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España: Manual del ciudadano

Capítulo 6.6 · La economía real

Demografía

Envejecimiento, migración y despoblación

España no tiene un problema de población sino de calendario. Quién nació cuándo ya está escrito, y de ese calendario dependen las pensiones, la sanidad, la vivienda y el mercado de trabajo de los próximos treinta años.

Una generación en tres pirámides

Una mujer nacida en 1970 tenía diez años en 1980. En 2026 tiene cincuenta y seis, trabaja y cotiza. Pasará a cobrar su pensión entre 2035 y 2037 en edad ordinaria, según los años que haya cotizado. En 2050 tendrá ochenta, una edad en que se usa mucho la sanidad y se necesitan cuidados. Si tuvo hijos, nacieron hacia el año 2000, cuando cada mujer tenía de media menos de la mitad de hijos que en 1975.1 La generación de sus hijos es más pequeña que la suya.

Esa mujer está dentro de la generación nacida entre 1958 y 1977, la numerosa del baby boom español. La figura 82 la sigue en tres pirámides de población. Cada pirámide apila a la gente por edades, con los recién nacidos abajo y los más viejos arriba.

La de 1980 tiene forma de pirámide: ancha por abajo, porque esa generación tenía entre tres y veintidós años, y estrecha por arriba. La de 2026 tiene forma de peonza. Es estrecha por abajo, porque hoy nacen menos niños que cuando nació esa generación. Y es ancha en el centro, donde esa generación tiene ahora entre cuarenta y nueve y sesenta y ocho años. La de 2050, según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), ya no es una pirámide. Será estrecha por abajo, porque seguirán naciendo pocos niños. Y será casi igual de ancha desde los treinta años hasta los ochenta, porque la inmigración que suponen las proyecciones engrosa las edades de trabajar.2 La generación numerosa tendrá entonces entre setenta y tres y noventa y dos años.

En las tres es la misma generación con otra edad, y ningún gobierno la mueve. Quien tendrá sesenta y cinco años o más en 2050 ya ha nacido, aunque no necesariamente en España. El resto de la pirámide depende de dos cosas que sí se mueven: los nacimientos y, sobre todo, quién llega de fuera. Sin saldo migratorio, las proyecciones del INE darían 31,7 millones de personas en 2076 en vez de 53,0.3 La política puede cambiar lo que se pone alrededor: cuántas personas llegan, cuánto trabajan los que están y dónde viven.

Figura 82 · La misma generación, tres veces: 1980, 2026 y 2050
POBLACIÓN POR EDAD · ESQUEMA · EN COLOR, LA GENERACIÓN NACIDA ENTRE 1958 Y 1977 80+ 70-79 60-69 50-59 40-49 30-39 20-29 10-19 0-9 1980 ancha por abajo tienen entre 3 y 22 años 2026 ancha en el centro tienen entre 49 y 68 2050 estrecha solo por abajo tienen entre 73 y 92 Esquema a partir del INE. Quien cumplirá 65 años en 2050 ya ha nacido; quien no ha nacido no cotizará en 2040.
Población por edad · esquema · la generación de 1958-1977
1980Forma de pirámideAncha por abajo: la generación numerosa tiene entre 3 y 22 años. Estrecha por arriba.
2026Forma de peonzaEstrecha por abajo, porque hoy nacen menos niños que cuando nació esa generación. Ancha en el centro: esa generación tiene entre 49 y 68 años y empieza a jubilarse.
2050Forma de columnaEstrecha por abajo y casi igual de ancha de los 30 a los 80 años, con la inmigración que supone la proyección del INE. La generación numerosa tiene entre 73 y 92 años.

Esquema a partir del INE. Quien cumplirá 65 años en 2050 ya ha nacido; quien no ha nacido no cotizará en 2040.

La figura sigue a la generación de 1958 a 1977, la misma en los tres momentos. En 1980 tenía entre 3 y 22 años y llenaba las escuelas; en 2026 tiene entre 49 y 68, trabaja y empieza a jubilarse; en 2050 tendrá entre 73 y 92 y usará más la sanidad y los cuidados. Debajo de ella la base se estrecha, porque nacen menos niños, pero en 2050 las edades de trabajar siguen llenas: la proyección del INE cuenta con la inmigración.
Cómo funciona

La natalidad, y por qué cayó

España tiene una de las tasas de fecundidad más bajas de Europa: 1,10 hijos por mujer en 2024, muy por debajo de los 2,1 que mantienen estable una población sin migración. La caída de la fecundidad no es reciente ni solo española. Pero en España fue más brusca: de casi tres hijos por mujer en 1975 a menos de 1,2 en 1995.4 Ese indicador es una foto del año. Suma los hijos que tienen ese año las mujeres de cada edad, y baja cuando la maternidad se retrasa aunque al final se tengan los mismos hijos. Contadas por generación, con las mismas tasas del INE, las nacidas en 1960 tuvieron casi 1,8 hijos de media y las de 1975, unos 1,4. La caída es real, aunque menos honda que la que marca el indicador de un solo año.5

La única novedad es pequeña: en 2025 los nacimientos subieron un 1%, el primer aumento desde 2014. Un año no es una tendencia. Desde 2017 mueren cada año más personas de las que nacen, y en 2025 la diferencia superó las 120.000.6

No baja la natalidad solo porque haya menos mujeres en edad de tener hijos. Las de 15 a 49 años eran 11,5 millones en 2011 y 10,4 en 2022, y han vuelto a subir hasta 10,7 millones en 2025.7 Lo que cae es la fecundidad. En 2024, el 33,3% de los nacimientos fueron de madres nacidas fuera. El indicador fue de 1,07 hijos por mujer entre las madres de nacionalidad española y de 1,27 entre las extranjeras.8

La encuesta de fecundidad del INE de 2018 mostró una distancia entre lo deseado y lo real. Cerca de tres de cada cuatro mujeres de 18 a 55 años desearían tener al menos dos hijos. La fecundidad de ese año era de 1,3.9

