba de bastar.
El Tribunal Constitucional, que decide si una ley respeta la Constitución, desmontó la regla en dos sentencias. En 2017, en un caso de Tacoronte, en Tenerife, anuló esa mayoría reforzada en la votación cuando la provocaba quien había dejado su propio grupo, aunque difirió la nulidad hasta la convocatoria de las siguientes elecciones locales. Según el Tribunal, la regla recortaba de forma desproporcionada el derecho de cada concejal a ejercer su cargo, control político incluido. Y ese derecho es suyo, no de su partido.12
En junio de 2025, en un caso de Arredondo, en Cantabria, anuló la que quedaba, la de los firmantes que eran o habían sido del grupo del alcalde.13 Desde entonces no queda nada del refuerzo de 2011. La moción se presenta y se aprueba con la mayoría absoluta ordinaria.
Quedan en pie, además, tres reglas propias de los ayuntamientos:
- el concejal que deja su grupo pasa a ser no adscrito, y sus derechos económicos y políticos no pueden superar los que tenía en el grupo;
- ningún concejal puede firmar más de una moción de censura en el mandato;
- el alcalde al que el pleno rechaza el presupuesto puede ligarlo a una cuestión de confianza (artículo 197 bis): si la pierde, la oposición tiene un mes para censurarlo con un candidato, y si no se presenta ninguna moción, o si la presentada no prospera, el presupuesto queda aprobado.14
La censura constructiva viene de la Ley Fundamental alemana de 1949, la Constitución de la Alemania de posguerra. La República de Weimar, el régimen alemán anterior a Hitler, había caído, entre otras cosas, por cómo funcionaba su parlamento, el Reichstag. Podía derribar gobiernos con mayorías negativas —comunistas y nazis votando juntos contra el canciller—, pero no lograba formar ninguno. Desde 1930, además, los gabinetes gobernaron por decreto presidencial, sin mayoría en el Reichstag.
Los constituyentes alemanes decidieron que nunca más: quien quisiera echar a un canciller tendría que proponer otro y reunir mayoría para él. Los constituyentes españoles de 1978 adoptaron la fórmula con retoques propios. Entre ellos, la votación espera cinco días desde que se presenta la moción, frente a las cuarenta y ocho horas alemanas, y los firmantes de una moción fallida no pueden presentar otra en el mismo periodo de sesiones.
Lo que costaba la regla se sabía desde el principio: prefiere un gobierno débil a un país sin gobierno. Mientras hubo mayorías absolutas o socios estables, apenas se notó. En un Congreso fragmentado se paga entero. Un gobierno puede sobrevivir porque la oposición no se pone de acuerdo en el sustituto. Y a la vez solo saca adelante lo que negocia votación a votación.
Donde mejor se ve el precio de la censura constructiva es en el presupuesto. Si el Gobierno no tiene mayoría para un presupuesto nuevo, elige entre seguir con las cuentas del año anterior prorrogadas y disolver. En 2019 eligió disolver. El 13 de febrero el Congreso devolvió al Gobierno el proyecto de presupuestos para ese año, y dos días después el presidente anunció elecciones para el 28 de abril.15 De 2024 a 2026 eligió lo primero, sin llevar a las Cortes ningún proyecto. Y eso aunque el artículo 134.3 de la Constitución lo obliga a presentarlo antes del 1 de octubre. Lo cuenta el capítulo 4.2, sobre el gasto público.
| Diputados para presentar una moción de censura | 35 | Una décima parte |
| Mayoría para que prospere una moción de censura | 176 | Absoluta, a favor del candidato |
| Mociones de censura desde 1978 | 6 | 1980, 1987, 2017, 2018, 2020 y 2023 |
| Mociones que prosperaron | 1 | Junio de 2018 |
| Cuestiones de confianza | 2 | 1980 y 1990, ambas ganadas |
| Plazo mínimo entre disoluciones | 1 año | Salvo la disolución automática del art. 99.5 |
| Mayoría para censurar a un alcalde | Absoluta del número legal | Con candidato; el refuerzo antitránsfuga de 2011 se anuló en 2017 y 2025 |
Alemania es el origen del modelo y ha usado la moción constructiva menos que España. Allí ha habido dos en más de setenta y cinco años; aquí, seis en menos de cincuenta.16 Fueron una fallida en 1972 y una aprobada en 1982.
