Defensa y Fuerzas Armadas
España llegó en 2025 al 2% del producto en defensa, tras más de una década entre los aliados que menos gastaban. Parte del aumento se financia con la fórmula que en los noventa dejó una deuda de armamento: Industria presta a las empresas fabricantes, y estas devuelven el préstamo con lo que Defensa les paga años después. Sigue abierto qué defensa quiere el país, quién lo decide y cómo se paga.
Más policías que soldados
España tiene algo menos de ciento veinte mil militares en activo. La Guardia Civil y la Policía Nacional sumaban 159.075 agentes en diciembre de 2025, según el Gobierno, y una plantilla de 183.150 efectivos en marzo de 2026, según el Ministerio del Interior.1 Con las policías autonómicas y locales, la diferencia es aún mayor.
Desde 1978 el Estado ha pasado de una tropa de conscripción a una fuerza profesional. El orden interior corresponde a la policía, que es la parte del Estado armado que se ve en la calle.
Al soldado se le ve poco. Unos cuatro mil quinientos están fuera de España, en misiones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), de la Unión Europea y de Naciones Unidas.2 Otros vigilan el espacio aéreo y las aguas, apagan incendios o limpian el barro de una riada. Esas tareas no son las que se asocian con un ejército. En los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que lo preguntan, el último de 2018, las Fuerzas Armadas obtienen la puntuación más alta entre las instituciones valoradas.3
Las cifras de la defensa se dan en porcentajes del producto interior bruto (PIB) y en compromisos con la Alianza Atlántica. Para entenderlas hay que saber antes quién manda a esos militares, cuántos son y cómo se pagan sus equipos.
La cadena de mando: el Rey, el Gobierno y el jefe de Estado Mayor
La Constitución dice que el Rey tiene «el mando supremo de las Fuerzas Armadas». Esa frase, leída sola, engaña. Es un mando simbólico, como las demás funciones del Rey (capítulo 1.3, sobre la Corona): ningún soldado se mueve por orden suya. La excepción fue la noche del 23 de febrero de 1981, que también cuenta ese capítulo.
Quien dirige la política de defensa y la Administración militar es el Gobierno. Dentro de él, el presidente ordena las operaciones militares en última instancia. La ministra o el ministro de Defensa dirige el departamento y ejerce la autoridad ordinaria sobre los ejércitos.
Por debajo, la ley de Defensa Nacional de 2005 separó dos funciones que antes iban juntas: mandar las operaciones y preparar a las fuerzas.4 Las operaciones, dentro o fuera de España, las manda el jefe de Estado Mayor de la Defensa. Es un general o almirante, y manda a través de un mando de operaciones único. Preparar, adiestrar y equipar toca a los tres jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio. Ellos no mandan en operaciones.
Qué defensa quiere el país se escribe en dos documentos que salen del presidente. La Directiva de Defensa Nacional fija las líneas generales de la política de defensa. La vigente la firmó él el 11 de junio de 2020.5 La Estrategia de Seguridad Nacional enumera los riesgos y las amenazas. La aprueba el Consejo de Ministros y se revisa cada cinco años; la vigente es de 2021. La prepara el Consejo de Seguridad Nacional, una comisión del Gobierno que preside el presidente y que tiene en la Moncloa un departamento propio.6 Las Cortes no votan ninguno de los dos documentos. La Estrategia se presenta a una comisión mixta del Congreso y el Senado, que la conoce y la debate.
Falta una pieza: el control del Congreso sobre las misiones. La ley de 2005 exige su autorización previa para enviar tropas a misiones en el exterior. Se exceptúan las que estén directamente relacionadas con la defensa de España o del interés nacional. Si la misión exige una respuesta rápida, la consulta y la autorización van por un trámite de urgencia. Y si ni eso cabe, el Gobierno decide y somete la decisión al Congreso lo antes posible para que la ratifique.7 Además, tiene que informarle al menos una vez al año de cómo van las operaciones.
Desde entonces el Congreso ha votado las misiones que exigen esa autorización: Líbano, Afganistán, Mali, Irak, Letonia, el Índico. La más antigua en curso, la del Líbano, se acaba. El mandato de la fuerza de Naciones Unidas expira el 31 de diciembre de 2026.8
La autorización previa llegó después del envío de tropas a Irak en 2003, que no se votó en el Congreso. Al aprobarse la ley, el ministro de Defensa dijo que «tiene en cuenta» los errores de entonces.9 La autorización tiene tres límites: no cubre las operaciones dentro de España, ni las directamente relacionadas con su defensa o con el interés nacional, ni el dinero.
En 2026 se vio dónde acaba la autorización del Congreso. A finales de febrero, Estados Unidos e Israel atacaron Irán desde el aire. El Gobierno español negó a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para apoyarlos. En marzo cerró el espacio aéreo a los aviones implicados.10
La decisión la tomó el Gobierno, solo. No era una misión de las Fuerzas Armadas en el exterior, y la autorización del artículo 17 de la ley de 2005 no se aplicaba. El convenio bilateral con Estados Unidos deja en manos españolas autorizar o no cada uso de las bases distinto de los previstos en el convenio. El presidente invocó el «no a la guerra».11 Fue la decisión contraria a la de 2003, y se tomó, como entonces, sin votación en el Congreso. El capítulo siguiente, sobre alianzas, cuenta qué son esas bases y qué vino después con Washington.
- Gobierno y presidente · ministro de DefensaEl Gobierno dirige la política de defensa y el presidente ordena las operaciones; el ministro dirige el departamento.
- JEMADManda las operaciones, dentro y fuera, a través del Mando de Operaciones.
- Ejército de Tierra · Armada · Aire y del EspacioSus jefes de Estado Mayor preparan y equipan las fuerzas (~73.100, ~20.400 y ~20.300); no las mandan en operaciones.
Efectivos aproximados, principios de 2025.
Cuánta gente hay
España tenía ciento diecisiete mil militares en activo a principios de 2025, seis de cada diez en el Ejército de Tierra (figura 120).12 Tenía además unos veinte mil empleados civiles. Por habitante, el país tiene 2,4 militares por cada mil, frente a algo más de tres de media en la Unión Europea.13
De esos militares, unos 76.000 eran de tropa y marinería, la base de la pirámide, a 1 de enero de 2025.14 Entran con un compromiso inicial de dos o tres años, renovable hasta seis. Quien sigue firma un compromiso de larga duración, reservado a los españoles. Solo pasa a permanente si consigue una plaza. Si no la consigue, deja las Fuerzas Armadas a los cuarenta y cinco años.15 Los escalones los fijó la ley de tropa y marinería de 2006, y la ley de la carrera militar de 2007 mantuvo el modelo de pirámide. Esta última es la que se revisa cada vez que se discute el relevo de la tropa.
Los datos de la cúspide y del conjunto apuntan en direcciones distintas. La plantilla admite unos doscientos generales y almirantes.16 Y en el conjunto faltan militares. El Ministerio de Defensa se ha fijado llegar a 127.500 en 2029, y a 1 de enero de 2025 había 116.739.17 Quien dice que sobran mandos y quien dice que falta tropa hablan de partes distintas de la pirámide.
Un militar no es un funcionario más. No puede afiliarse a un sindicato, negociar convenios ni hacer huelga. Se organiza en asociaciones profesionales, que participan en un Consejo de Personal y no pueden hacer actividad sindical.18 Tiene un régimen disciplinario propio. Su mando puede sancionarlo sin juez, con arrestos de hasta sesenta días por una falta muy grave, aunque la sanción se recurre ante los tribunales militares.19 Y sus delitos militares los juzga una jurisdicción militar, con un Código Penal Militar propio, que culmina en la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo.20 En tiempo de paz, los delitos comunes de un militar van a la jurisdicción ordinaria.
Cómo se paga el material: el préstamo que no pesa en el déficit del año
Los equipos se pagan en dos tiempos: primero un préstamo y, años después, los pagos de Defensa. Los grandes programas de armamento se compran con los llamados programas especiales de modernización, que cubren:
- fragatas y submarinos, como las fragatas F-110 y los submarinos S-80,
- blindados de ruedas y cadenas, como el vehículo de combate 8x8 Dragón,
- aviones de transporte y de combate,
- helicópteros,
- y los sistemas de mando, comunicaciones y simulación que los acompañan.
Desde los años noventa se pagan con una fórmula que sigue viva. Es el mecanismo central de la política de armamento española. El dinero sale del Estado y vuelve a él en cuatro pasos:
- Industria presta. El Ministerio de Industria adelanta el dinero a la empresa que fabrica, como préstamo sin interés. En sus cuentas es un activo financiero, un derecho a cobrar, así que no pesa en el déficit del año, es decir, en lo que el Estado gasta por encima de lo que ingresa.
- La empresa fabrica. Con ese dinero desarrolla el sistema y monta la producción, años antes de entregar la primera unidad.
- Defensa paga al recibir. El Ministerio de Defensa paga el material a medida que se lo entregan, en anualidades repartidas a lo largo de una o dos décadas. Este pago es el que pesa en el déficit: Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea, que fija cómo se calcula, anota el gasto el año en que llega el material.21
- La empresa devuelve. Con lo que cobra de Defensa, la empresa devuelve el préstamo a Industria. En los préstamos del plan de 2025, si cambia el calendario de pagos de Defensa, Industria cambia el de devolución para ajustarlo.22
El mismo préstamo cuenta distinto según quién haga la cuenta. En el presupuesto de Industria es gasto ejecutado, en la partida de activos financieros. En la contabilidad con la que Eurostat mide el déficit no pesa, porque allí solo se anota la entrega. Y el criterio de la OTAN admite los programas que paga Industria. Así, un préstamo puede ayudar a llegar al 2% sin pesar en el déficit.