Las madres españolas lo son tarde. La edad media a la maternidad es de 32,6 años, y la del primer hijo, de 31,5, de las más altas de Europa.10 Un estudio de 2013 sobre el caso español señala como causas la inestabilidad laboral de los jóvenes, el retraso de la emancipación, el coste de la vivienda y la falta de servicios de conciliación.11

El envejecimiento y su calendario

En 2026 los mayores de sesenta y cinco años son el 21,1% de la población: una de cada cinco personas. Las proyecciones que el INE publicó en junio de 2026 llegan hasta 2076. En ellas esa proporción alcanza su máximo en 2076, el 30,9%, casi una de cada tres personas.12 Sube también la tasa de dependencia. Por cada 100 personas de 16 a 64 años, los menores de 16 y los mayores de 64 son 53 en 2025 y serán 73 en 2076. Esa tasa importa porque las pensiones de reparto se pagan con las cotizaciones de quien trabaja ese mismo año. Pero la tasa cuenta edades, no trabajadores. Lo que sostiene las pensiones es cuántos cotizan por cada pensionista, y eso depende también del empleo (capítulo 7.1, sobre pensiones).13

El envejecimiento tiene dos motores: nacen menos niños y se vive más. La esperanza de vida al nacer llegó en 2024 a unos 84 años, el máximo de su serie. Quien cumple sesenta y cinco años vive de media casi 22 más.14 Por eso la proporción de mayores sigue subiendo, con un descenso corto entre 2055 y 2065, cuando la generación numerosa ya se ha jubilado. Cada año que se gana después de los sesenta y cinco es un año más de pensión, de atención sanitaria y, al final, de cuidados. Muchos de esos cuidados tienen que venir de fuera de casa, porque una parte de los mayores vive sola. En 2020, según la encuesta de hogares del INE, vivían solas 2,1 millones de personas de 65 años o más, siete de cada diez mujeres.15

La generación de 1958-1977 empezó a jubilarse en 2023 y lo hará de forma masiva hasta 2044. Desde 2027 la edad ordinaria es de 65 años para quien acredite 38 años y 6 meses cotizados y de 67 para el resto; antes rige la de la transición. Unos diez millones de activos de esa generación pasan de cotizar a cobrar en algo más de veinte años. No todos cobrarán una pensión de jubilación propia. Detrás viene una generación más pequeña, porque hoy nacen menos niños que entonces.16 Cómo se pagan esas pensiones con menos gente detrás es el debate del capítulo 7.1, sobre pensiones.

La migración: cuánta y con qué efectos

El 1 de enero de 2026, España superó por primera vez los diez millones de personas nacidas en el extranjero. Eran el 20,2% de la población.17

Quien llega lo hace sobre todo en edad de trabajar. El 84% de los nacidos fuera está en esa edad, frente al 62% de la población española. Por eso el cambio se ve mejor en esa franja. Los nacidos fuera eran el 4,2% de la población en edad de trabajar en 2000 y el 21,3% en 2023 (figura 83).18

La mayor parte del crecimiento de población que España ha tenido en este siglo viene de fuera. Entre 2002 y 2025 la población creció en unos ocho millones de personas, y la nacida en España, en uno. La inmigración llegó en dos oleadas. La primera, hasta 2008, coincidió con el auge de la construcción. La segunda llegó a partir de 2014.19 En 2025 la población aumentó en unas 470.000 personas. El aumento se debió entero a los nacidos en el extranjero, porque la nacida en España disminuyó.20

La población activa también ha crecido. El Ministerio de Inclusión atribuye a la de nacionalidad extranjera más del 70% del aumento de los últimos años.21 Entre 2018 y 2024 los activos extranjeros pasaron de 2,8 a 3,9 millones, según la Encuesta de Población Activa.

El Banco de España y la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) han estimado el efecto de la migración en las cuentas públicas. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lo ha comparado entre países.22 Se compara lo que los inmigrantes pagan en impuestos y cotizaciones con lo que reciben en sanidad, educación y prestaciones. Mientras están en edad de trabajar, el saldo favorece a las cuentas públicas. Son jóvenes, trabajan y todavía no cobran pensión. Ese balance cambiará cuando envejezcan, como el de cualquier generación.

El balance fiscal deja fuera tres cuestiones:

  • La vivienda y los servicios de los barrios donde llegan. Donde se instalan, la vivienda, las escuelas y los centros de salud atienden a más gente.
  • Los salarios de los sectores donde se emplean. Es el punto en disputa. En teoría, más oferta de trabajo frena los sueldos de quien compite con ella, pero los estudios españoles sobre la primera oleada de inmigración (hasta 2008) y los salarios no encuentran un efecto robusto y ven el ajuste en la composición de los sectores.23
  • La integración. Un indicador es la renta: según la OCDE en su informe de 2023, en España los extranjeros de fuera de la Unión tienen tres veces más probabilidades de ser pobres que los españoles.24
Figura 83 · De cada cien en edad de trabajar, cuántos nacieron fuera
NACIDOS EN EL EXTRANJERO SOBRE LA POBLACIÓN EN EDAD DE TRABAJAR 2000 4,2% 2023 21,3% Funcas. Cada barra entera es la población en edad de trabajar de ese año.
Nacidos en el extranjero sobre la población en edad de trabajar
20004,2%
202321,3%

Funcas. Cada barra entera es la población en edad de trabajar de ese año.

La proporción de nacidos fuera entre quienes están en edad de trabajar se ha multiplicado por cinco entre 2000 y 2023. Esas personas aportan cotizaciones mientras trabajan y, con los años, envejecerán como cualquier otra generación.

La despoblación, y adónde va la gente

Según el padrón de 2018, que analizó el diagnóstico oficial de 2019, ocho de cada diez municipios tenían menos habitantes que en 2011.25 Con el padrón de 2025, la cifra es de siete de cada diez (5.569 de 8.095), y de ocho de cada diez entre los que en 2011 tenían menos de mil habitantes.26 El capítulo 6.7, sobre el campo y el país que se vacía, cuenta cómo se vacía un pueblo y qué ha hecho el Estado para evitarlo. Lo que añade la demografía es la cuenta por comunidades.