Italia tiene censura simple. La moción la firma una décima parte de una cámara, no lleva candidato y no se discute hasta tres días después (artículo 94 de su Constitución). Aun así, según el recuento de la Enciclopedia Treccani, ninguna moción de censura ha derribado nunca a un gobierno italiano.17
Casi todas las crisis de gobierno italianas han sido extraparlamentarias. Un socio abandona la coalición y el presidente del Consejo, el jefe del Gobierno, dimite. Los dos gobiernos que cayeron en una votación después de obtener la confianza inicial, los de Romano Prodi, perdieron cuestiones de confianza que había planteado el propio Gobierno: en la Cámara en octubre de 1998 y en el Senado en enero de 2008.18 Otros, como el primero de Andreotti en 1972, cayeron al negarles una cámara la confianza inicial.19
Los gobiernos italianos suelen durar poco. El que se formó en octubre de 2022 superó en septiembre de 2026 al segundo de Berlusconi (2001-2005), que no llegó a cuatro años, y es ya el más largo de la República italiana.20 La diferencia de duración con España tiene varias causas. El sistema electoral y el número de partidos explican buena parte de ella, y ningún dato aísla el efecto de la censura.21
Francia enseña lo que la regla constructiva evita. Con censura simple, su Asamblea Nacional derribó al Gobierno el 4 de diciembre de 2024. Lo hizo con 331 votos de bloques que no compartían candidato, y era la primera censura aprobada desde 1962.22 En septiembre de 2025 cayó el siguiente, al perder una cuestión de confianza que él mismo había planteado.23
El Reino Unido también tiene censura simple, y allí una moción sí derribó a un gobierno. El de James Callaghan la perdió en marzo de 1979 por 311 votos contra 310 y convocó elecciones.24 Desde entonces no ha vuelto a ocurrir. La lección comparada es modesta. La regla constructiva evita que caiga un gobierno por una mayoría que solo coincide en el no. Pero no lo protege del socio que se va ni de la confianza perdida.
¿Debe mantenerse la censura constructiva?
Ha dado a España gobiernos mucho más duraderos que los italianos. Ninguno ha caído por una mayoría que solo coincidía en el no. Además, obliga a quien quiere el poder a decir con quién y para qué. En 2018 la oposición no derribó al Gobierno hasta que reunió 180 votos para un mismo nombre.
Un gobierno sin mayoría puede sobrevivir perdiendo votaciones hasta el final de la legislatura. Y la legislatura dura hasta cuatro años (artículo 68.4 de la Constitución). Así pierde sentido que el Gobierno responda ante el Congreso. Además, la regla hace de la moción una tribuna electoral, no un instrumento de control.
¿Debe el presidente poder disolver las Cortes cuando le convenga?
La disolución es el contrapeso de la censura. Si el parlamento puede cambiar de gobierno sin elecciones, el gobierno tiene que poder devolver la decisión a los votantes. Y quien disuelve en el momento que cree favorable corre el riesgo de cualquiera que convoca, que es perder.
El calendario electoral se vuelve un instrumento del gobierno. Elige la fecha con las encuestas en la mano, y la oposición compite siempre en el terreno y el día que ha escogido el rival.
«Es un gobierno ilegítimo: llegó por una moción de censura.»
ComprobaciónLa moción de censura es el procedimiento constitucional para cambiar de gobierno sin elecciones. Un gobierno que sale de ella tiene la misma legitimidad constitucional que uno salido de las urnas. Se puede discutir si es oportuno; no si es legítimo.
«La oposición debería presentar una moción de censura.»
PreguntaUna moción necesita un candidato y 176 votos para él. Sin ellos no derriba al Gobierno, pero abre un debate sobre su gestión y da al candidato una tribuna sin límite de tiempo. Quien la pide sin esos votos está pidiendo ese debate.
«El presidente ha perdido la mayoría: debe convocar elecciones.»
PrecisiónPerder votaciones no obliga a nada. Solo obliga perder una cuestión de confianza, y esa la plantea el presidente si quiere. Lo que obliga entonces es a dimitir, no a convocar elecciones. Un gobierno sin mayoría puede seguir hasta que pase una de cuatro cosas: que una mayoría absoluta se ponga de acuerdo en su sustituto, que el presidente decida disolver, que dimita o fallezca o que se agoten los cuatro años de mandato. Es el diseño constitucional, no una anomalía.
«Nuestro sistema garantiza la estabilidad: los gobiernos duran.»