El blindado 8x8 lo enseña con números. En 2020 Defensa contrató con Tess Defence 348 vehículos por unos 2.100 millones.23 Industria prestó a la empresa 1.258 millones sin interés, pagados entre 2020 y 2024. El préstamo es más de la mitad del precio, y no contó en el déficit de ninguno de esos años. En el déficit contarán los pagos de Defensa por los vehículos que vaya recibiendo. Con ellos la empresa devolverá el préstamo. Esos pagos llegan años después y suelen caer en el presupuesto de otro Gobierno.
Por eso la fórmula compromete a quien viene detrás. En las cuentas del Gobierno que firma solo aparece el préstamo, que no pesa en el déficit. Los Gobiernos siguientes heredan los pagos. Si Defensa no los presupuesta, la empresa no puede devolver y la deuda se acumula. Es lo que pasó con los programas de los noventa. En 2010 un secretario de Estado de Defensa cifró ante una comisión del Congreso los compromisos pendientes en unos 27.000 millones. Reconoció que no había dinero previsto para atenderlos. Los pagos se reprogramaron.24
Entre 2012 y 2015 el Gobierno pagó cada año parte de las anualidades de los programas especiales con créditos extraordinarios. Son partidas de gasto que el presupuesto no traía. Los aprobó por decreto-ley, una norma con rango de ley que el Gobierno dicta sin las Cortes y que el Congreso debe convalidar después. En 2016 el Tribunal Constitucional anuló los de 2014 y 2015.25 El Gobierno conocía de antemano esos pagos, así que no había la necesidad extraordinaria y urgente que exige un decreto-ley.
Las cifras del gasto, y cuál se usa para qué
Lo que gasta España en defensa se cuenta de tres maneras.
La primera es el presupuesto del Ministerio de Defensa. Ha estado por debajo del 1% del PIB y es el que se vota en las Cortes.26 La segunda la calcula la OTAN con un criterio común para todos los aliados. Da bastante más porque añade lo que otros ministerios gastan en cosas militares:
- las pensiones de los militares retirados,
- la Guardia Civil en la parte que la Alianza admite,
- las misiones exteriores,
- y los programas de armamento que financia Industria.
Con ese criterio, la OTAN estimó en junio de 2024 que España cerraría el año en el 1,28% del producto, la cifra más baja de los treinta y dos aliados.27 En la revisión de julio de 2026, el dato de 2024 subió al 1,42% del producto, el sexto más bajo.
La tercera es la del compromiso. En 2014, los aliados que no llegaban al 2% se comprometieron a avanzar hacia él en diez años. La lectura habitual es que debían llegar en 2024. España llegó en 2025 y llegó de golpe, y parte del aumento se financió con la fórmula de los años noventa.
En abril de 2025 el Gobierno aprobó un plan industrial y tecnológico de 10.471 millones. Sumado a lo ya presupuestado, debía llevar el gasto al 2% del producto. Las Cortes no lo votaron. Los presupuestos estaban prorrogados, es decir, seguían vigentes los del año anterior, y el Gobierno lo aprobó en Consejo de Ministros. De los 31 programas del plan en que participa Industria, 26 se financian con la partida de aportaciones reembolsables a empresas.28 Son los préstamos del circuito de cuatro pasos.
Sin presupuestos nuevos, el Gobierno se apoya en lo que la Ley General Presupuestaria le deja hacer por su cuenta. Puede comprometer pagos en años futuros por encima de los límites ordinarios (artículo 47). Y puede mover créditos, el dinero asignado a cada partida, de unas partidas a otras. El Congreso vota el gasto al aprobar los presupuestos. Fuera de ellos, lo vota cuando un crédito extraordinario se aprueba por ley o por decreto-ley. El decreto-ley tiene que convalidarlo en los treinta días siguientes (artículo 86 de la Constitución).
La ley obliga a votar en el Congreso el envío de tropas al Líbano, pero el aumento que llevó el gasto militar al 2% se decidió en Consejo de Ministros.
En junio de 2025 se autorizaron doce programas especiales nuevos, con pagos repartidos hasta 2037.29 En marzo de 2026 el informe anual de la OTAN situó a España en el 2% en 2025.30 De 2024 a 2025, con ese criterio, el gasto en defensa creció unos once mil millones (figura 121). Es más de una séptima parte de los 71.349 millones que gastaron en educación todas las administraciones públicas en 2024 (capítulo 7.3, sobre educación).
En 2026 siguió sin haber presupuestos. El día en que empezaba la cumbre de la OTAN en Ankara, el Gobierno aprobó una transferencia de crédito de algo más de seis mil millones a Defensa.31 Iba, entre otras cosas, a inversiones, logística y subida de sueldos de los militares.
Queda una objeción. Una parte de ese 2% son préstamos que las empresas devolverán al Estado con lo que les pague Defensa. El peso de esos préstamos depende de la base. Según un informe del Observatorio de Seguridad Nacional de Opina 360, con datos de la Intervención General del Estado, sobre el gasto en defensa ejecutado en 2025 los préstamos a la industria fueron casi una cuarta parte, el 23,8%.32 El gasto ejecutado es una base más estrecha que la que se comunica a la OTAN. Sin saber cuántos préstamos entran en la cifra de la Alianza, no se puede calcular en cuánto se quedaría el 2% sin ellos.
Con el mismo criterio de la OTAN, de 2024 a 2025: ~11.000 M€ más, más de una séptima parte del gasto público en educación de 2024 (71.349 M€). PGE; OTAN, estimación de julio de 2026; plan de abril de 2025; Declaración de La Haya; PIB de 2025, 1,69 billones (INE).
El 5% de La Haya, y qué aprobó España
En junio de 2025, en la cumbre de La Haya, los aliados acordaron un objetivo del 5% del producto para 2035. Tiene dos tramos. Uno es de 3,5% de gasto militar estricto, y otro de hasta el 1,5% en seguridad en sentido amplio, desde infraestructuras hasta ciberseguridad. La trayectoria y el reparto del gasto se revisarán en 2029.
La disputa con España está en los objetivos de capacidades. En cada ciclo de planeamiento la OTAN asigna a cada aliado una lista de medios que tiene que aportar: brigadas, buques, defensa antiaérea. El porcentaje del producto es lo que cuesta cumplirla. Sobre esa cuenta discrepan España y la Alianza.
Lo que aprobó España se cuenta de dos maneras, y las dos se apoyan en documentos. Las declaraciones de las cumbres no se firman. Las aprueban por consenso los jefes de Estado y de Gobierno. El presidente del Gobierno la aprobó sin reservas, y la de La Haya no contiene excepciones ni cláusulas de salida para nadie. Sostuvo a la vez que un cruce de cartas con el secretario general de la Alianza le daba margen. Con él podría cumplir los objetivos de capacidades con en torno al 2,1%.
El secretario general lo desmintió en público en vísperas de la cumbre. Dijo que la OTAN «no tiene cláusulas de exclusión» ni entiende de acuerdos paralelos, y calculó que España necesitará el 3,5%, no el 2,1%, para cubrir las capacidades que se le han asignado.33 En la cumbre siguiente, en Ankara, los días 7 y 8 de julio de 2026, los aliados no tocaron el objetivo del 5%.34 Declararon que lo están cumpliendo.
En resumen, la Alianza no reconoce ninguna excepción española. Hay una declaración aprobada sin reservas y una carta cuyo alcance discuten quien la firmó y quien la recibió. Y hay una cifra, el 2,1%, que la Alianza no acepta como suficiente. Presentar la carta como un acuerdo negociado y aceptado es la versión del Gobierno.
Adónde va el dinero, y quién lo fabrica
El plan industrial de 2025 reparte el aumento del gasto en cinco partes:
- Tropa y equipamiento.35 Es la mayor, el 35,45%: junta las condiciones de la tropa, lo que las asociaciones profesionales de militares llevaban años pidiendo, con el equipamiento de las Fuerzas Armadas.
- Tecnología y ciberdefensa. Se lleva una parte parecida, el 31,16%.
- Material. El 18,75% paga equipos de defensa y disuasión.
- Doble uso. Otro 16,73% va a capacidades que sirven también en tiempo de paz, como los helicópteros de rescate o los aviones contra incendios, en la línea de la Unidad Militar de Emergencias del capítulo 8.5, sobre emergencias y responsabilidad del Estado.
- Misiones. El 3,14% mejora la seguridad de los militares en el exterior. Los ajustes de programas anteriores restan un 5,23%, y por eso las cinco partes suman más de cien.
La partida mayor del aumento junta, por tanto, gente y equipo. Sobre el gasto total de 2026 con el criterio de la OTAN, la Alianza estima en cambio que el 34% irá a armamento y equipamiento nuevo. Es más que el mínimo del 20% que pide (en 2025, el 44%).36 No se contradicen: una cifra reparte lo que se añade y la otra, todo lo que se gasta.