Hacia dónde va la gente lo muestran las proyecciones del INE de junio de 2026. Hasta 2041, los mayores crecimientos serían los de la Comunidad Valenciana (16,4%), Baleares (16,2%) y Madrid (14,4%).

Asturias, Galicia, Castilla y León y Extremadura ganan población solo por la inmigración, y las proyecciones les anuncian pérdidas. Entre julio de 2025 y julio de 2026, en las cuatro cae la población nacida en España y crece la nacida fuera (figura 84).27 Hasta 2041, la mayor caída proyectada es la de Extremadura (−4,5%). Siguen Asturias (−1,6%), Castilla y León (−1,0%) y Galicia (−0,5%). Esa ganancia es una tregua, y la sostiene quien llega de fuera.

Figura 84 · Cuatro comunidades: baja la población nacida aquí, sube la nacida fuera
VARIACIÓN DE LA POBLACIÓN · 1 DE JULIO DE 2026 SOBRE 1 DE JULIO DE 2025 · % Nacida en España Nacida en el extranjero Asturias −0,56 +11,43 Galicia −0,57 +8,25 Castilla y León −0,51 +9,81 Extremadura −0,42 +9,47 Las cuatro comunidades ganan habitantes y las cuatro pierden población nacida en España. Lo que las hace crecer es la población nacida fuera. INE, Estadística Continua de Población, 2.º trimestre de 2026, provisional. Las escalas son distintas: a la izquierda, décimas de punto; a la derecha, puntos enteros.
Variación de la población, 1 de julio de 2026 sobre 1 de julio de 2025 · %
Asturias
Nacida en España −0,56 · nacida fuera +11,43
Galicia
Nacida en España −0,57 · nacida fuera +8,25
Castilla y León
Nacida en España −0,51 · nacida fuera +9,81
Extremadura
Nacida en España −0,42 · nacida fuera +9,47

Las cuatro comunidades ganan habitantes y las cuatro pierden población nacida en España. INE, Estadística Continua de Población, 2.º trimestre de 2026, provisional.

Cada fila es una comunidad: a la izquierda cae la población nacida en España y a la derecha crece la nacida fuera, en escalas distintas. En total las cuatro ganan habitantes: Asturias un 0,88%, Galicia un 0,55%, Castilla y León un 0,77% y Extremadura un 0,20%. Las proyecciones del INE para 2026-2041 dan pérdidas a las cuatro.

Lo que sí se puede mover: permisos, plazas y dinero

Tres decisiones públicas intentan acortar la distancia entre los hijos que se quieren y los que se tienen. Son el permiso para cuidar, la plaza para el niño pequeño y el dinero por hijo.

Desde julio de 2025 el permiso de nacimiento es de diecinueve semanas para cada progenitor, y no se puede ceder al otro.28

La plaza de cero a tres años solo es gratuita en algunas comunidades o para algunas edades. En 2024, la usaba algo más de la mitad de los niños, en educación o cuidado formal.29 A veces la gratuidad depende también de la renta de la familia (capítulo 7.3, sobre educación).

Las ayudas en dinero están repartidas en varias prestaciones. España no tiene una prestación universal por hijo. Hay un complemento del ingreso mínimo vital para hogares de renta baja. Hay una deducción por maternidad en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF). Y hay pagos únicos de la Seguridad Social para casos como la familia numerosa o el parto múltiple.30

Lo que se sabe del efecto de estas ayudas viene de países que las cambiaron de golpe. En Alemania, la gran ampliación de plazas públicas para menores de tres años permite medirlo con claridad. Más cobertura elevó los nacimientos, sobre todo entre quienes ya tenían hijos, sin que fuera un simple adelanto del calendario.31 En Austria, alargar el permiso pagado de uno a dos años en 1990 aumentó los nacimientos siguientes. Recortarlo en 1996 no los redujo.32

En España, el cheque bebé era una prestación de 2.500 euros por nacimiento, creada en 2007. Subió los nacimientos en torno a un 3%. Su supresión en 2010 los bajó en torno a un 6%, en parte por adelanto o retraso del calendario.33 Las tres medidas mueven los nacimientos, en pocos puntos. Quien prometa más que eso debería decir en qué datos se apoya.

Un permiso, una plaza de guardería o un cheque pueden animar un segundo hijo, pero ninguno ha devuelto por sí solo a un país a la cifra de reemplazo.

Por qué es así

La generación numerosa nació tarde. El baby boom europeo empezó al acabar la Segunda Guerra Mundial. El español llegó a finales de los años cincuenta, con el fin de la autarquía y el desarrollismo. Duró hasta mediados de los setenta. La caída posterior de la natalidad fue brusca y coincidió con la Transición y la crisis industrial.

España comparte con el resto de Europa las causas que suelen citarse: la educación, la incorporación de la mujer al trabajo y la secularización. Un rasgo que distingue a España de la media europea es el poco gasto en familias con hijos. En 2023 fue el 1,4% del producto interior bruto (PIB), frente al 2,3% de la Unión Europea (capítulo 7.5, sobre la pobreza).34 En un panel de 18 países de la OCDE, los permisos, las plazas de cuidado infantil y las ayudas en dinero elevan la fecundidad.35 Las plazas para menores de tres años y las ayudas durante la infancia pesan más que los permisos.

Buena parte de la inmigración se regulariza después de llegar. Un camino habitual empieza sin visado. Los ciudadanos de muchos países latinoamericanos no lo necesitan para una estancia corta, y algunos se quedan cuando vencen los noventa días. Después se regulariza por el arraigo, tras dos años de estancia, o en una de las siete regularizaciones extraordinarias habidas desde 1986, la última en 2026.36 El recorrido entero lo cuenta el capítulo 9.3, sobre fronteras, migración y nacionalidad.