La defensa acríticaLos gobiernos duran, en efecto, también sin presupuesto y perdiendo votaciones. Duran porque echarlos exige acordar un sustituto. Pero durar y poder gobernar son dos cosas distintas, y lo primero no prueba lo segundo.
Si en tu ayuntamiento se presenta una moción de censura, el pleno que la vota es público. El candidato tiene que ser uno de los concejales. Desde 2025 la moción no tiene ningún refuerzo de mayoría contra el tránsfuga: su firma y su voto cuentan como los de cualquier otro concejal. Los debates de las seis mociones y las dos cuestiones de confianza, con el voto de cada diputado, están en la web del Congreso.
- Real Decreto 353/2018, de 1 de junio, por el que se declara el cese del presidente del Gobierno «como consecuencia de la adopción por el Congreso de la moción de censura votada en la sesión celebrada los días 31 de mayo y 1 de junio de 2018», y Real Decreto 354/2018, de 1 de junio, por el que se nombra al nuevo, los dos en el BOE del 2 de junio. Consultados en octubre de 2026. ↩
- Había renunciado a su escaño el 29 de octubre de 2016 (3Cat, 29 de octubre de 2016). Ni el artículo 99 ni el 113 de la Constitución piden que el candidato sea diputado. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Las seis, con su resultado: 1980 contra Adolfo Suárez, rechazada; 1987 contra Felipe González, rechazada; 2017 y 2018 contra Mariano Rajoy, la primera rechazada y la segunda aprobada el 1 de junio de 2018, que invistió automáticamente a Pedro Sánchez; y 2020 y 2023 contra Pedro Sánchez, ambas rechazadas. La relación completa, con sus diarios de sesiones, está en el portal del Congreso de los Diputados. ↩
- Sentencia de la Audiencia Nacional de 17 de mayo de 2018 sobre la primera época del caso Gürtel: condenó a 29 de los 37 acusados, con penas de hasta 51 años de prisión, y declaró al Partido Popular partícipe a título lucrativo, la figura del art. 122 del Código Penal que obliga a devolver lo obtenido de un delito a quien se benefició de él sin haberlo cometido. El Tribunal Supremo la confirmó en octubre de 2020. ↩
- El Partido Nacionalista Vasco había votado a favor de los Presupuestos Generales del Estado de 2018 en el Pleno del Congreso del 23 de mayo (dictamen aprobado por 182 votos a 165), nueve días antes de la votación de la moción, y su portavoz, Aitor Esteban, dijo en el debate de la moción, el 31 de mayo, que «tener un presupuesto ahora yo diría que es algo bueno, pase lo que pase hoy» y que anunciaba el voto afirmativo (Diario de Sesiones, Pleno, XII Legislatura, núm. 126, pág. 63). El candidato había dicho antes: «Nosotros no queremos estos presupuestos, pero respetamos el acuerdo de la Cámara» (pág. 38). El capítulo 3.2, sobre la financiación autonómica, explica por qué la financiación foral aparece con tanta frecuencia en esa clase de acuerdos: la metodología del cupo se aprueba por ley de las Cortes cada cinco años. ↩
- Las dos cuestiones de confianza del artículo 112 CE: la de Adolfo Suárez, el 18 de septiembre de 1980, ganada con 180 votos a favor, 164 en contra y dos abstenciones (Diario de Sesiones del Congreso, núm. 111), y la de Felipe González, en abril de 1990, también ganada. Ningún presidente la ha planteado desde entonces, lo que confirma su uso como instrumento de refuerzo y no de riesgo. ↩
- El 25 de junio de 2026 el Pleno del Congreso aprobó, votada por puntos, la moción del Grupo Popular «sobre la insostenible situación del Gobierno de España» (expediente 173/000184). El punto 3, que instaba al presidente, «en el caso de que decida no convocar elecciones», «a considerar la oportunidad de plantear una cuestión de confianza», salió por 178 votos contra 171, con los de PP, Vox, Junts, UPN y Coalición Canaria; el 4, que consideraba que las investigaciones de corrupción exigían su dimisión, por 177 contra 171, con la abstención de Coalición Canaria. En las dos votaciones hubo 349 votos emitidos, de 350 diputados: los escaños de los cinco grupos que votaron a favor suman 179, uno más que los 178 del punto 3, y el Diario de Sesiones no dice quién no votó. Texto en el BOCG, Congreso, serie D, núm. 562, 2 de julio de 2026, págs. 44-46; votaciones en el Diario de Sesiones, Pleno, núm. 197, 25 de junio de 2026, págs. 90-91, y en los datos