La segunda cara del aumento es industrial. La industria de defensa española la forman tres grandes piezas. Son un astillero público que construye fragatas y submarinos, una empresa de electrónica y sistemas participada por el Estado y la parte española del consorcio europeo de aviación. Las completan empresas de munición, blindados, óptica y simuladores.
En el primer semestre de 2025 España exportó material de defensa por 2.333 millones de euros, un 18% más que en el mismo semestre de 2024, según el informe del Gobierno. Casi dos tercios (64,6%) fueron a países de la Unión Europea o de la OTAN, con Alemania a la cabeza. En el mismo semestre del año anterior eran el 74,9%. Fuera de ellos destacaron Emiratos Árabes Unidos, India y Kazajistán. El instituto de estudios de la paz de Estocolmo lo mide de otra manera, por el volumen de armamento mayor transferido. Con esa medida, España fue el décimo exportador del mundo en 2021-2025. Las exportaciones las autoriza una junta interministerial cuyas actas son materia clasificada y cuyo control parlamentario es un informe anual.37
En esta industria el Estado es a la vez cliente, accionista y regulador de las exportaciones. Por eso el aumento del gasto decide también cuánto de ese dinero se queda en ella y cuánto se compra fuera, por ejemplo en Estados Unidos.
Lo que no se puede mirar: inteligencia y secretos oficiales
Del presupuesto y de las misiones hay cifras. De una parte del aparato de defensa no las hay. Esa frontera tiene sus propias reglas y su propio control.
El Centro Nacional de Inteligencia depende del Ministerio de Defensa. Su director es a la vez Autoridad Nacional de Inteligencia y Contrainteligencia. Cuando necesita intervenir comunicaciones o entrar en un domicilio, la autorización se la da un magistrado del Tribunal Supremo nombrado para eso. No la da el juez de instrucción que autorizaría lo mismo en una investigación policial. En el Congreso lo controla la comisión que vigila los gastos reservados. Es también la que conoce los secretos oficiales.38
Lo que se clasifica y por cuánto tiempo lo decide todavía una ley de secretos oficiales de 1968, anterior a la Constitución. Reconoce dos grados, secreto y reservado, y no fija ningún plazo de desclasificación automática. Lo que se clasificó puede seguir clasificado sin límite, salvo que quien lo clasificó decida lo contrario.39
El Gobierno envió al Congreso en 2025 un proyecto de ley de información clasificada. Tenía cuatro categorías y desclasificaba el alto secreto a los cuarenta y cinco años. La Mesa del Congreso (capítulo 2.3, sobre las Cortes) había ido prorrogando su plazo de enmiendas. Caducó con la disolución de las Cortes el 6 de octubre de 2026, y la ley de 1968 sigue en vigor.40
Mientras siga en vigor la ley de 1968, no hay fecha en que lo clasificado deje de serlo. El coste es comprobable. Sin plazo de desclasificación, nada asegura que un historiador, un periodista o una comisión de investigación puedan ver algún día lo que sigue sin abrirse.
Lo que queda del servicio militar
Queda la última pieza: la gente que podría sumarse a las Fuerzas Armadas en una crisis. El servicio militar obligatorio se suspendió el 31 de diciembre de 2001, un año antes de la fecha que había fijado la ley de 1999.41 El real decreto que adelantó la suspensión la justificó por «el nivel alcanzado en el proceso de profesionalización». La suspensión no tocó la Constitución. Sigue diciendo que los españoles tienen «el derecho y el deber de defender a España» y que la ley fijará las obligaciones militares.
La ley de 2005 prevé que, ante una amenaza, los ciudadanos se sumen a las Fuerzas Armadas como reservistas, de forma gradual y proporcionada. La ley de la carrera militar de 2007 los divide en tres clases.42 En una crisis se activan primero las dos primeras; la tercera, solo con autorización del Congreso:
- Reservistas voluntarios. Son ciudadanos que superan una formación militar y pueden ser activados. No consta cifra oficial publicada; serían menos de diez mil.
- Reservistas de especial disponibilidad. Son la tropa y marinería que llega a los cuarenta y cinco años sin plaza permanente, con al menos dieciocho años de servicio, y lo pide: algo más de diez mil personas en 2025. Cobran una asignación mensual y pueden ser activados.
- Reservistas obligatorios. Si los otros dos grupos no bastan en una crisis, el Gobierno puede pedir al Congreso que los declare. Afectaría a quienes cumplan en el año entre diecinueve y veinticinco años. No consta que el Congreso los haya declarado nunca.
La objeción de conciencia sigue reconocida en la Constitución. Sin servicio militar no hay a qué objetar, salvo que se declararan reservistas obligatorios. La ley les permite objetar y los destina entonces a tareas sin armas.
El debate europeo ha vuelto al servicio militar y a la reserva desde 2022. Finlandia elevó a los sesenta y cinco años la edad máxima de sus reservistas a partir del 1 de enero de 2026. Alemania aplica desde esa misma fecha un modelo en que el alistamiento sigue siendo voluntario.43 Pero todos los jóvenes de dieciocho años reciben un cuestionario, y los varones están obligados a responderlo.
La reserva española es pequeña al lado de la finlandesa, pero las dos cifras no cuentan lo mismo. Los novecientos mil reservistas de Finlandia son, según sus Fuerzas de Defensa, todos los que han pasado por su servicio militar. Los menos de diez mil de España son voluntarios.
En tiempo de paz, España tiene más personal profesional por habitante, pero no más gente en filas. Finlandia suma a sus profesionales los reclutas que están haciendo el servicio, y solo en enero de 2026 se incorporaron casi trece mil.44 La distancia crece al pasar a pie de guerra. Según sus Fuerzas de Defensa, Finlandia forma cada año a unos 22.000 reclutas y cuenta con una fuerza en pie de guerra de 280.000 efectivos, unos cincuenta por cada mil habitantes.45 España, sumando a sus militares en activo las dos reservas, no llegaría a 140.000: menos de tres por cada mil.46
Lo que se mueve es la reserva. La convocatoria anual de reservistas voluntarios pasó de cuatrocientas plazas en 2025 a quinientas en 2026.47 El plan de activación que aprobó Defensa para ese año autoriza algo más de cinco mil activaciones. Son cifras pequeñas para el problema de fondo. Sin conscripción, un ejército solo crece en una crisis con su reserva.
Las Fuerzas Armadas españolas son fruto de una operación política. En menos de veinte años, el ejército de una dictadura pasó a ser el de una democracia. Ese ejército había sido la columna vertebral del régimen, y una parte de sus mandos había intentado un golpe en 1981. Acabó subordinado al poder civil y aceptado por la sociedad. Las piezas fueron tres.
- El poder civil. La ley de 1984 puso al presidente del Gobierno y al ministro de Defensa por encima de la Junta de Jefes de Estado Mayor, que hasta entonces era un poder autónomo.
- La OTAN. La entrada en la Alianza en 1982 y la integración plena en 1999 dieron al ejército una misión exterior, unos estándares y unos socios, en lugar del orden interior.48
- La profesionalización. El fin de la mili convirtió a los militares en un cuerpo armado profesional, más pequeño y sin la conexión con cada familia que daba la conscripción.
El bajo gasto coincidió con tres circunstancias. España no tuvo durante treinta años una amenaza militar percibida. La Unión Soviética no era un vecino, y Marruecos, que sí lo es, se gestionó por otras vías, como se verá en el capítulo siguiente, sobre alianzas. Tenía además una de las tasas de paro más altas de Europa. Y tenía un Estado del bienestar por construir. Los presupuestos de esos años dieron prioridad al empleo y al bienestar.
El compromiso de 2014 pedía a los aliados que no llegaban al 2% avanzar hacia él en una década. No preveía sanción para quien no lo hiciera. Lo cambiaron Ucrania en 2022 y el giro de Estados Unidos desde 2025. Quitaron a los aliados europeos la certeza de que la garantía americana, que sostenía el bajo gasto, era incondicional.
La fórmula de los programas especiales sigue viva desde los noventa. Tiene una ventaja para cada Gobierno que la usa: el que compra no carga el déficit, y el que paga llega después. La regla de Eurostat obliga desde 2006 a anotar el gasto cuando se entrega el material. No impidió que el mismo circuito engrosara el gasto ejecutado de 2025, el año en que se llegó al 2%. Cuánto de ello entra en la cifra de la OTAN no puede calcularse con los datos públicos.