Los números
Población49.801.5591 de julio de 2026; máximo de la serie
Fecundidad1,10 hijos por mujerEn 2024; la segunda más baja de la Unión, tras Malta; ~2,8 en 1975
Edad media a la maternidad32,6 añosEn 2024; al primer hijo, 31,5; de las más altas de Europa
Nacimientos / defunciones en 2025321.164 / 446.982Saldo negativo de más de 120.000; los nacimientos suben un 1%
Mayores de 65 años21,1%En 2026; 30,9% en 2076, el último año proyectado
Nacidos en el extranjero10.291.807El 20,7% de la población el 1 de julio de 2026 (provisional); pasaron de diez millones el 1 de enero; en edad de trabajar, el 4,2% en 2000 y el 21,3% en 2023
Aumento de la población en 2025468.079De 1 de enero a 1 de enero; todo por los nacidos fuera, mientras la nacida en España disminuye; provisional, revisado por el INE
Municipios con menos habitantes que en 20116.516El 80,2% del total, según el diagnóstico oficial de 2019; cerca de nueve de cada diez de los de menos de mil habitantes
Jubilación de la generación de 1958-19772023-2044Unos diez millones de activos de esa generación en 2025
Comparación europea

Según Eurostat, la media de la Unión fue de 1,34 hijos por mujer en 2024. España era la segunda más baja con 1,10, solo por encima de Malta.37 Italia también estaba por debajo de 1,30. Allí la edad media de la madre al primer hijo, 31,9 años, era la más alta de la Unión.38

Francia y los nórdicos, con permisos largos, guarderías universales y prestaciones por hijo, estaban en 2010 muy por encima de la media de la Unión (1,57). Francia tenía 2,03; Suecia, 1,98, y Dinamarca y Finlandia, 1,87. En 2024 Francia seguía entre las más altas y Finlandia estaba por debajo de la media. La fecundidad bajó también en esos países.39 En Europa central y oriental no hay un patrón: Bulgaria y Eslovenia estaban entre las fecundidades más altas de la Unión en 2024, y Lituania, entre las más bajas.

Se puede comparar también la proporción de nacidos en el extranjero entre quienes están en edad de trabajar. Entre 2000 y 2023, en España pasó de ser menor que la de Portugal a superar a Francia (14,2%) y quedar cerca de Alemania (23,3%).40

Lo que se discute

¿Es la inmigración la solución al envejecimiento?

Sí

Es la variable demográfica que más se mueve a corto plazo. Aporta cotizantes mientras se jubila la generación numerosa, y ensancha las edades de trabajar. La población nacida en España ya disminuye, y una subida de la natalidad tardaría décadas en dar cotizantes.

No

Los inmigrantes también envejecen, así que la inmigración aplaza el problema sin resolverlo. Su concentración tensiona la vivienda y los servicios de los barrios donde llegan. Una política que necesita cientos de miles de entradas al año para sostener las pensiones es una política sin fin.

EstablecidoEl balance fiscal favorable de los inmigrantes en edad de trabajar y su peso en el aumento de la población activa.
En disputaEl efecto sobre los salarios de los sectores donde se emplean y cuánta presión suponen sobre la vivienda y los servicios de cada zona.
No se sabeCuántos llegarán en las próximas décadas. El INE calcula 31,7 millones de habitantes en 2076 sin saldo migratorio y 53,0 con el escenario central.
Cómo detectar que te venden humo

«España se vacía.»

DóndeEspaña crece. Gana población cada año desde 2016, tras perderla entre 2012 y 2015, y está en el máximo de su serie. Lo que se vacía son muchos municipios pequeños. Cerca de nueve de cada diez de los de menos de mil habitantes tenían menos vecinos en el padrón de 2018 que en 2011. Son dos problemas distintos y la frase los mezcla.

«Los inmigrantes vienen a cobrar ayudas.» / «Los inmigrantes salvan las pensiones.»

PreguntaLas dos frases describen un momento y lo presentan como el todo. Quien llega lo hace sobre todo en edad de trabajar. A esa edad, el saldo medio de un grupo de población con las cuentas públicas es positivo (capítulo 4.4, sobre tu factura fiscal y tu retorno). Por eso aportan hoy parte de las cotizaciones. Cuando envejezcan cobrarán pensión como cualquier cotizante.

«Hay que incentivar la natalidad con un cheque bebé.»

EvidenciaEl cheque español de 2007 subió los nacimientos en torno a un 3%. Retirarlo en 2010 los bajó en torno a un 6%, en parte por nacimientos que se adelantaron o se retrasaron y habrían llegado igual. Un panel de 18 países de la OCDE compara las medidas. Las plazas para menores de tres años y las ayudas en dinero durante la infancia pesan más que los permisos y los pagos alrededor del parto, como el cheque bebé.41

«El sistema de pensiones quebrará en 2040.» / «Las pensiones están garantizadas.»

CalendarioLas dos dan por cerrada una cuenta que solo tiene escrita la mitad. Se sabe quién se jubila hasta 2044, pero no quién cotizará. Lo que haga falta ajustar en las pensiones depende de cuántos coticen. El capítulo 7.1, sobre pensiones, discute cómo hacerlo.

«Que España gane población prueba que la demografía va bien.»

La defensa acríticaGana población por la inmigración, con la segunda fecundidad más baja de la Unión. Es un crecimiento que depende cada año de que sigan llegando, y que envejece con ellos.

Si te toca de cerca

El INE publica cada dos años proyecciones de población por edad y sexo. Son a cincuenta años para España y a quince por comunidad y provincia. La proyección por provincia permite ver qué edad tendrá la gente de tu provincia.

Las ayudas por hijo no están unificadas, y algunas no se acumulan. Pasa, por ejemplo, con el complemento de infancia del ingreso mínimo vital y la deducción por maternidad del IRPF.42 Si vives en un municipio en riesgo de despoblación, el capítulo 6.7, sobre el campo y el país que se vacía, recoge las ayudas propias de esos territorios.