abiertos de votaciones de esa sesión. Consultado en octubre de 2026. Al no ser una ley, no produce efecto jurídico alguno. En mayo, una eventual moción de censura sumaba 171 diputados (cálculo propio con los escaños de PP, 137; Vox, 33, y UPN, 1), cinco por debajo de los 176 que exige el artículo 113. Los dos grupos que podían aportarlos no estaban en ello: según Onda Vasca, 2 de junio de 2026, la portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, «descartó apoyar una moción de censura del PP» una semana antes, y la del PNV, Maribel Vaquero, «confirmó que su partido no está negociando ninguna moción de censura». Las dos cifras son del mismo trimestre y describen la misma aritmética: la mayoría que coincide en el reproche es mayor que la que coincide en el sustituto. ↩
- Real Decreto 400/2023, de 29 de mayo, de disolución del Congreso de los Diputados y del Senado y de convocatoria de elecciones, aprobado por el Consejo de Ministros el día siguiente a las elecciones locales del 28 de mayo, que había convocado el Real Decreto 207/2023, de 3 de abril. ↩
- Real Decreto 806/2026, de 5 de octubre, de disolución del Congreso de los Diputados y del Senado y de convocatoria de elecciones, publicado en el «BOE» del 6 de octubre de 2026 y en vigor ese día; el Consejo de Ministros lo deliberó el 5 de octubre. ↩
- Adolfo Suárez anunció su dimisión el 29 de enero de 1981. Leopoldo Calvo-Sotelo, de la Unión de Centro Democrático (UCD) como él, perdió la primera votación de investidura, y la segunda, que había empezado el 23 de febrero, la interrumpió el intento de golpe de Estado de ese día; fue investido al reanudarse la sesión (La Moncloa, biografía de Leopoldo Calvo-Sotelo, consultada en septiembre de 2026). Es el único relevo de presidente sin elecciones desde 1978 que no vino de una moción de censura. ↩
- Art. 197 de la Ley Orgánica 5/1985, del Régimen Electoral General, texto consolidado: la moción de censura al alcalde ha de ser propuesta, al menos, por la mayoría absoluta del número legal de miembros de la corporación e incluir un candidato a la alcaldía, que queda proclamado si la moción prospera con el voto favorable de esa misma mayoría. La reforma de la Ley Orgánica 2/2011, de 28 de enero, añadió el incremento de la mayoría exigida cuando alguno de los proponentes forma o ha formado parte del grupo político municipal del alcalde. ↩
- Sentencia del Tribunal Constitucional 151/2017, de 21 de diciembre, en la cuestión de inconstitucionalidad planteada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias a raíz de la moción de censura de Tacoronte de octubre de 2013. Declara inconstitucional y nulo el párrafo tercero del art. 197.1.a) LOREG, que aplicaba el quórum reforzado a la votación cuando alguno de los proponentes había dejado el grupo al que se adscribió al inicio del mandato, por restringir de forma desproporcionada las facultades de control político que integran el derecho de los concejales al ejercicio del cargo (art. 23.2 de la Constitución), y precisa que la declaración no se extiende a los restantes supuestos y fases del procedimiento regulados en esa letra. La nulidad quedó diferida hasta la convocatoria de las siguientes elecciones locales. ↩
- Sentencia del Tribunal Constitucional 134/2025, de 10 de junio, en la cuestión de inconstitucionalidad planteada por el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria a raíz de una moción de censura en Arredondo. Declara nulo el párrafo segundo del art. 197.1.a) LOREG, que aumentaba la mayoría exigida para promover la moción en tantos concejales como proponentes formaran o hubieran formado parte del grupo político municipal del alcalde. ↩
- Artículo 73.3 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases del Régimen Local: «Los derechos económicos y políticos de los miembros no adscritos no podrán ser superiores a los que les hubiesen correspondido de permanecer en el grupo de procedencia». Artículos 197.2 y 197 bis de la Ley Orgánica 5/1985, del Régimen Electoral General: «Ningún concejal puede firmar durante su mandato más de una moción de censura»; el alcalde puede vincular una cuestión de confianza a los presupuestos, el reglamento orgánico, las ordenanzas fiscales o el planeamiento general, y si es el presupuesto y pierde, «se entenderá otorgada la confianza y aprobado el proyecto si en el plazo de un mes desde que se votara el rechazo de la cuestión de confianza no se presenta una moción de censura con candidato alternativo a Alcalde, o si ésta no prospera». Consultados en octubre de 2026. ↩