| Militares en activo | ~117.000 (1-I-2025) | Para comparar, Guardia Civil y Policía Nacional: 159.075 agentes en diciembre de 2025, según el Gobierno; 183.150 efectivos de plantilla en marzo de 2026, según Interior |
| Militares por cada mil habitantes | 2,4 | Media de la Unión Europea: ~3,1 (2025) |
| Generales y almirantes | ~200 de plantilla | En cada ciclo anual de 2025 a 2029; 116.739 militares en activo a 1-I-2025, con el objetivo de 127.500 en 2029 |
| Militares desplegados en el exterior | ~4.500 (julio de 2026) | ~3.000 en misiones de la OTAN; Eslovaquia, Líbano, Letonia, Irak, Turquía, Índico |
| Gasto con criterio OTAN, 2024 | 1,42% del PIB | El sexto más bajo de los 32 aliados; la estimación de junio de 2024, 1,28%, era la última |
| Gasto con criterio OTAN, 2025 | 2% del PIB, 33.743 millones € | Estimación de julio de 2026: empatada con Bélgica; por debajo, solo Chequia, Eslovenia y Albania |
| Gasto previsto para 2026 | ~35.400 millones €, 2% del PIB | Unos 1.700 millones más que en 2025, en la misma estimación de julio |
| Transferencia de crédito a Defensa, julio de 2026 | 6.287 millones € | Aprobada el día en que empezó la cumbre de Ankara |
| Parte del gasto de 2026 en armamento | 34% | Por encima del mínimo del 20% que pide la Alianza; en 2025, el 44% |
| Plan industrial de abril de 2025 | 10.471 millones € | Aprobado sin que las Cortes lo votaran; Industria participa en 31 de sus programas y financia 26 con préstamos |
| Préstamos a la industria en 2025 | 5.558 millones € | El 23,8% de 23.333 millones de gasto de defensa ejecutado, según el Observatorio de Seguridad Nacional de Opina 360 |
| Programas especiales autorizados en 2025 | 15.635 millones € | Pagos entre 2026 y 2037; Industria adelanta 6.327 |
| Objetivo OTAN 2035 (La Haya, 2025) | 5% (3,5% + 1,5%) | Aprobado por España sin excepción; revisión en 2029 |
| Exportaciones de material de defensa | ~2.333 millones € (1.er semestre de 2025) | Un 18% más que en el primer semestre de 2024; por volumen de armamento mayor transferido (SIPRI, 2021-2025), décimo exportador del mundo |
| Reservistas voluntarios | <10.000 | Cota, sin cifra oficial publicada; 500 plazas convocadas en 2026, 400 en 2025 |
En una clasificación aproximada, los ejércitos europeos siguen tres modelos:
- De conscripción. Lo siguen Finlandia, Suecia desde 2017, Noruega, Dinamarca, los bálticos y Grecia, que combinan servicio militar con una reserva grande, instruida en él. - De potencia nuclear y expedicionaria. Francia y el Reino Unido tienen armas nucleares, portaaviones y fuerzas expedicionarias. En gasto, Francia cerró 2025 en el 2,04%, apenas por encima de España. - Profesional, con reserva pequeña. Es el de Alemania hasta la reforma de 2026, Italia, Portugal, Bélgica y España.
España está en el tercer grupo. Lo que la separa del primer grupo es la reserva instruida. Por habitante, su ejército profesional es mayor que el finlandés, aunque Finlandia, con los reclutas, tiene más gente en filas.
En gasto, el 2% de 2025 deja a España empatada con Bélgica, por detrás de Portugal y Luxemburgo (2,01%) y de Francia, según la estimación de la OTAN de julio de 2026. En misiones, el Gobierno la sitúa, con datos de la OTAN, como el tercer país europeo con más militares en las de la Alianza.49
En control parlamentario de las misiones, la ley española de 2005 exige la autorización del Congreso, previa salvo en casos de máxima urgencia. La ley alemana pide un mandato del Bundestag para cada despliegue. En Francia decide el Gobierno, que informa al Parlamento en tres días y solo necesita su autorización para alargar la intervención más de cuatro meses.50
En opinión pública, la distancia entre países es grande. Según un sondeo de YouGov de marzo de 2025 que recogió la agencia France-Presse, la mayoría de los franceses (68%) y de los alemanes (58%) apoyaba el servicio militar obligatorio para los jóvenes, y la mayoría de los españoles (53%) estaba en contra.51
¿Debe España gastar más en defensa, ahora que ha llegado al 2%?
La garantía americana ya no es incondicional. España ha estado más de una década entre los aliados que menos aportaban, viviendo de la defensa que pagaban otros. La tropa cobra poco y el material está envejecido. Una Europa que quiera decidir por sí misma tiene que poder defenderse por sí misma.
España no tiene una amenaza militar directa. Cada euro que se añade a defensa sale de otro servicio público o de más deuda. Parte del gasto se irá a comprar armas a Estados Unidos. Y alcanzar el 5% de 2035 exigiría recortar el resto o endeudarse más.
¿Cuenta como gasto de defensa un préstamo que devuelve la empresa?
El dinero sale del Estado y paga capacidades militares reales. El criterio de la OTAN admite el gasto de otros ministerios en cosas militares. Los aliados cuentan partidas que no están en el presupuesto de su ministerio de Defensa.
Un préstamo reembolsable no es gasto sino una operación financiera. Contarlo permite declarar un esfuerzo que el presupuesto no ha hecho. Es el mismo tipo de préstamo que generó la deuda de los años noventa. El Tribunal de Cuentas, el órgano que revisa las cuentas públicas, fiscalizó después la financiación extraordinaria de 2012 a 2014.
¿Puede el Gobierno aumentar el gasto en defensa sin las Cortes?
El plan de 2025 se pagó con las herramientas que la Ley General Presupuestaria da al Gobierno con un presupuesto prorrogado. Puede comprometer pagos futuros y mover créditos. La ley reserva al Gobierno la política de defensa, y el control de las Cortes sobre el gasto llega por los presupuestos.
Más de diez mil millones decididos sin votación vacían el control del Parlamento. La propia ley de 2005 lo creó para las misiones. Sientan además el precedente de que el gasto en defensa se decide en Consejo de Ministros.
¿Hay que recuperar alguna forma de servicio militar o de reserva?
Un ejército de ciento diecisiete mil sin reserva no puede crecer en una crisis. Finlandia, con servicio obligatorio, tiene una reserva instruida de novecientos mil. Un servicio civil o militar breve reconectaría además a las Fuerzas Armadas con la sociedad.
La mili se suspendió cuando la profesionalización ya estaba avanzada. Un ejército moderno necesita profesionales y no reclutas de nueve meses. El problema de la reserva se resuelve pagando a los reservistas, sin obligar a nadie.
«España gasta el 1% en defensa.» / «España ya gasta el 2%.»
Qué criterioLas dos cifras existen y miden cosas distintas. La primera es el presupuesto del ministerio. La segunda es el criterio de la OTAN, con pensiones, Guardia Civil y programas de Industria incluidos. Un número sin el criterio y el año no dice cuál de las dos cosas mide.
«España ya ha cumplido con la OTAN.»
Qué compromisoLlegó al 2% en 2025, un año después de la fecha que suele leerse en el compromiso de 2014, que vencía en 2024. Y lo hizo en un año en que los préstamos de Industria, que la contabilidad del déficit no trata como gasto del año, engrosaron el gasto de defensa ejecutado; cuánto entra en la cifra de la OTAN no se sabe. Desde 2025 el compromiso vigente es el 5% para 2035, que sustituyó al 2%.
«La OTAN aceptó una excepción para España.»
El texto firmadoUna excepción tiene que estar escrita en un texto que aprueben todos. La declaración de La Haya, aprobada por consenso, no la recoge. Lo que hay es una carta sobre cuyo alcance discrepan quien la firmó y quien la recibió.
«El 5% es lo que la OTAN nos obliga a gastar.»
Compromiso, no obligaciónLa OTAN no obliga por ley a nada en gasto. Los aliados se comprometen políticamente y cada uno rinde cuentas ante los demás. Pero que el compromiso no sea jurídico no significa que sea gratis incumplirlo, y España lo aprobó. Las dos frases, «nos obliga» y «no nos obliga», sirven para no hablar de la decisión de cuánto gastar, que es política. La toman las Cortes cuando aprueban unos presupuestos. Con los presupuestos prorrogados, la ha tomado el Consejo de Ministros.
«El gasto militar crea empleo y arrastra la economía.»
MultiplicadorTodo gasto público crea empleo; la pregunta es si más que el mismo dinero en otra cosa. El multiplicador mide cuánta actividad genera cada euro gastado. Para el gasto militar de Estados Unidos se ha estimado entre 0,4 y 0,7, por debajo de uno. Un metaanálisis de 32 estudios le encuentra un efecto sobre el crecimiento positivo pero muy pequeño, y la excepción documentada es la investigación de defensa, que arrastra a la privada.52 El gasto en defensa se defiende por la defensa, y no por la economía.
«Las Fuerzas Armadas son una reliquia del franquismo.» / «Las Fuerzas Armadas están al margen de la política.»
Ni una ni otraSon una institución profesional subordinada al poder civil. Y están tan sujetas a la política como cualquier cuerpo de funcionarios. Tienen asociaciones profesionales que piden sueldos y una cúpula que nombra el Gobierno. Lo que no son es un poder autónomo, y lo dejaron de ser en 1984.
«Nuestros soldados son los más valorados y los mejor preparados.»
La defensa acríticaLa frase junta dos cosas que se miden de forma distinta. La valoración se mide en encuestas, y en ellas, hasta 2018, las Fuerzas Armadas van entre las primeras. La preparación depende en parte del presupuesto. El gasto de España en 2024 fue, en proporción al PIB, el sexto más bajo de la OTAN.
«Las misiones en el exterior son guerras encubiertas.»
Autorización previaDesde 2005, las misiones en el exterior que no están directamente relacionadas con la defensa de España o del interés nacional necesitan la autorización del Congreso, previa salvo en casos de máxima urgencia, en que la ratifica después. Se puede consultar su mandato, su coste y sus bajas. Hay debate legítimo sobre alguna, como Irak o Mali. La que se hizo sin voto, en 2003, es la razón de que exista esa autorización.