Notas
  1. Indicador coyuntural de fecundidad de 1,21 en 2000 y de 2,77 en 1975 (INE, tabla de fecundidad); Eurostat da 1,22 para 2000 (demo_find). Consultado en octubre de 2026. ↩
  2. INE, Proyecciones de población 2026-2076, población residente a 1 de enero por sexo y edad, escenario central, consultada en octubre de 2026. Para 2050 da 54,56 millones de habitantes. Agrupada por decenios, la cuenta del libro da unos 4,0 millones de 0 a 9 años, 4,3 de 10 a 19 y 5,1 de 20 a 29; 6,8 de 30 a 39, 7,6 de 40 a 49 —el grupo más numeroso—, 6,9 de 50 a 59, 6,9 de 60 a 69, 7,0 de 70 a 79 y 5,9 de 80 o más. No hay más personas de ochenta años que de treinta, que es lo que dibujaría una pirámide invertida. El escenario central incluye flujos de inmigración proyectados por edad (tabla 36776); sin saldo migratorio, la base de las edades de trabajar sería mucho más estrecha. ↩
  3. INE, Proyecciones de población 2026-2076, análisis de sensibilidad: con un saldo migratorio nulo todo el periodo, la población de 2076 sería de 31,7 millones, frente a los 53,0 del escenario central; combinando los escenarios de fecundidad y de saldo migratorio, oscilaría entre 42,7 y 64,0 millones. ↩
  4. INE, Movimiento Natural de la Población de 2024: 1,10 hijos por mujer en 2024. En la serie del indicador coyuntural de fecundidad, 2,77 en 1975 y 1,16 en 1995. ↩
  5. Cuenta del libro con las tasas de fecundidad por edad de la madre del INE, de 1975 a 2024, consultadas en octubre de 2026: sumando, para cada generación de mujeres, la tasa de cada edad de 15 a 49 años en el año en que la tenía, las nacidas en 1960 tuvieron 1,78 hijos de media, las de 1965 1,61, las de 1970 1,49 y las de 1975 1,38. La misma suma hecha por años, que es el indicador coyuntural, da 2,77 en 1975 y 1,10 en 2024. Es una aproximación a la descendencia final: las tasas son las de las mujeres residentes en cada año, y entre ellas están las que llegaron de fuera. ↩
  6. INE, estimación mensual de nacimientos y estimación de defunciones semanales, año 2025, publicada el 18 de febrero de 2026: 321.164 nacimientos, un 1% más que en 2024 y la primera subida en una década, y 446.982 defunciones, un 2,5% más. El INE da un saldo vegetativo de −122.167 personas; la resta directa de sus dos estimaciones da −125.818. Las tres cifras son provisionales y se revisarán con los datos definitivos. Entre 2015 y 2025 los nacimientos han caído un 23,6%, de 420.290 a 321.164. El saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) fue de −0,04 por mil habitantes en 2015, de +0,01 en 2016 y de −0,66 en 2017, y es negativo cada año desde entonces (INE, indicadores de crecimiento y estructura de la población). ↩
  7. INE, Población residente por fecha, sexo y edad, a 1 de enero: suma de las mujeres de 15 a 49 años, 11.454.146 en 2011, 10.405.417 en 2022 y 10.672.589 en 2025. Cuenta del libro, consultada en octubre de 2026. ↩
  8. INE, Movimiento Natural de la Población de 2024: «Los nacimientos de madres nacidas en el extranjero supusieron el 33,3% del total»; el indicador coyuntural de fecundidad bajó dos centésimas entre las madres españolas, hasta 1,07, y una centésima entre las madres extranjeras, hasta 1,27. La primera proporción se mide por país de nacimiento de la madre y los indicadores, por su nacionalidad. ↩
  9. INE, Encuesta de Fecundidad 2018, datos definitivos (nota de prensa de 9 de abril de 2019): cerca de tres de cada cuatro mujeres de 18 a 55 años desearían tener al menos dos hijos, frente a un indicador coyuntural de fecundidad de 1,3 ese año. Sobre la brecha entre fecundidad deseada y real, Teresa Castro-Martín y otras, «Tras las huellas de la crisis económica en la demografía española», Panorama Social, n.º 27, Funcas, 2018. ↩
  10. INE, Movimiento Natural de la Población de 2024: edad media a la maternidad de 32,6 años; la edad media al primer hijo, de 31,5 (31,52 años en 2024 en la tabla del INE de edad media a la maternidad por orden del nacimiento). ↩
  11. Gøsta Esping-Andersen (coord.), El déficit de natalidad en Europa: la singularidad del caso español, Obra Social «la Caixa», Colección Estudios Sociales n.º 36, 2013: inestabilidad laboral de los jóvenes, retraso de la emancipación, coste de la vivienda y escasez de servicios de conciliación. ↩
  12. INE, Proyecciones de población 2026-2076, publicadas el 17 de junio de 2026: la proporción de personas de 65 años o más, hoy el 21,1%, «alcanzaría un máximo del 30,9% en 2076», el último año proyectado; no sube todos los años: según la cuenta del libro con la tabla 36643, ronda el 30,2% hacia 2055 y baja hasta el 29,9% en 2065 antes de volver a subir; y la tasa de dependencia —menores de 16 y mayores de 64 sobre la población de 16 a 64— haría techo ese mismo año en el 73,2%, es decir, 73 por cada 100 personas de 16 a 64 años; era de 53,17 a 1 de enero de 2025 (INE, indicadores de crecimiento y estructura de la población). Entre 2030 y 2050 la población mayor de 64 años aumentaría en 4,8 millones de personas. La proyección supone que se mantienen las tendencias actuales, incluida la migratoria. ↩
  13. La tasa de dependencia demográfica relaciona grupos de edad, no ocupados ni pensionistas. El capítulo 7.1, sobre pensiones, da la relación entre afiliados a la Seguridad Social y pensiones, que es la que pesa en las cuentas del sistema y la que mueven, además de la edad, el empleo y la edad efectiva de jubilación. ↩
  14. INE, esperanza de vida al nacimiento: 84,01 años en 2024 para ambos sexos (81,38 los varones y 86,53 las mujeres), el valor más alto de la serie, que empieza en 1975; el máximo anterior era el de 2023, con 83,77. La esperanza de vida a los 65 años fue en 2024 de 21,87 años (19,87 los varones y 23,64 las mujeres), frente a 21,68 en 2023. Consultado en octubre de 2026. ↩