- El 13 de febrero de 2019 el Pleno del Congreso aprobó las enmiendas a la totalidad de devolución del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019, por 191 votos a favor, 158 en contra y una abstención (Diario de Sesiones, Pleno, núm. 178), y siguieron prorrogadas las cuentas de 2018. El 15 de febrero el presidente del Gobierno anunció la convocatoria de elecciones para el 28 de abril, formalizada en el Real Decreto 129/2019, de 4 de marzo, de disolución del Congreso de los Diputados y del Senado. ↩
- Artículo 67 de la Ley Fundamental de Bonn. Las dos mociones son la de abril de 1972, de Rainer Barzel contra Willy Brandt, fallida por dos votos, y la de octubre de 1982, de Helmut Kohl contra Helmut Schmidt, aprobada. Fuente: Bundestag, Datenhandbuch zur Geschichte des Deutschen Bundestages. ↩
- Artículo 94 de la Constitución italiana: la moción de censura (mozione di sfiducia) la firma al menos una décima parte de los miembros de la cámara, no puede discutirse antes de tres días desde su presentación y no exige candidato; el voto contrario de una cámara a una propuesta del Gobierno no le obliga a dimitir. La Enciclopedia Treccani, «Crisi di governo», da por extraparlamentarias todas las crisis de la República salvo las de los dos gobiernos de Prodi, en 1998 y 2008, que fueron votos contrarios a cuestiones de confianza; de ahí se deduce que ningún gobierno ha tenido que dimitir por aprobarse una moción de censura. Consultado en septiembre de 2026. ↩
- Cámara de Diputados de Italia, «Crisi del Governo Prodi», XIII legislatura: el 8 de octubre de 1998 el presidente del Consejo planteó la cuestión de confianza sobre una resolución de la mayoría, la votación del 9 le fue contraria y presentó ese día la dimisión, que el presidente de la República aceptó el 21. «Dimissioni del II Governo Prodi e scioglimento delle Camere», XV legislatura: el 24 de enero de 2008 el Senado rechazó por 161 votos contra 156, con una abstención, la resolución sobre la que el Gobierno había planteado la cuestión de confianza, y Prodi dimitió. Consultado en septiembre de 2026. ↩
- Il Post, «I governi più brevi della storia repubblicana», 6 de septiembre de 2026: «il 26 febbraio del 1972 il Senato bocciò la fiducia e Andreotti diede immediatamente le dimissioni». Le pasó lo mismo al primer gobierno de Fanfani: «Il 30 gennaio del 1954 la Camera respinse la mozione di fiducia». Consultado en octubre de 2026. ↩
- Presidencia del Consejo de Ministros de Italia, ficha del Gobierno Berlusconi II, en el cargo del 11 de junio de 2001 al 23 de abril de 2005, y lista de los gobiernos desde 1943, donde el Gobierno Meloni, en el cargo desde el 22 de octubre de 2022, figura sin fecha de fin. A los tres años, en octubre de 2025, era el tercer ejecutivo más duradero de la República («Tre anni di Governo Meloni, tre anni di risultati e traguardi per l'Italia»); el 3 de septiembre de 2026 cumplió 1.413 días desde su toma de posesión y superó por uno el récord del segundo Gobierno Berlusconi (Euronews, 3 de septiembre de 2026). Consultado en octubre de 2026. ↩
- Jaap Woldendorp, Hans Keman e Ian Budge, Party Government in 48 Democracies (1945-1998), Kluwer, 2000, y sus actualizaciones, junto al Comparative Political Data Set de Klaus Armingeon y otros, Universidad de Zúrich: recogen la duración de los gabinetes de cada país desde 1945. La duración no aísla el efecto de la censura constructiva: el sistema electoral y el número efectivo de partidos explican buena parte de la diferencia. ↩
- La Chaîne Parlementaire, la televisión de la Asamblea Nacional, «Le gouvernement Barnier censuré par l'Assemblée nationale qui adopte la motion du Nouveau Front populaire», 4 de diciembre de 2024: 331 votos a favor de la censura, cuando la mayoría absoluta exigida era de 288 sobre 575 diputados; la única censura aprobada antes en la Quinta República fue la de 1962. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Asamblea Nacional, «Vote de confiance : l'Assemblée nationale a désapprouvé la déclaration de politique générale du Gouvernement», 8 de septiembre de 2025: 573 votantes, 558 votos emitidos, 194 a favor y 364 en contra de la declaración de política general sobre la que el Gobierno había comprometido su responsabilidad (artículo 49.1 de la Constitución francesa); por el artículo 50, el primer ministro tuvo que presentar la dimisión del Gobierno. Consultado en octubre de 2026. ↩