Si piensas entrar como soldado o marinero, el contrato es temporal. Solo pasa a permanente si consigues plaza por concurso. Sin ella, se acaba a los cuarenta y cinco años. Quien sale con al menos dieciocho años de servicio puede pasar a la reserva de especial disponibilidad, con una paga mensual.
Las academias de oficiales y suboficiales tienen sus propios procesos. La de oficiales da una titulación universitaria de grado, y la de suboficiales, un título de formación profesional de grado superior. La reserva voluntaria se abre por convocatoria a ciudadanos adultos. Tiene una formación militar básica y otra específica, y las activaciones se pagan. El dato de una misión concreta (mandato, efectivos, coste, bajas) está en las comparecencias anuales del ministro de Defensa ante la Comisión de Defensa del Congreso. Son públicas.
- Respuesta del Gobierno a la pregunta escrita 184/35726 del Congreso (texto): «Policía Nacional y Guardia Civil alcanzaron en conjunto los 159.075 agentes en diciembre de 2025, máximo histórico». La nota del Ministerio del Interior sobre la oferta de empleo público de 2026, recogida por Defensa.com el 11 de marzo de 2026, dice que las convocatorias desde 2018 han permitido «aumentar la plantilla de ambos cuerpos en torno a un 20 por ciento de media hasta alcanzar, en conjunto, los 183.150 efectivos». Las dos cifras miden cosas distintas: la primera cuenta agentes en activo, y la segunda, la plantilla del catálogo de puestos (capítulo 5.4, sobre policía y seguridad). ↩
- Presidencia del Gobierno, España en la OTAN: un aliado que cumple y lidera con principios, julio de 2026, con datos de la OTAN: España es «el tercer país europeo con mayor número de efectivos desplegados en misiones y operaciones de la OTAN, con cerca de 3.000 militares, una cifra que asciende a casi 4.500 al incluir las misiones de la Unión Europea y de las Naciones Unidas». El mayor contingente es el de la brigada multinacional que España manda en Eslovaquia desde 2024, con cerca de 800 militares, «el mayor despliegue internacional de las Fuerzas Armadas hasta la fecha» (Estado Mayor de la Defensa). ↩
- CIS, barómetros con la pregunta de valoración de instituciones (escala 0-10), recogida en la serie «Escala de confianza (0-10) en instituciones y grupos sociales: las Fuerzas Armadas/el Ejército», y en los monográficos «La defensa nacional y las Fuerzas Armadas», el último de septiembre de 2017 (estudio 3188); en el barómetro de noviembre de 2018 (estudio 3231) y en los demás en que se ha formulado, las Fuerzas Armadas obtienen la puntuación media más alta, por encima de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Corona; la serie es discontinua porque la pregunta no se incluye todos los años. ↩
- Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional, arts. 3 y 5-7 (Rey, Gobierno, presidente y ministro), 10-13 (Jefe de Estado Mayor de la Defensa y jefes de Estado Mayor de cada ejército) y 29 (aportación de otros recursos, con la incorporación de reservistas). Sustituyó a la Ley Orgánica 6/1980, que la Ley Orgánica 1/1984 ya había reformado para subordinar la Junta de Jefes de Estado Mayor al presidente del Gobierno y al ministro de Defensa. El preámbulo distingue la estructura orgánica, a cargo de los jefes de Estado Mayor de los ejércitos y encargada de la preparación de la fuerza, de la operativa, cuyo mando recae en el Jefe de Estado Mayor de la Defensa y se encarga de su empleo. ↩
- Ley Orgánica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional, art. 6.3.a: corresponde al presidente del Gobierno «formular la Directiva de Defensa Nacional, en la que se establecerán las líneas generales de la política de defensa y las directrices para su desarrollo»; el art. 8 crea el Consejo de Defensa Nacional, su órgano asesor. Directiva de Defensa Nacional 2020, firmada por el presidente del Gobierno en Madrid el 11 de junio de 2020: entre sus directrices, la contribución a la OTAN «mediante una aportación solidaria de capacidades y fuerzas» (directriz 8) y la financiación necesaria para «la renovación y sostenimiento de las capacidades militares» (directriz 16). Consultada en octubre de 2026. ↩
- Ley 36/2015, de 28 de septiembre, de Seguridad Nacional: la Estrategia de Seguridad Nacional «contiene el análisis del entorno estratégico, concreta los riesgos y amenazas», la propone el presidente, la aprueba el Gobierno por real decreto y «se revisará cada cinco años» (arts. 4.3, 14 y 15); el Consejo de Seguridad Nacional es la comisión delegada del Gobierno para la Seguridad Nacional, lo preside el presidente del Gobierno y tiene como secretaría técnica el Departamento de Seguridad Nacional (arts. 17, 20 y 21); el Gobierno presenta la Estrategia a las Cortes «para su conocimiento y debate», en una Comisión Mixta Congreso-Senado de Seguridad Nacional (art. 13). La vigente es la Estrategia de Seguridad Nacional 2021, aprobada por el Real Decreto 1150/2021, de 28 de diciembre; es la última que publica el Departamento de Seguridad Nacional, consultado en octubre de 2026. ↩
- Artículo 17 de la Ley Orgánica 5/2005: la autorización previa del Congreso es necesaria para ordenar operaciones en el exterior no directamente relacionadas con la defensa de España o del interés nacional (apartado 1); en las misiones que requieren una respuesta rápida o inmediata, la consulta previa y la autorización se hacen por procedimientos de urgencia (apartado 2); y cuando por razones de máxima urgencia no es posible la consulta previa, «el Gobierno someterá al Congreso de los Diputados lo antes posible la decisión que haya adoptado para la ratificación, en su caso» (apartado 3). La regla nació del envío de tropas a Irak en 2003 sin votación parlamentaria. Artículo 18: el Gobierno informará periódicamente, en un plazo en ningún caso superior a un año, al Congreso sobre el desarrollo de las operaciones de las Fuerzas Armadas en el exterior. ↩
- Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, prórroga de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) hasta el 31 de diciembre de 2026, con inicio de la retirada a partir de esa fecha y un plazo de un año para completarla. España dirige el Sector Este de la misión, con 664 militares desplegados a 23 de septiembre de 2026 (FINUL, «Troop-contributing countries») en la operación Libre Hidalgo, iniciada en 2006; en marzo de 2026 una de sus bases en el sur del país fue evacuada. Ministerio de Defensa, ficha de la misión. ↩
- Despacho de la agencia Efe de 16 de septiembre de 2005 sobre la aprobación del proyecto de ley de la Defensa Nacional en el Congreso: el ministro José Bono dijo que la ley «tiene en cuenta» pero «no da cobertura, ni justifica» los errores cometidos en el pasado, en referencia a la participación española en la guerra de Irak, y que las misiones en el exterior «contarán con la autorización previa del Congreso de los Diputados». ↩
- Los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzaron el 28 de febrero de 2026. El Gobierno español los calificó de contrarios al derecho internacional y denegó a las fuerzas estadounidenses el uso de las bases de utilización conjunta de Rota y Morón para operaciones contra Irán, amparándose en el Convenio de Cooperación para la Defensa, que somete cada uso distinto de los previstos a autorización española. El 30 de marzo la ministra de Defensa confirmó la ampliación de la prohibición al espacio aéreo español: «no se autoriza el uso del espacio aéreo español para actuaciones que tienen que ver con la guerra en Irán» (Ara, 30 de marzo de 2026, sin enlace). ↩
- El presidente del Gobierno invocó expresamente el «no a la guerra». El capítulo 9.2, sobre alianzas, cuenta el conflicto diplomático que siguió. ↩
- Ministerio de Defensa, Datos sobre personal en el Ministerio de Defensa. Anual 2024, informe de igualdad con datos a 31 de diciembre de 2024: el Ejército de Tierra suma 21.406 oficiales y suboficiales y 51.684 de tropa, 73.090 en total; la Armada, 7.177 y 13.195 (20.372); el Ejército del Aire y del Espacio, 9.117 y 11.204 (20.321), y los cuerpos comunes, 2.956. Son en conjunto 116.739 militares, la misma cifra que da el Observatorio de la Vida Militar a 1 de enero de 2025, y el Ejército de Tierra reúne el 63%. ↩
- Agencia Europea de Defensa, EDA Defence Data 2025-2026, julio de 2026: los veintisiete gastaron en defensa 418.000 millones de euros en 2025, a razón de 297.000 euros por militar en activo, lo que da algo más de 1,4 millones de militares, unos 3,1 por cada mil de sus unos 450 millones de habitantes. España, con unos 117.000 militares en activo y 49,7 millones de habitantes, tiene 2,4. ↩
- A 1 de enero de 2025 había 116.739 militares en servicio activo, 40.656 oficiales y suboficiales y 76.086 de tropa y marinería (suman 116.742; la nota 12 da 76.083 de tropa por suma de los ejércitos, hasta los 116.739), según el presidente del Observatorio de la Vida Militar ante la Comisión de Defensa del Congreso (Diario de Sesiones de 24 de febrero de 2026); a 1 de enero de 2026, 116.852. ↩
- Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar, y Ley 8/2006, de 24 de abril, de tropa y marinería, que fijó en su artículo 6 tres escalones: el compromiso inicial, de dos o tres años y renovable hasta seis (arts. 7 y 8); el de larga duración, que solo pueden suscribir los españoles con más de cinco años de servicio y que acaba a los cuarenta y cinco años (arts. 9 y 10), y la condición de permanente, a la que se accede por un proceso de selección desde el de larga duración (art. 12). Al cumplir los cuarenta y cinco años sin plaza de permanente, pasa a reservista de especial disponibilidad quien lo decida y tenga al menos dieciocho años de servicio (preámbulo y art. 17). La ley, en su texto consolidado (última actualización publicada el 31 de diciembre de 2020, consultado en octubre de 2026), no ha cambiado esos límites y previó reservas de plazas en las administraciones y ayudas a la formación para quienes salen; la Ley 39/2007 mantuvo el modelo de pirámide y es la norma que se revisa cada vez que se discute el relevo generacional de la tropa. ↩
- La plantilla de oficiales generales suma 200 empleos en cada ciclo anual de 2025 a 2029, con los 40 de la plantilla indistinta, según el anexo del Real Decreto 198/2025, de 11 de marzo, que fija las plantillas de 2025 a 2029 como «efectivos máximos autorizados». Circulan además, atribuidas al ministerio, las cifras de 227 generales en activo y de unos 9.500 oficiales y suboficiales y 3.000 soldados por debajo de las plantillas, que no aparecen en ninguna fuente oficial vista. ↩
- El objetivo de 127.500 militares en 2029 lo fija el planeamiento de la defensa. La nota de prensa de Defensa lo presenta como «un incremento global de 7.500 efectivos», sin dar la base (127.500 − 7.500 = 120.000); desde los 116.739 militares en activo a 1 de enero de 2025, la distancia es de 10.761. Y la oferta de empleo público de 2026, de 11.913 plazas, se apoya en él. ↩
- Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas, art. 7.2: el militar «no podrá ejercer el derecho de sindicación» ni «recurrir a los medios propios de la acción sindical, entendida como negociación colectiva, adopción de medidas de conflicto colectivo y ejercicio del derecho de huelga»; art. 14.3: las asociaciones de militares «no podrán llevar a cabo actividades políticas ni sindicales»; arts. 33 a 45 (asociaciones profesionales) y 46 a 52 (Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, en el que participan las asociaciones con un porcentaje mínimo de afiliados). La misma ley crea el Observatorio de la vida militar. ↩
- Ley Orgánica 8/2014, de 4 de diciembre, de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas, art. 11: arresto de uno a catorce días por falta leve, de quince a treinta por falta grave y de treinta y uno a sesenta por falta muy grave, que impone la autoridad o el mando con potestad disciplinaria; el preámbulo garantiza «la tutela judicial al interesado a través del recurso contencioso-disciplinario militar», también por faltas leves desde la sentencia del Tribunal Constitucional 177/2011. ↩
- Ley Orgánica 14/2015, de 14 de octubre, del Código Penal Militar, y Ley Orgánica 4/1987, de 15 de julio, de la Competencia y Organización de la Jurisdicción Militar, cuyo preámbulo explica que la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo «supone la unidad en el vértice» de la jurisdicción militar y la ordinaria. El artículo 12 de esa ley limita la competencia penal de la jurisdicción militar en tiempo de paz a los delitos del Código Penal Militar y a unos pocos supuestos tasados (estado de sitio, tratados internacionales, fuerzas fuera del territorio nacional), de acuerdo con el artículo 117.5 de la Constitución, que la circunscribe «al ámbito estrictamente castrense». Textos consultados en octubre de 2026. ↩
- Eurostat, decisión de 9 de marzo de 2006 sobre el registro del gasto en equipo militar: en los programas de armamento que se construyen a lo largo de varios años, el gasto de las administraciones, y con él su efecto en el déficit, se anota cuando se entrega físicamente cada pieza operativa del sistema, no cuando se traspasa la propiedad por fases durante la construcción. Consultado en septiembre de 2026. El tratamiento del préstamo de Industria como activo financiero, y no como gasto, es el de la contabilidad nacional europea (SEC 2010) mientras se espere su devolución; el RD 915/2025 (nota siguiente) fija que la empresa lo devuelve. ↩
- Real Decreto 915/2025, de 14 de octubre, por el que se establecen las normas reguladoras de la concesión directa de préstamos para el desarrollo industrial de programas especiales de modernización: los préstamos son plurianuales y al 0% de interés, fijo y no revisable; si se modifican los pagos previstos entre el Ministerio de Defensa y la entidad beneficiaria, el Ministerio de Industria modifica la orden de concesión para ajustar a ellos el calendario de amortización, y la empresa puede amortizar antes sin penalización. ↩
- Referencia del Consejo de Ministros de 20 de julio de 2021: el contrato de los vehículos de combate sobre ruedas 8x8 se adjudicó a Tess Defence el 24 de agosto de 2020, y el Ministerio de Industria colabora en su financiación con un préstamo de 1.258 millones de euros a desembolsar entre 2020 y 2024, el primer tramo de 50 millones en diciembre de 2020. Infodefensa, «Industria financiará con 1.208 millones el programa VCR 8x8 entre 2021 y 2024»: el convenio plurianual con la empresa cubre más de la mitad de los unos 2.100 millones presupuestados para la primera serie de 348 vehículos. ↩
- Comparecencia del secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, 6 de octubre de 2010 (Diario de Sesiones, IX Legislatura, Comisiones, n.º 627), sobre los programas especiales de armamento: habló de «una serie de compromisos que suman un importe aproximado de 27.000 millones de euros», de pagos hechos «con un dinero que no teníamos [...] ni lo tenemos ahora» y de que atender esos compromisos exigiría «en algún caso» la «reprogramación de los gastos previstos». Tribunal de Cuentas, Informe de fiscalización de la financiación extraordinaria de los programas especiales de armamento y material de las Fuerzas Armadas, ejercicios 2012, 2013 y 2014, n.º 1.155 (publicado con la resolución de las Cortes en el BOE de 23 de junio de 2017). ↩
- Tribunal Constitucional, Sentencia 126/2016, de 7 de julio, que declaró inconstitucional y nulo el artículo 2.1 del Real Decreto-ley 10/2014, de 1 de agosto, que concedía créditos extraordinarios al Ministerio de Defensa, y Sentencia 169/2016, de 6 de octubre, que declaró inconstitucional y nulo el artículo 1.1 del Real Decreto-ley 7/2015, de 14 de mayo, que concedía 856,4 millones para pagos de programas especiales de armamento. Según el Tribunal, el uso sistemático del decreto-ley para esos créditos, en una serie que empezó con el Real Decreto-ley 26/2012 y siguió con el 10/2013, no se ajustaba al artículo 86.1 de la Constitución: el Gobierno conocía la existencia, la cuantía y el vencimiento de las obligaciones y podía haberlas llevado por el procedimiento legislativo ordinario. El crédito de 2015 se aprobó además por ley, la Ley 32/2015, de 10 de septiembre. Consultado en septiembre de 2026. ↩
- El presupuesto de la sección 14, Ministerio de Defensa, para 2023 fue de 12.825 millones de euros, según la secretaria de Estado de Defensa ante la Comisión de Defensa del Congreso (Diario de Sesiones n.º 777, 20 de octubre de 2022); esos presupuestos siguen prorrogados. Con el PIB del INE (serie CNTR6597), 1.496.277 millones en 2023 y 1.598.588 en 2024, son el 0,86% y el 0,80%. ↩
- OTAN, Defence Expenditure of NATO Countries (2014-2024), junio de 2024, con España en el 1,28% del PIB, la cifra más baja de los treinta y dos aliados. La revisión de julio de 2026, que es la que usa este capítulo (Defence Investment of NATO Countries (2014-2026), tabla 3), da el dato de 2024: España, 1,42%, por encima de Bélgica (1,27%), Luxemburgo (1,29%), Eslovenia (1,34%), Albania (1,35%) y Canadá (1,41%), la sexta por la cola. El informe anual del secretario general de marzo de 2026, tabla 3, le daba el mismo 1,42%, pero con Luxemburgo en el 1,08% y Canadá por encima, la dejaba quinta. ↩
- El Ministerio de Industria participa en 31 de los programas del plan de 2025, de los que 26 se financian con la partida de aportaciones reembolsables a empresas. En octubre de 2025, el Real Decreto 915/2025, de 14 de octubre, por el que se establecen las normas reguladoras de la concesión directa de préstamos para el desarrollo industrial de programas especiales de modernización fijó las normas para concederlos directamente. ↩
- Acuerdo del Consejo de Ministros de 10 de junio de 2025 por el que se modifican los límites de gasto para que el Ministerio de Defensa financie doce programas especiales de modernización del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, por 15.635 millones de euros a distribuir entre 2026 y 2037, con una prefinanciación del Ministerio de Industria de 6.327 millones. El 15 de julio el Consejo de Ministros elevó además los límites de Industria para financiar sus programas del plan, con anualidades hasta 2031. ↩