  15. INE, Encuesta Continua de Hogares. Año 2020: 4.849.900 personas vivían solas, de las que 2.131.400 (el 43,6%) tenían 65 años o más, y de ellas 1.511.000 (el 70,9%) eran mujeres; el 44,1% de las mujeres de más de 85 años vivía sola. No se ha encontrado una edición posterior con el mismo desglose. La atención a domicilio y la teleasistencia las trata el capítulo 7.4, sobre la dependencia. ↩
  16. Cuenta del libro con la Encuesta de Población Activa de 2025 del INE, media anual: los activos —ocupados y parados— de 48 a 67 años, las edades que en 2025 tenía la generación de 1958-1977, son unos 9,97 millones, repartiendo por igual entre sus años los grupos de 45 a 49 y de 65 a 69. No todos llegarán a cobrar una pensión de jubilación propia ni todos los que la cobren estaban activos ese año; la cifra da el orden de magnitud. Los residentes de esas edades eran 14,6 millones a 1 de enero de 2025, según la Estadística Continua de Población. ↩
  17. INE, Estadística Continua de Población a 1 de enero de 2026, datos provisionales, revisados después por el INE: 10.036.888 personas nacidas en el extranjero sobre 49.596.376 residentes, el 20,2%, la primera vez que se superan los diez millones (la nota de prensa de febrero de 2026 daba 10.004.581 sobre 49.570.725; revisión en la serie de la Estadística Continua de Población del segundo trimestre de 2026, tabla 59588 de INEbase). A 1 de julio de 2026 los residentes eran 49.801.559, máximo de la serie, tras crecer en 104.178 personas en el trimestre, y los nacidos en el extranjero, 10.291.807, el 20,7% (tabla 59588; Estadística Continua de Población a 1 de julio de 2026). La tasa de inmigración procedente del extranjero bajó de 13,03 por mil habitantes en 2008 a 6,03 en 2013 y subió desde entonces hasta 15,94 en 2019 (INE, indicadores de migraciones). ↩
  18. Funcas, «La incorporación de la fuerza laboral extranjera explica el 47% del crecimiento del PIB desde 2022 en España»: los nacidos en el extranjero eran el 4,2% de la población en edad de trabajar en 2000, por debajo de Portugal (5,3%), Francia (12,3%) y Alemania (19,5%), y el 21,3% en 2023, por encima de Francia (14,2%) y cerca de Alemania (23,3%). Está en edad de trabajar el 84% de los nacidos fuera, frente al 62% de la población española. Las dos proporciones, la de toda la población y la de la población en edad de trabajar, no se comparan entre sí. ↩
  19. INE, Proyecciones de población 2026-2076, gráfico de la serie de 2002 a 2025: a 1 de enero, la población pasó de 41,0 millones en 2002 a 45,7 en 2008, se mantuvo entre 46,2 y 46,8 de 2009 a 2017 y subió hasta 49,1 en 2025; la nacida en España, de 38,7 a 39,7 millones entre 2002 y 2025. La población nacida en el extranjero incluye a quienes han adquirido después la nacionalidad española. La tasa de inmigración procedente del extranjero del INE empieza a subir en 2014 (6,03 por mil en 2013, 6,58 en 2014). Consultado en octubre de 2026. ↩
  20. INE, Estadística Continua de Población a 1 de enero de 2026, datos provisionales, revisados después por el INE: la población creció en 468.079 personas durante 2025 (de 49.128.297 a 49.596.376; la primera publicación daba 442.428), por el aumento de la nacida en el extranjero, mientras la nacida en España disminuía. ↩
  21. Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, «Elma Saiz: “El empleo no hubiese crecido tanto en estos últimos años si no fuera por la aportación de los trabajadores extranjeros”», nota de prensa de 30 de enero de 2025. El indicador es la población activa: «Más del 70% del incremento de este indicador en los últimos años se debe a la población extranjera en edad de trabajar que ha pasado de 2,8 millones en 2018 a 3,9 millones en 2024», según la Encuesta de Población Activa. Son los activos de nacionalidad extranjera de la EPA, 2.820.800 en 2018 y 3.884.200 en 2024 de media anual (INE, tabla 65955). La EPA clasifica por nacionalidad, no por lugar de nacimiento, y la cifra no se puede comparar con la de los nacidos fuera en edad de trabajar que da Funcas. La distancia entre las dos medidas la da el Banco de España en «Una estimación de la contribución de la población extranjera en España al crecimiento del PIB per cápita en el periodo 2022-2024», Boletín Económico 2025/T2, artículo 10: a finales de 2024 la población de nacionalidad extranjera era de unos 6,7 millones (el 13,8%) y la nacida en el extranjero, de casi 9 millones (el 18,4%), porque muchos nacidos fuera se han hecho españoles. Por eso el resto del aumento no se puede atribuir a los nacidos en España. Consultado en septiembre de 2026. ↩
  22. AIReF, Opinión sobre la sostenibilidad de las Administraciones Públicas a largo plazo, marzo de 2025, recuadro 5, «Impacto fiscal de la inmigración»; Banco de España, Informe Anual 2024, cap. 3, sobre la aportación de la población de origen extranjero al crecimiento y a los ingresos públicos. Referencia comparada: OCDE, International Migration Outlook 2021, cap. 4, «The fiscal impact of immigration in OECD countries since the mid-2000s». ↩
  23. La evidencia española no encuentra un efecto robusto de la inmigración sobre los salarios: Raquel Carrasco, Juan F. Jimeno y A. Carolina Ortega, «The effect of immigration on the labor market performance of native-born workers: some evidence for Spain», Journal of Population Economics, 21(3), 2008, y Libertad González y Francesc Ortega, «How do very open economies adjust to large immigration flows? Evidence from Spanish regions», Labour Economics, 18(1), 2011, que encuentran ajuste vía composición sectorial y no vía salarios. Los dos estudios cubren la primera oleada, hasta 2008. Revisión internacional: Anthony Edo, «The Impact of Immigration on the Labor Market», Journal of Economic Surveys, 33(3), 2019. ↩