- Biblioteca de la Cámara de los Comunes, «No confidence motions and early general elections»: el 28 de marzo de 1979 el Gobierno laborista perdió una moción de censura de la oposición por 311 votos contra 310, el primer ministro anunció que pediría la disolución, y es la última vez que una moción de censura ha llevado a unas elecciones. El debate está en Hansard, 28 de marzo de 1979. Consultado en septiembre de 2026. ↩
- Art. 68 de la Ley Fundamental de Bonn: si el canciller pierde la cuestión de confianza, el presidente federal puede disolver el Bundestag a su propuesta. Así lo hicieron Willy Brandt en 1972 (Bundestag), Helmut Kohl en 1982, Gerhard Schröder en 2005 —el Tribunal Constitucional Federal desestimó la demanda de dos diputados contra aquella disolución— y Olaf Scholz el 16 de diciembre de 2024, con 207 votos a favor, 394 en contra y 116 abstenciones (NPR). Las otras dos cuestiones de confianza del Bundestag se plantearon para ganarlas y se ganaron: la de Helmut Schmidt en febrero de 1982 y la de Gerhard Schröder en noviembre de 2001; son seis en total: las cinco hasta 2014 que cuenta el Bundestag (Datenhandbuch, capítulo 6.14, «Vertrauensfrage des Bundeskanzlers», texto a 20 de enero de 2014, versión de 6 de marzo de 2025) y la de Scholz. La otra vía de disolución, en la que el canciller no interviene, es la del artículo 63.4: si el Bundestag elige canciller por mayoría relativa, en una tercera votación, el presidente federal decide en siete días si lo nombra o disuelve la cámara. A esa tercera votación no se ha llegado nunca (Bundestag, Servicios Científicos, «Bundeskanzlerwahl (Artikel 63 Grundgesetz)»). Consultado en septiembre de 2026. ↩
- La Fixed-term Parliaments Act 2011 fijó por ley la duración de las legislaturas y limitó la disolución anticipada; la Dissolution and Calling of Parliament Act 2022, sancionada el 24 de marzo de 2022, la derogó y restableció la prerrogativa de disolución a propuesta del primer ministro. ↩
- Petra Schleiter y Margit Tavits, «The Electoral Benefits of Opportunistic Election Timing», The Journal of Politics, 78(3), 2016, págs. 836-850 (resumen en OpenAlex): con una base original de 318 elecciones parlamentarias en 27 países de Europa occidental y oriental, estiman que convocar por oportunismo da al gobierno una prima de unos cinco puntos de voto. Es una media: no dice cuánto ganó o perdió quien adelantó unas elecciones concretas. Consultado en septiembre de 2026. ↩
- Constitución Española, arts. 62, 68.4, 99.5, 101, 112, 113, 114, 115, 116.5 y 134.3.
- Reales Decretos 353/2018 y 354/2018, de 1 de junio, de cese y nombramiento del presidente del Gobierno.
- Reglamento del Congreso de los Diputados, arts. 173-179.
- Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno, art. 21 (gobierno en funciones).
- Ley Fundamental de Bonn, arts. 63, 67 y 68. Constitución italiana, art. 94. Ley Orgánica 5/1985, arts. 42, 197 y 197 bis (moción de censura y cuestión de confianza municipales); Ley 7/1985, de Bases del Régimen Local, art. 73.3 (concejales no adscritos); y sentencias del Tribunal Constitucional 151/2017 y 134/2025.
- Diario de Sesiones del Congreso, debates de las mociones de censura de 1980, 1987, 2017, 2018, 2020 y 2023.
- Antonio Bar Cendón La disolución de las Cámaras Legislativas en el ordenamiento constitucional español Congreso de los Diputados, 1989
La principal herramienta del presidente, estudiada a fondo. - Giovanni Sartori Ingeniería constitucional comparada FCE, 1994
Incluye la mejor explicación breve de por qué existe la censura constructiva y qué produce. - Antonio Torres del Moral Principios de derecho constitucional español Universidad Complutense, ediciones periódicas
Manual clásico; los capítulos sobre relaciones Gobierno-Cortes son claros.
17 de octubre de 2026 · fecha de corte de los datos: octubre de 2026