- Informe anual del secretario general de la OTAN, de marzo de 2026, con datos cerrados el 16 de marzo, que cierra 2025 con España en el 2,0% del PIB; en euros corrientes, el informe estimaba el gasto español de 2025 en 33.589 millones (tabla 1) y lo dejaba empatado con Albania, Bélgica, Canadá y Portugal (tabla 3). La OTAN revisó esas estimaciones en julio, con datos cerrados el 3 de julio de 2026 (Defence Investment of NATO Countries (2014-2026)), y esa revisión es la que usa este capítulo: 33.743 millones de euros en 2025 (tabla 1), de nuevo el 2,00% del PIB, empatada con Bélgica, por detrás de Portugal y Luxemburgo (2,01%) y de Francia (2,04%), y por delante solo de Chequia (1,86%), Eslovenia (1,57%) y Albania (1,48%) (tabla 3). Los 33.920 que da la reseña del informe de marzo son millones de dólares a precios de 2021 (tabla 2). ↩
- Acuerdo del Consejo de Ministros de 7 de julio de 2026, el día en que empezaba en Ankara la cumbre de la OTAN, que autoriza una transferencia de crédito de 6.287,53 millones de euros al Ministerio de Defensa, sobre todo para su capítulo de inversiones (Ministerio de Hacienda). La nota de Hacienda dice que la transferencia cubre necesidades de varios programas del presupuesto del ministerio, «especialmente en el capítulo de inversiones», entre ellos la subida de las retribuciones del personal militar (incrementos del 2,5% en 2025 y del 1,5% en 2026), programas de inversión y modernización y actuaciones de logística y mantenimiento. La aprobó el Consejo de Ministros, sin votación en las Cortes. Consultado en septiembre de 2026. ↩
- El capítulo de activos financieros, sobre todo préstamos al sector industrial de defensa, pesó el 23,8% del gasto público en defensa ejecutado en 2025, con 5.558 millones, sobre 23.333 millones ejecutados, según un informe del Observatorio de Seguridad Nacional de Opina 360 elaborado con datos de la Intervención General de la Administración del Estado y recogido por Defensa.com el 9 de agosto de 2026. No es una estadística oficial. Los 10.471 millones del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, aprobado el 22 de abril de 2025, incluyen buena parte de esa financiación reembolsable, que el Ministerio de Industria adelanta a las empresas. Es la misma discusión contable que suscitaron los programas especiales de armamento de los años noventa. ↩
- Declaraciones del secretario general de la OTAN en la rueda de prensa previa a la cumbre de La Haya, 23 de junio de 2025: la Alianza «no tiene cláusulas de exclusión» ni entiende de acuerdos paralelos, y España necesitará gastar el 3,5% del PIB para cubrir los objetivos de capacidades asignados. España aprobó la declaración final sin reservas. Las declaraciones de las cumbres no se firman: la de La Haya se publicó como texto «issued by the NATO Heads of State and Government participating in the meeting of the North Atlantic Council in The Hague 25 June 2025», aprobado por consenso (OTAN, The Hague Summit Declaration, consultada en octubre de 2026). ↩
- OTAN, The Ankara Summit Declaration, 8 de julio de 2026, punto 2: «Allies are delivering on The Hague defence commitment», el objetivo del 5% para 2035 acordado en La Haya. La declaración no lo revisa ni recoge excepciones. ↩
- Consejo de Ministros de 22 de abril de 2025: el 35,45% del plan va a «las condiciones laborales y de preparación de la tropa y la marinería y al equipamiento de las Fuerzas Armadas»; el 31,16%, a telecomunicaciones y ciberseguridad; el 18,75%, a la fabricación y compra de equipos de defensa y disuasión; el 16,73%, unos 1.750 millones, a capacidades duales para emergencias, como helicópteros de rescate, vehículos lanzapuentes y aviones cisterna contra incendios; y el 3,14%, a la seguridad de los casi 3.000 militares de las dieciséis misiones en el exterior. Los ajustes de programas anteriores restan un 5,23%. ↩
- OTAN, Defence Investment of NATO Countries (2014-2026), con datos cerrados el 3 de julio de 2026 y estimaciones para 2025 y 2026: el gasto básico en defensa de España («core defence expenditure», tabla 1) sería de 35.419 millones de euros corrientes en 2026, frente a 33.743 en 2025, el 2,00% del PIB los dos años (tabla 3); la parte de equipamiento, que incluye el gran material y su investigación y desarrollo, bajaría del 43,96% en 2025 al 33,98% en 2026 (tabla 8a), frente al 20% que la OTAN fija como referencia mínima para la inversión en capacidades. ↩
- Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso: las autorizaciones las concede la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, y el Gobierno remite a las Cortes un informe anual con las exportaciones realizadas, agregadas por país y categoría. La ley no clasifica las actas de la Junta: las declaró secretas un acuerdo del Consejo de Ministros de marzo de 1987, según Amnistía Internacional (16 de marzo de 2023, sin enlace; es una ONG con posición sobre el tema). Según el informe semestral, España exportó material de defensa por 2.332,7 millones de euros en el primer semestre de 2025, un 18% más que en el mismo semestre de 2024. El informe de la Secretaría de Estado de Comercio da el 64,6% a países de la UE y/o OTAN (74,9% en el mismo semestre del año anterior), con Alemania (373 M€, 16%), Gran Bretaña (251) y Países Bajos (227) a la cabeza; fuera de ellas destacan Emiratos Árabes Unidos (246 M€), India (231) y Kazajistán (81,5). El resumen del informe sitúa el 18% respecto «al mismo semestre durante el año anterior»; su cuerpo dice «semestre anterior», pero los 1.976,1 M€ con los que compara son los del primer semestre de 2024 (Ara, 25 de marzo de 2025, sin enlace). En volumen de armamento mayor transferido, el instituto de Estocolmo sitúa a España como el décimo exportador del mundo en 2021-2025, con el 2,3% del total (SIPRI, Trends in International Arms Transfers, 2025, marzo de 2026). ↩
- El régimen está en la Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del Centro Nacional de Inteligencia y en la Ley Orgánica 2/2002, de la misma fecha, que crea el control judicial previo: un magistrado del Tribunal Supremo, nombrado para esa función, autoriza las medidas que afecten a la inviolabilidad del domicilio y al secreto de las comunicaciones. La exposición de motivos de la Ley 11/2002 prevé que el control parlamentario de las actividades del Centro lo haga la Comisión que controla los créditos destinados a gastos reservados, cuyos miembros son también los que conocen de los secretos oficiales. ↩
- Ley 9/1968, de 5 de abril, sobre secretos oficiales, modificada por la Ley 48/1978, y su reglamento, el Decreto 242/1969. Establece dos categorías —secreto y reservado— y encomienda la desclasificación al mismo órgano que clasificó, sin plazo. ↩
- El anteproyecto de ley de información clasificada aprobado por el Consejo de Ministros en agosto de 2022 preveía cuatro niveles y plazos de entre cuatro y cincuenta años, y no llegó a aprobarse como ley. El Consejo de Ministros aprobó el 22 de julio de 2025 el proyecto de ley de información clasificada, que sustituye a la ley de 1968: cuatro categorías —alto secreto, secreto, confidencial y restringido—, desclasificación del alto secreto a los cuarenta y cinco años y competencia exclusiva del Consejo de Ministros para clasificar y desclasificar el alto secreto y el secreto. Se publicó en el Boletín Oficial de las Cortes Generales, Congreso, serie A, núm. 65-1, de 29 de agosto de 2025 (expediente 121/000067), y se tramita en la Comisión Constitucional con competencia legislativa plena. La Mesa del Congreso ha ido ampliando el plazo de enmiendas; el 23 de junio de 2026 lo amplió hasta el 2 de septiembre, y después siguió ampliándolo semana a semana: en el cuadro general de iniciativas en plazo de enmiendas actualizado el 2 de octubre de 2026, el plazo seguía abierto hasta el 7 de octubre. El Real Decreto 806/2026 disolvió las Cortes el 6 de octubre y caducó el proyecto (art. 207 del Reglamento del Congreso). Consultado en octubre de 2026. ↩
- Real Decreto 247/2001, de 9 de marzo, que adelantó al 31 de diciembre de 2001 la suspensión del servicio militar obligatorio que la Ley 17/1999, de 18 de mayo, había fijado para el 31 de diciembre de 2002, valiéndose de la disposición transitoria que autorizaba al Gobierno a acortar el plazo. El real decreto lo justifica así: «Dado el nivel alcanzado en el proceso de profesionalización y las previsiones que sobre el mismo existen, es oportuno en este momento proceder a la suspensión del servicio militar obligatorio». La prestación no está abolida: el artículo 30 de la Constitución mantiene el deber de defender a España y el artículo 29.a de la Ley Orgánica 5/2005 prevé la incorporación de ciudadanos como reservistas, de forma gradual y proporcionada a la amenaza. ↩
- Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar: los reservistas que pueden incorporarse a las Fuerzas Armadas en una situación de crisis son los voluntarios, los de especial disponibilidad y los obligatorios; el Consejo de Ministros puede incorporar primero a los dos primeros grupos, y a los obligatorios solo con autorización del Congreso y con reconocimiento de su derecho a la objeción de conciencia. Consultado en septiembre de 2026. El artículo 136 fija que la declaración general de reservistas obligatorios, tras esa autorización, afectará a quienes cumplan en el año entre diecinueve y veinticinco años, y el artículo 138 les reconoce la objeción de conciencia. ↩