  24. OCDE y Comisión Europea, Indicators of Immigrant Integration 2023: Settling In, OECD Publishing, 2023: indicadores comparados de empleo, educación, vivienda y participación de los inmigrantes y de sus hijos, con ficha por país. En el capítulo sobre los nacionales de terceros países, la OCDE señala que en los países donde muchos de ellos tienen poca formación, como Suecia, España y Bélgica, los extranjeros de fuera de la Unión tienen tres veces más probabilidades de ser pobres que los nacionales («Third-country nationals in the European Union and European OECD countries»). Consultado en septiembre de 2026. ↩
  25. Comisionado del Gobierno frente al Reto Demográfico, Diagnóstico eje despoblación, uno de los diagnósticos de la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, cuyas directrices aprobó el Consejo de Ministros el 29 de marzo de 2019: con las cifras oficiales del padrón de 2018, 6.516 municipios españoles, el 80,2% del total, habían perdido población desde 2011. El recuento no llega a los padrones recientes. Entre los de menos de mil habitantes —casi cinco mil municipios, que reúnen el 2,9% de los residentes del país según el padrón de 2025— la proporción sube a cerca de nueve de cada diez. Consultado en septiembre de 2026. ↩
  26. INE, Cifras oficiales de población de los municipios españoles: revisión del Padrón municipal (tabla 29005, población a 1 de enero de 2011 y de 2025): de los 8.095 municipios con dato en las dos fechas, 5.569 (el 68,8%) tienen menos habitantes en 2025 que en 2011; de los 4.842 que en 2011 tenían menos de mil, lo tienen 3.875 (el 80,0%). Cálculo propio sobre la tabla, sin ajustar por cambios en la planta municipal. ↩
  27. INE, Estadística Continua de Población del segundo trimestre de 2026, tabla 59588 de INEbase, datos provisionales: entre el 1 de julio de 2025 y el 1 de julio de 2026 la población nacida en España cayó un 0,56% en Asturias, un 0,57% en Galicia, un 0,51% en Castilla y León y un 0,42% en Extremadura, mientras la nacida en el extranjero crecía un 11,43%, un 8,25%, un 9,81% y un 9,47%; la población total creció un 0,88%, un 0,55%, un 0,77% y un 0,20%. Las proyecciones del INE para 2026-2041, publicadas en junio de 2026, dan crecimiento a trece comunidades y pérdidas a cuatro (Extremadura −4,5%, Asturias −1,6%, Castilla y León −1,0% y Galicia −0,5%, según el anexo de tablas de la nota de prensa); entre las ciudades autónomas, Ceuta pierde un 2,0% y Melilla gana un 1,0%. Los mayores crecimientos son los de la Comunidad Valenciana (16,4%), Illes Balears (16,2%) y la Comunidad de Madrid (14,4%). ↩
  28. Real Decreto-ley 9/2025, de 29 de julio, por el que se amplía el permiso de nacimiento y cuidado: diecinueve semanas para cada progenitor, como derecho individual «sin que pueda transferirse su ejercicio al otro progenitor» (art. 48.4 del Estatuto de los Trabajadores), treinta y dos en familias monoparentales, con las seis primeras ininterrumpidas y a jornada completa tras el parto. Diecisiete en total, esas seis incluidas, se disfrutan hasta que el menor cumple doce meses (veintiocho de las treinta y dos en familias monoparentales), y las dos restantes (cuatro en familias monoparentales) tienen un plazo más largo. Entró en vigor el 31 de julio de 2025, al día siguiente de publicarse; las dos semanas que se pueden disfrutar hasta que el menor cumple ocho años se aplican a los nacidos desde el 2 de agosto de 2024 y se pueden pedir desde el 1 de enero de 2026 (disposición transitoria). El Congreso lo convalidó el 9 de septiembre de 2025. ↩
  29. Eurostat, estadística de ingresos y condiciones de vida (EU-SILC, ilc_caindformal), 2024: en España el 55,0% de los menores de tres años estaba en cuidado formal o en educación (el 45,0%, sin ninguna hora); la media de la Unión era del 39,3%. Con otra medida, la escolarización que mide la OCDE en su Panorama de la Educación 2026, con datos de 2024, es del 34,5% en los menores de dos años y del 73,3% a los dos años. Consultado en octubre de 2026. ↩
  30. Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015), art. 351: asignación económica por hijo o menor a cargo con discapacidad, pago único por nacimiento o adopción en familias numerosas, monoparentales o con madre o padre con discapacidad, y pago único por parto o adopción múltiples. La Ley 19/2021, del ingreso mínimo vital, cerró a nuevas solicitudes la asignación por hijo sin discapacidad y la sustituyó por el complemento de ayuda para la infancia. Seguridad Social, «Prestación familiar por cuidado de hijos con discapacidad» y «Prestación de pago único por nacimiento o adopción en familias monoparentales, numerosas o con progenitor con discapacidad», consultadas en septiembre de 2026. ↩
  31. Stefan Bauernschuster, Timo Hener y Helmut Rainer, «Children of a (Policy) Revolution: The Introduction of Universal Child Care and Its Effect on Fertility», Journal of the European Economic Association, 14(4), 2016, págs. 975-1005: con datos del registro de nacimientos y la variación por territorio y año de la cobertura para menores de tres años, más cobertura eleva de forma significativa la fecundidad, con un efecto mayor en el margen intensivo —más hijos entre quienes ya los tienen— que en el extensivo, según el resumen del artículo; el efecto no se explica por cambios de calendario ni por migración selectiva. ↩
  32. Rafael Lalive y Josef Zweimüller, «How Does Parental Leave Affect Fertility and Return to Work? Evidence from Two Natural Experiments», The Quarterly Journal of Economics, 124(3), 2009, págs. 1363-1402: la reforma austriaca que alargó el permiso pagado de uno a dos años para los nacidos desde el 1 de julio de 1990 tuvo un efecto positivo y significativo sobre los nacimientos siguientes; la reducción de 1996 no tuvo ese efecto. ↩
  33. Libertad González y Sofia K. Trommlerová, «Cash Transfers and Fertility: How the Introduction and Cancellation of a Child Benefit Affected Births and Abortions», Journal of Human Resources, 58(3), 2023, págs. 783-818: la prestación universal de 2.500 euros por nacimiento introducida en 2007 elevó los nacimientos alrededor de un 3% y su supresión en 2010 los redujo en torno a un 6%, en parte por adelanto o retraso del calendario. Antes, Libertad González, «The Effect of a Universal Child Benefit on Conceptions, Abortions, and Early Maternal Labor Supply», American Economic Journal: Economic Policy, 5(3), 2013. ↩
  34. Eurostat, «Social protection statistics - family and children benefits»: en 2023 la Unión gastó el 2,3% del producto interior bruto (PIB) en prestaciones por familia e hijos y España, el 1,4% (1,39% y 2,32% en el conjunto de datos spr_exp_func de Eurostat). Es el dato que da el capítulo 7.5, sobre la pobreza. Consultado en octubre de 2026. ↩
  35. Angela Luci-Greulich y Olivier Thévenon, «The Impact of Family Policies on Fertility Trends in Developed Countries», European Journal of Population, 29(4), 2013: en un panel de 18 países de la OCDE entre 1982 y 2007, los permisos, los servicios de cuidado infantil y las transferencias tienen efecto positivo sobre la fecundidad en promedio; según el resumen, las prestaciones en dinero que cubren la infancia después del año del parto y los servicios de cuidado para menores de tres años tienen mayor influencia potencial que los permisos y las prestaciones alrededor del parto. ↩
  36. Real Decreto 316/2026, de 14 de abril, que modifica el Reglamento de extranjería de 2024 para abrir la regularización extraordinaria. Las solicitudes se presentaron del 16 de abril al 30 de junio de 2026, y podían pedirla quienes estaban en España en situación irregular o habían pedido protección internacional antes del 1 de enero de 2026 (La Moncloa, «Proceso de regularización migratoria extraordinaria: plazos y requisitos»). Cuántas se presentaron y cuántas se concedieron lo cuenta el capítulo 9.3, sobre fronteras, migración y nacionalidad. Consultado en septiembre de 2026. ↩
  37. Eurostat, «EU fertility rate at 1.34 live births per woman in 2024», marzo de 2026: la media de la Unión bajó de 1,38 en 2023 a 1,34 en 2024, la más baja desde 2001. Las más altas fueron Bulgaria (1,72), Francia (1,61) y Eslovenia (1,52); las más bajas, Malta (1,01), España (1,10) y Lituania (1,11). Finlandia figura entre los países por debajo de la media. ↩
  38. Eurostat, Fertility statistics, Statistics Explained: en 2024 todos los países de la Unión tenían una fecundidad superior a 1,30 hijos por mujer salvo Estonia, Grecia, España, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Polonia y Finlandia; la edad media de las madres al primer hijo iba de 26,9 años en Bulgaria a 31,9 en Italia. Consultado en septiembre de 2026. ↩
  39. Eurostat, demo_find, indicador coyuntural de fecundidad en 2010: Francia 2,03, Suecia 1,98, Dinamarca 1,87, Finlandia 1,87 y media de la Unión (27 países) 1,57; en 2024, Francia 1,61 y Finlandia por debajo de la media de 1,34 (nota anterior). Consultado en octubre de 2026. ↩
  40. Funcas, «La incorporación de la fuerza laboral extranjera explica el 47% del crecimiento del PIB desde 2022 en España»: los nacidos en el extranjero eran el 4,2% de la población en edad de trabajar en España en 2000, frente al 5,3% de Portugal, el 12,3% de Francia y el 19,5% de Alemania, y el 21,3% en 2023, frente al 14,2% de Francia y el 23,3% de Alemania. ↩
  41. El mismo panel de Luci-Greulich y Thévenon (2013) que se cita en «Por qué es así»: las ayudas en dinero tras el año del parto y las plazas para menores de tres años pesan más que los permisos y los pagos alrededor del parto. ↩
  42. Ley 35/2006, del IRPF, art. 81, en la redacción que le dio el art. 64 de la Ley 31/2022, de Presupuestos Generales del Estado para 2023. La deducción por maternidad, de hasta 1.200 euros al año por cada hijo menor de tres años, no se aplica desde el 1 de enero de 2023 en los meses en que uno de los progenitores cobra por ese hijo el complemento de ayuda para la infancia del ingreso mínimo vital, salvo que el complemento se le reconociera en 2022. La misma reforma quitó el requisito de trabajar al nacer el hijo: basta cobrar entonces la prestación por desempleo o darse de alta después y reunir treinta días cotizados (Agencia Tributaria, «Principales novedades tributarias introducidas por la Ley 31/2022» y Manual práctico de Renta 2025, «Beneficiarios e hijos que dan derecho a la aplicación de la deducción», consultados en septiembre de 2026). ↩
Fuentes
  • INE, Cifras de población, Movimiento natural de la población, Estadística de migraciones, Proyecciones de población y Encuesta de fecundidad; Eurostat.
  • Banco de España, Informe anual (inmigración, 2024) y artículos sobre su impacto fiscal; AIReF, Opinión sobre la sostenibilidad de las Administraciones Públicas a largo plazo.
  • Ley Orgánica 4/2000, de extranjería, y su reglamento de 2024; Ley General de la Seguridad Social, arts. 177-180 y 351; Ley 35/2006, del IRPF, arts. 81 y 81 bis; Ley 19/2021, del ingreso mínimo vital; Comisionado frente al Reto Demográfico, Estrategia nacional.
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16 de octubre de 2026 · fecha de corte de los datos: octubre de 2026

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