- El nuevo modelo alemán de servicio militar entró en vigor el 1 de enero de 2026: desde entonces todos los jóvenes de dieciocho años reciben un cuestionario, que los varones están obligados a responder y las mujeres no, y los varones nacidos en 2008 pasarán un reconocimiento médico obligatorio a partir del 1 de julio de 2027 (Haufe, «Gesetzesradar 322: Wehrdienstmodernisierung»), mientras que el alistamiento sigue siendo voluntario (Gobierno federal, preguntas y respuestas). Finlandia elevó en la misma fecha a sesenta y cinco años la edad máxima de permanencia en la reserva para la tropa, los suboficiales y los oficiales (Fuerzas de Defensa de Finlandia). ↩
- Yle, «Finland's 13k new conscripts prepare for life without their phones», 5 de enero de 2026: los cuarteles de las Fuerzas de Defensa de Finlandia recibieron ese día a casi 13.000 reclutas, y el servicio dura 165, 255 o 347 días según la formación. Con un mínimo de 165 días, esos reclutas siguen en filas hasta el verano, de modo que en esos meses Finlandia tiene al menos unas 25.000 personas en filas contando las 12.000 de su plantilla, unas 4,5 por cada mil habitantes, frente a las 2,4 de España (nota siguiente). Consultado en octubre de 2026. ↩
- Fuerzas de Defensa de Finlandia, «About us»: en tiempo de paz emplean a unas 12.000 personas y forman cada año a unos 22.000 reclutas; y, según su página «In the reserve», la fuerza en tiempo de guerra es de 280.000 soldados y la reserva la forman unos 900.000 ciudadanos que han pasado por el servicio militar obligatorio, en un país de 5,6 millones de habitantes (las dos páginas no admiten consultas automáticas). Los 900.000 reservistas y los 280.000 en pie de guerra los recoge también la agencia France-Presse (The Defense Post, 23 de diciembre de 2025). Esas cifras miden cosas distintas y no son comparables con los reservistas voluntarios españoles, que son un cuerpo de adscripción voluntaria. Por habitante, las 12.000 personas finlandesas son unas 2,1 por cada mil, y los 116.739 militares españoles en activo a 1 de enero de 2025, con unos 20.000 civiles, unas 2,8; en pie de guerra, los 280.000 efectivos finlandeses son unos cincuenta por cada mil. ↩
- Los reservistas de especial disponibilidad, militares de tropa y marinería que dejan las Fuerzas Armadas a los cuarenta y cinco años sin plaza permanente, eran 10.696 en 2025, con una asignación mensual de 729,47 euros para la tropa y un presupuesto de 95,8 millones, según explicó la secretaria de Estado de Defensa ante la Comisión de Defensa del Congreso (Infodefensa, «España cuenta este año con más de 10.000 reservistas de especial disponibilidad»). Sumados a los 116.739 militares en activo y a menos de diez mil reservistas voluntarios, dan menos de 140.000 personas, unas 2,8 por cada mil habitantes. Para los reservistas voluntarios no hay cifra oficial vista: «menos de diez mil» es una cota. ↩
- Real Decreto 170/2026, que autoriza un máximo de quinientas plazas de acceso a la condición de reservista voluntario, cien más que en 2025. La Orden Ministerial 42/2025, de 4 de diciembre, publicada en el Boletín Oficial de Defensa, que no está en abierto, aprobó el plan de activación para 2026: hasta 1.700 activaciones en el Ejército de Tierra, 800 en la Armada, 750 en el Ejército del Aire y del Espacio y 1.850 en unidades ajenas a la estructura de los ejércitos. ↩
- España se adhirió al Tratado del Atlántico Norte el 30 de mayo de 1982, autorizada por la Ley de 29 de octubre de 1981 con una votación ajustada; el referéndum de 12 de marzo de 1986 confirmó la permanencia con el 52,5% de los votos emitidos, frente al 39,8% del no, el 6,5% en blanco y el 1,1% de nulos (Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, crónica del referéndum, cuadro 2), con una participación del 59,4%: el 53% de los votos válidos, que incluyen los blancos, y casi el 57% de los que votaron sí o no y tres condiciones: no incorporarse a la estructura militar integrada, prohibir las armas nucleares en territorio español y reducir la presencia militar estadounidense. La incorporación a la estructura militar se decidió en 1997 y se completó en 1999, sin nuevo referéndum. ↩
- Presidencia del Gobierno, España en la OTAN: un aliado que cumple y lidera con principios, julio de 2026, apartado 3, con «datos proporcionados por la OTAN»: cerca de 3.000 militares en misiones y operaciones de la Alianza y casi 4.500 con las de la Unión Europea y las Naciones Unidas. Es la valoración del propio Gobierno. En cascos azules de la ONU, en enero de 2025, España era el segundo aliado, con 710, detrás de Italia, con 954 (capítulo 9.2, sobre alianzas). ↩
- Constitución francesa de 4 de octubre de 1958, art. 35, en la redacción de la reforma constitucional de 23 de julio de 2008: el Gobierno informa al Parlamento de su decisión de hacer intervenir las fuerzas armadas en el extranjero a más tardar tres días después de que empiece la intervención, y precisa sus objetivos; esa información puede dar lugar a un debate que no se sigue de votación. Cuando la intervención dura más de cuatro meses, el Gobierno somete su prolongación a la autorización del Parlamento, y puede pedir a la Asamblea Nacional que decida en último término. Consultado en septiembre de 2026. En Alemania, la Ley de participación parlamentaria de 2005 (Parlamentsbeteiligungsgesetz) exige el acuerdo previo del Bundestag para cada despliegue de fuerzas armadas en el exterior. ↩
- Despacho de la agencia France-Presse de 17 de marzo de 2025, «Bajo el efecto Trump, Europa debate el regreso del servicio militar obligatorio», recogido por Swissinfo: según un sondeo de YouGov, «la mayoría de los franceses (68%) y alemanes (58%) apoyan el servicio militar obligatorio para los jóvenes», mientras que «la mayoría de los españoles (53%) está en contra». No se ha localizado la publicación original de YouGov. ↩
- Robert J. Barro y Charles J. Redlick, «Macroeconomic Effects from Government Purchases and Taxes», Quarterly Journal of Economics, 126(1), 2011, págs. 51-102, que estiman para el gasto militar estadounidense un multiplicador de entre 0,4 y 0,7, inferior a la unidad; y Aynur Alptekin y Paul Levine, «Military expenditure and economic growth: A meta-analysis», European Journal of Political Economy, 28(4), 2012, págs. 636-650, que sobre 169 estimaciones de 32 estudios encuentran un efecto neto del gasto militar sobre el crecimiento positivo y de magnitud muy pequeña (versión de trabajo, MPRA 28853, consultada en septiembre de 2026). Sobre el gasto en investigación de defensa, Enrico Moretti, Claudia Steinwender y John Van Reenen, «The Intellectual Spoils of War? Defense R&D, Productivity and International Spillovers», Review of Economics and Statistics, 2023, que encuentran que la investigación pública de defensa arrastra la inversión privada en investigación. ↩
- Constitución española, arts. 8, 30, 62.h y 97; Ley Orgánica 5/2005, de la Defensa Nacional, arts. 3 y 5-7 (Rey, Gobierno, presidente, ministro), 10-13 (JEMAD y jefes de Estado Mayor), 17-18 (autorización del Congreso para las misiones e información al Congreso) y 29 (reservistas); Ley 39/2007, de la carrera militar; Ley 8/2006, de tropa y marinería; Real Decreto 247/2001, por el que se adelanta la suspensión de la prestación del servicio militar.
- Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas; Ley 53/2007, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso; Ley 47/2003, General Presupuestaria, art. 47 (compromisos de gasto plurianuales); Real Decreto 915/2025, de 14 de octubre, sobre préstamos para el desarrollo industrial de los programas especiales de modernización.
- OTAN, Defence Expenditure of NATO Countries (anual) e informe anual del secretario general, marzo de 2026; Declaración de la Cumbre de La Haya, 25 de junio de 2025; Ministerio de Defensa, presupuestos y Estadística del personal militar; Tribunal de Cuentas, informes de fiscalización de los programas especiales de modernización.
- Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, Consejo de Ministros de 22 de abril de 2025; acuerdos de modificación de límites de gasto para su financiación por el Ministerio de Industria, julio de 2025.
- Congreso de los Diputados, Comisión de Defensa, comparecencias anuales sobre las misiones en el exterior; SIPRI, Military Expenditure Database y Arms Transfers Database; Secretaría de Estado de Comercio, Estadísticas españolas de exportación de material de defensa (anual).
- CIS, barómetros con valoración de instituciones.
- Fernando Puell de la Villa Historia del ejército en España Alianza, 2.ª ed., 2005
De dónde viene la institución, desde los tercios hasta la profesionalización, por el historiador militar que mejor la ha contado sin épica. - Narcís Serra La transición militar: reflexiones en torno a la reforma democrática de las Fuerzas Armadas Debate, 2008
Cómo se subordinó el ejército al poder civil, contado por el ministro que lo hizo. - Lawrence Freedman The Future of War: A History Penguin, 2017
Por qué las predicciones sobre la guerra siguiente casi siempre fallan, y qué significa eso para un país que decide hoy qué comprar para dentro de veinte años. - Ministerio de Defensa Estadística del personal militar de carrera y de complemento anual
Cuánta gente hay, de qué edad, con qué contrato y en qué ejército, año a año.
16 de octubre de 2026 · fecha de corte de los datos: octubre de 2026